Búsqueda
Avanzada
Viernes 19 de mayo, 2006
San José, Costa Rica.

  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Especial: Traspaso de poderes
Campeonato futbol 2005-06

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Chats
Foros

Especiales Noticiosos
Mundial 2006: Equipos, grupos, figuras y calendario
Elecciones 2006
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Listado Completo

Ocio y Cultura
Calendario 2006
Su | Do | Ku
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Sitios Costa Rica

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Documentos
Leyes
Informes

Especiales
Festival Imperial
Concurso Digigol
Inventario completo

Quiénes somos
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Opinión:


El código de Cristo

Una actitud positiva ante la vida, una conducta fraternal y respeto a los semejantes

Enrique Tovar
etovar47@hotmail.com
Periodista

No hay que decodificar ningún texto ni arcano pergamino. No tiene nada de misterio ni de extravagantes conjeturas ni de lenguajes ocultos o imágenes solapadas.

Es un código sencillo que solo demanda una actitud positiva ante la vida o una conducta fraternal y de respeto a los semejantes. No hay que pagar dinero para aprenderlo y practicarlo por el resto de la vida. Tampoco se deber ir a una sala de cine, donde es más fácil que le proporcionen una fábula con verdades a medias o historias espurias. Basta con entrar a un templo o hacer una plegaria desde la intimidad de su propio aposento para llenarse de su encanto y trascendencia.

Diáfano. El código de Cristo, cierto, se encuentra en la Biblia, concretamente en los Evangelios. Es claro, diáfano como manantial de montaña bañada de agua pura. Está al alcance de opulentos y miserables, de eruditos e iletrados, de niños y ancianos y no toma en cuenta el color de la piel. Sobre todo, mantiene su vigencia para dar felicidad a la humanidad.

Por eso no hay que distraerse con códigos falsos, especulativos, falaces, que pretenden extraviar a los incautos, o que solo vienen a ser una entretención lúdica de intelectuales o de presumidos que creen saberlo todo, que suponen ser los conocedores del alfa y omega de la existencia.

El código de Cristo, que consiste en amar a sus semejantes, en no codiciar lo ajeno ni cometer ningún acto que implique sufrimiento al prójimo, es muy útil para tener paciencia con vecinos bulliciosos, con colegas envidiosos, con compañeros taimados, o bien para superar quebrantos emocionales de cualquier índole, y sentir piedad por personas ingratas que un día mordieron la mano que las auxiliaba.

Bálsamo. El código de Cristo en su manifestación de amor lleva implícito el perdón y el olvido, y es el mejor bálsamo para afrontar cualquier tipo de adversidad y dolor.

El código de Cristo -que en realidad es muchísimo más que un código- se activa cada vez que se da una moneda a un necesitado, una sonrisa al que mendiga afecto, un empujón al que yace doblegado a fin de que se levante y siga en su peregrinaje por los caminos de Dios, un abrazo al abatido por el imprevisto infortunio, o el aliento a quien clama por la calidez de una palabra oportuna.

El código de Cristo -simple, transparente y luminoso- es para hoy... ¡Y para siempre!

Sala de Redacción
Costa Rica Hoy
Centroamérica Hoy
Latinoamérica Hoy
Mundo Hoy
Futbol en Costa Rica
Futbol en América
Futbol en el Mundo
Otros Deportes
Economía en América
Economía en el Mundo


Especiales
Festival Imperial
Concurso Digigol
Inventario completo


Suplemento Metro
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Enlaces comerciales:
  • Reglamento promoción "Hinchagonal", de La Nación
  • TicosLand.com




  • Obituario
    Diario Oficial La Gaceta