|
|
|||||
|
|
"Soberanía nacional" Armando Mayorga amayorga@nacion.com Tienen razón los dirigentes sindicales con sus consignas del 1.° y 8 de mayo: Los ticos estamos perdiendo nuestra soberanía nacional. Pero, la perdemos no por el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, sino por ellos, por los líderes sindicales que han visto en el obstruccionismo y la amenaza una forma de conservarse vigentes y ganar más privilegios. Durante el gobierno pasado, mantuvieron acorralada nuestra soberanía nacional al intimidar a Abel Pacheco con huelgas si hacía esto o aquello. Muchas, entonces, fueron las decisiones que Pacheco no tomó o pospuso, y mucha la soberanía nacional que se arrogaron los sindicatos en esos cuatro años. La discusión del TLC, por ejemplo, la retrasaron y lograron que Pacheco un día sí quisiera enviarlo al Congreso, y otro no. En eso se le fue más de un año y, con esto, Costa Rica es el último país que falta por votarlo. La única vía que nos queda es aprobarlo, y paralelamente, aprobar las leyes que hagan competitivo al país (incluido al ICE, que nadie quiere que desaparezca). Diga lo que diga don Abel, en su mandato hubo temor a los sindicatos y entrega de parte de nuestra soberanía nacional. Un ejemplo de hasta dónde se llegó a ceder es el caso de los pagos por más de ¢400 millones girados a los empleados de Japdeva a través de cuentas de la Iglesia Católica. Lo sucedido es inaudito: el mismo Gobierno "pidió" (¿coaccionó?) a los exportadores aportar la plata con tal de impedir el tortuguismo y huelga en Limón. Así, un Poder Ejecutivo atemorizado confirió el manejo -la soberanía nacional- de los muelles a los sindicalistas. Y, todo, bajo la mesa, camuflado. La "soberanía nacional", tergiversada por los dirigentes de los trabajadores, significa, pues, mantener el statu quo para seguir lucrándose a costa del erario público, y hasta privado. Los que pagan los platos rotos somos los ciudadanos, que deberíamos de gozar de mejores servicios públicos y no interminables filas, malas caras, cobro de comisiones, ofertas de gavilanes... La "soberanía nacional", tal y como la entienden los sindicatos, va en nuestra contra porque significa más beneficios para sindicatos, sin dar a cambio un servicio competitivo. Con el estreno del nuevo Gobierno, de la nueva Asamblea Legislativa, es de esperar que a los sindicalistas se los ponga en su lugar y se devuelva al pueblo lo suyo: la soberanía nacional.
|
Enlaces comerciales: |
|||
|
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Número telefónico: (506) 247-4747. Fax: (506) 247-5022. |