 |
Damas de Taiwán saludaron al presidente Chen Shui-bian. Carlos León
|
Mucha seguridad rodeó a mandatario
Algarabía de taiwaneses con su Presidente Marvin Barquero S. mbarquero@nacion.com
A las 8:40 a. m. de ayer el coro de la Asociación de Damas de Taiwán hacía el último ensayo a todo pulmón de Dios bendiga a Taiwán.
Luego sus miembros se ubicaron de manera ordenada en el pasillo junto a la entrada de los salones Greco, en el hotel San José Palacio.
Faltaban pocos minutos para que el presidente Chen Shui-bian inaugurara, a las 9 a. m., la asamblea anual de colonias chinas 2006. Al paso del mandatario, sacaron sus mejores voces para darle el recibimiento.
El presidente Chen habló con unos 300 miembros de la colonia taiwanesa en Costa Rica. Lo hizo en idioma mandarín. Ahí recibió como regalo la estatuilla de un campesino costarricense, ataviado incluso con delantal de mezclilla.
Así fue la visita del presidente taiwanés durante el día de ayer: una fiesta especialmente para la colonia, que se calcula en 3.000 personas en Costa Rica y que es propietaria de al menos 100 negocios.
Terminó el día también con una cena ofrecida por él a los miembros de la colonia.
Chen resultó en el día una de las figuras más esperadas, tanto a su entrada y salida del Estadio Nacional, como durante el almuerzo de las delegaciones, pese a que el dispositivo de seguridad suyo también fue de los más fuertes.
|