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Pacheco camufló pagos a muelleros de Limón con cuenta bancaria de la Iglesia Giros compensan grupo de beneficios denegados por Contraloría y AresepDinero proviene de fondo de gobierno para cubrir pérdidas de bananeros Mercedes Agüero y Esteban Oviedo magüero@nacion.com El presidente Abel Pacheco pidió prestada la cuenta bancaria de la Diócesis de Limón para pagar más de ¢400 millones al sindicato y los trabajadores de Japdeva, por concepto de beneficios laborales denegados por la Contraloría General de la República y la Aresep. Para efectuar el pago, Pacheco también solicitó a los empresarios bananeros girar a la Iglesia una parte del dinero que el Gobierno les había otorgado para compensar las pérdidas sufridas por las inundaciones del 2005. Esos fondos provienen del impuesto a la venta del banano.
Monseñor José Francisco Ulloa, anterior obispo de Limón, confirmó ayer que fue Pacheco quien le pidió usar las cuentas de las "Temporalidades de la Iglesia" para hacer los pagos. Ulloa no pudo precisar las fechas, pero confirmó que la Diócesis del Caribe hizo varios giros al sindicato y a los empleados de la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva) antes de que él dejara Limón, en julio del 2005. Cheques confirmados. Monseñor Ulloa corroboró la autenticidad de tres cheques (de los cuales La Nación tiene copia), según los cuales la Diócesis de Limón hizo tres giros el 2 de junio del 2005. Dos de ellos están a nombre de Sintrajap por montos de ¢8,9 millones y ¢1,3 millones. El tercero es por ¢129 millones y está endosado en favor del Banco Popular. Ronaldo Blear, secretario del Sindicato de Japdeva (Sintrajap), admitió que la Diócesis giraba los cheques al Banco Popular para que este los acreditara a las cuentas de los trabajadores. Blear confirmó que en total recibieron ¢400 millones desde la cuenta de la Diócesis para cubrir los beneficios de la convención colectiva rechazados por la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) en el período 2003-2004. La Aresep se negó a que los beneficios fueran financiados con las tarifas portuarias de Limón y Moín por considerarlos excesivos Entre las cláusulas cuestionadas figuran planes vacacionales con paquetes turísticos, pago de horas extra no laboradas a los dirigentes sindicales y aportes al club campestre de empleados de Japdeva También hay aportes a actividades deportivas, seminarios para miembros del Sindicato y para mejorar las instalaciones del gremio. Blear anunció que ahora negocian con el Gobierno el pago de otros ¢480 millones correspondientes al período 2005, pero dijo ignorar si se usará la misma vía de pago. Pacheco no quiso referirse al tema, a menos de que se le enviara la transcripción de dicho por Ulloa. Coincidencia. Luego de un movimiento de tortuguismo aplicado por los sindicalistas, en abril del 2005, el Gobierno y Sintrajap acordaron un plazo de un mes para pagar los cuestionados beneficios. Catorce días después, la Diócesis de Limón endosó los tres cheques cuya copia tiene La Nación. Eduardo Gómez Boddem, de Bananera El Esfuerzo, confirmó anoche que su empresa dio una donación a la Diócesis: "No recuerdo la cifra exacta, me suena que fueron como $10.000, pero tendría que chequear con mi contador". "El método fue que de los cheques de Corbana se donó una parte a la Iglesia. Yo no estaba enterado del destino que se daría al dinero. Simplemente que a través de Anaproban se nos pidió una colaboración y la dimos", continuó. Otro empresario bananero del Caribe, quien solicitó el anonimato, dijo que aportó porque existía un pedido de la Presidencia para que colaborara el sector bananero. La ayuda consistía en endosar parte de los cheques que su compañía recibió del Fondo de Compensación de los Productores Bananeros. La operación se realizó en las oficinas de la Corporación Bananera Nacional (Corbana), administradora del fondo. "Yo personalmente llegué a la ventanilla de Corbana y endosé los cheques que correspondían a mi compañía, en el entendido de que existía una solicitud del Presidente", comentó el empresario. El fondo, que opera en emergencias, se alimenta con parte del impuesto a la venta de banano. El último fondo fue decretado en marzo del 2005 y se nutrió con $0,07 por cada $1 de impuesto durante un año. Jorge Sauma, gerente de Corbana, aseguró ayer que a esa entidad solo le toca distribuir el fondo y el productor decide cómo usarlo. Colaboró Ernesto Rivera.
Dinero proviene de impuesto al banano Los ¢400 millones que el Gobierno pagó al sindicato y los trabajadores de Japdeva provienen de un fondo de emergencia para el sector bananero, nutrido con parte del impuesto de $1 cobrado por la venta de cada caja de banano. Le legislación actual permite crear fondos de emergencia para el sector bananero, cuando hay crisis de precios o desastres naturales. Según versiones de empresarios de ese sector, en este caso la Presidencia de la República les pidió endosar parte del dinero que recibirían del Fondo de Compensación de Precios para los Productores Bananeros a favor de las Temporalidades de la Iglesia. El último fondo bananero fue decretado el 15 de marzo del 2005 y se nutrió con $0,07 por cada $1 de impuesto cobrado durante un año. Ese fondo es administrado por la Corporación Bananera Nacional (Corbana). Según el decreto, el fondo alcanzaría $11 millones, de los cuales $5 millones serían aportados por el Fondo de Rehabilitación Bananera de Corbana. Presidente rechazó referirse a pagos ayer El presidente Abel Pacheco alegó anoche que no se referiría al giro de dineros al sindicato de Japdeva, a menos de que se le suministrare la transcripción de la entrevista que La Nación sostuvo con monseñor José Francisco Ulloa. Este medio envió un primer cuestionario a Carolina Murillo, encargada de Prensa del mandatario a las 3:53 p. m. por correo electrónico. Luego, un periodista intentó hablar con Pacheco a las 5:20 p. m. cuando salía de las oficinas de Radio Monumental, en La Uruca, pero el gobernante prefirió no hablar en ese momento. A las 6 p. m. comunicó por medio de Murillo que no respondería hasta que le dieran la transcripción de las palabras de Ulloa. Pacheco dijo que no iba a responder a lo que La Nación dice que dijo monseñor Ulloa, sino lo que dijo monseñor Ulloa, según Murillo.
