Búsqueda
Avanzada
Jueves 18 de mayo, 2006
San José, Costa Rica.

  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Especial: Traspaso de poderes
Campeonato futbol 2005-06

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Chats
Foros

Especiales Noticiosos
Mundial 2006: Equipos, grupos, figuras y calendario
Elecciones 2006
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Listado Completo

Ocio y Cultura
Calendario 2006
Su | Do | Ku
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Sitios Costa Rica

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Documentos
Leyes
Informes

Especiales
Festival Imperial
Concurso Digigol
Inventario completo

Quiénes somos
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Opinión:

Foto Principal: 950121
/LA NACIÓN

Ver y hablar

Existe un irrefrenable impulso a reaccionar negativamente ante la posibilidad de un cambio

Enrique Obregón Valverde


Un grupo importante de artistas y escritores ha manifestado su oposición a la propuesta de Óscar Arias de trasladar la casa presidencial al Cenac. Aparte de que pueda haber inquietudes razonables o de que la propuesta sea buena o mala, lo que sí llama la atención es el impulso irreprimible que tenemos muchos costarricenses de manifestarnos negativamente, inmediatamente después de que un gobernante expone la posibilidad de un cambio.

Tal vez sea bueno meditar en este caso porque situaciones similares se presentarán en los próximos meses si pensamos en los cambios profundos que Óscar Arias llevará a cabo en su gobierno, según ha manifestado reiteradamente.

Al Presidente que inicia sus funciones debemos darle oportunidad amplia para que actúe y, observando los resultados, hablar después.

Lógica sorprendente. Recuerdo que, cuando yo era muy pequeño, mi madre tenía una empleada de Villa Colón que hablaba un español muy enredado, pero con una lógica sorprendente.

En cierta ocasión, al salir mi madre para una visita, le encargó a Josefina -que así se llamaba- un trabajo determinado. Al regresar, a mi madre le pareció que no había cumplido el cometido, por lo que le reclamó. Entonces Josefina le contestó: "Venga, señora, ¿ve?, todo está hecho según usted lo mandó", lo que efectivamente era así, y agregó en su particular lenguaje: "An primero an vea, an después an hable".

Así digo con relación al nuevo gobierno. Por un tiempo prudencial, "an primero an veamos y an después an hablemos".

Sala de Redacción
Costa Rica Hoy
Centroamérica Hoy
Latinoamérica Hoy
Mundo Hoy
Futbol en Costa Rica
Futbol en América
Futbol en el Mundo
Otros Deportes
Economía en América
Economía en el Mundo


Especiales
Festival Imperial
Concurso Digigol
Inventario completo


Suplemento Metro
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Enlaces comerciales:
  • Reglamento promoción "Hinchagonal", de La Nación
  • TicosLand.com




  • Obituario
    Diario Oficial La Gaceta