En pocas palabras Ronaldo Blear Secretario generalde Sintrajap 'El Gobierno debía pagarnos' El Gobierno utilizó cuentas de la Iglesia Católica para pasar recursos de empresarios a muelleros y pagar artículos de la Convención cuestionados por la Contraloría. ¿Conocía esto? El Gobierno canalizó los medios para pagar y nosotros nos limitamos a esperar. Como dijo el Presidente de la República: "Es un derecho de los trabajadores y de alguna forma se debe pagar". Sabe si se pidió plata a exportadores? No. Nosotros nos limitamos a esperar que el Gobierno cumpliera el compromiso de girarnos el dinero. Cuánto en total se les pagó en el 2005? Eran ¢400 millones y resto; no recuerdo el monto exacto. Eso correspondía a los artículos de la Convención Colectiva no reconocidos por la Aresep, del período 2003 - 2004. Cómo llegó el dinero a los trabajadores? La Diócesis giró los cheques al Banco Popular y el banco acreditó el monto exacto que le tocaba a cada trabajador. Nosotros teníamos la lista y lo que debía recibir cada uno. Y el 2005? Nos están debiendo, ¢480 millones del 2004-2005. Cuándo se les va a pagar? Estamos trabajando en eso. Esperamos que esté antes del cambio de Gobierno. Hablando con la verdad, no hay nada definido todavía. No era mejor que se cancelara de forma más transparente? La prensa ataca esas situaciones y no se por qué. "Si nosotros esperamos los tiempos legales pasan diez años y no se resuelve nada. Creemos que es nuestro derecho recibir esos recursos ya". Sintrajap recibió dinero? Se cubrió a todos los trabajadores. Eso sí debe quedar claro, Sintrajap no se dejó un cinco.
Entrevista Monseñor José Francisco Ulloa Obispo de Cartago y pdte. conferencia episcopal 'El Gobierno me pidió que si podía ayudar' Asegura que la Iglesia prestó las cuentas para girar el dinero porque era en beneficio de los trabajadores y para evitar un enfrentamiento.Por Mercedes Agüero R. maguero@nacion.com ¿Por qué aparecen cheques de la diócesis de Limón girados a Sintrajap? El Gobierno debía unas prestaciones a un grupo de trabajadores portuarios y decidió tomar ese dinero de empresas privadas para cancelarles. ¿Cuáles empresas? Eso pregúnteselo al Gobierno porque yo lo único que sabía es que eran empresas privadas. Como no eran fondos públicos y no se podía pasar dinero privado a Japdeva, el Gobierno me pidió que si podía ayudar para traspasarlo por medio de la diócesis de Limón. Yo vi que no era nada... era un favor que debía hacerle al Gobierno, iba a beneficiar a los trabajadores y para que no hubiese un enfrentamiento. ¿Cuánto en total se transfirió? Pregúntele al Gobierno. Pero fue con su autorización. Es que se pasaba a los trabajadores. A cada trabajador. ¡No era al sindicato! ¿Cuántos pagos se hicieron? Eso no lo puedo decir. Cuando se pasaba el dinero, llegaba -un funcionario de Japdeva- al economato o tesorería de la curia y nos decía: 'tenemos esta lista de trabajadores y necesitamos tanto'. Hay dos cheques a nombre de Sintrajap. Japdeva tenía una deuda con Sintrajap, entonces entiendo que Sintrajap también se benefició . ¿Cuándo fue o el primer pago? ¡Ahh, no sé! Como le digo, lo hice como ingenuidad por colaborar con los trabajadores. ¿Este año se hicieron pagos? Que sepa, porque como me nombraron obispo de Cartago, al principio de año se hicieron los últimos pagos. Cuánto, eso no sé. ¿Usted conocía la letra menuda de que estaba pasando? El asunto es que en las negociaciones que se hicieron el Gobierno se comprometió a pagar a los trabajadores y sindicatos estas deudas. El Gobierno tenía que cumplir, pero se encontró con que la Contraloría se lo impedía. Fue cuando el Gobierno me llamó y me dijo vamos a cumplir, pero necesitamos alguien que me ayude. ¿Quién del Gobierno le hizo la solicitud? El Presidente de la República. ¿Nunca supo cuál era el origen de los recursos? Sé que eran privadas. De dónde o quiénes, eso debes averiguarlo por otro lado. ¿Qué garantía tenía de que era dinero de empresas privadas? Si no confío en el Presidente de la República o el presidente de Japdeva, en quién voy a confiar. Hay muchos tipos de empresas. Pudo ser un casino. Ya no sería responsabilidad de la Iglesia, sería del Gobierno. La Contraloría ha cuestionado la legalidad de estos pagos y esta es una forma de brincarse lo que ese órgano ha dicho. Eso que lo enfrente el Gobierno. No tengo nada qué decir. Sí, pero usted prestó las cuentas de la Iglesia. No lo hice por el Gobierno, lo hice por los trabajadores. Creo que hice algo bueno ¿Cree que actúo bien? En mi conciencia estoy correcto... No hubo problema.
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