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Pacheco atribuye reveses a petróleo y fracaso del plan fiscal Reconoce incumplimiento de metas en pobreza y costo de la vidaResalta estabilidad económica y prudencia enel gasto público Mauricio Herrera U. mherrera@nacion.com El presidente Abel Pachecó achacó ayer al aumento en el precio del petróleo y al fracaso del plan de reforma fiscal en la Asamblea Legislativa, el que su gobierno no alcanzara las metas deseadas en reducción de la pobreza y del costo de la vida. Pero, a la vez, dijo que a pesar de las condiciones adversas externas e internas, el país mantuvo la estabilidad económica, aumentó la producción y el gobierno fue prudente y responsable para no ceder a la tentación de disparar el gasto público.
Al comenzar su gobierno, en mayo del 2002, Pacheco ofreció, como la principal meta de su mandato, la reducción de la cantidad de familias pobres de 20% a 16%. También se comprometió a que la inflación no superaría el 10% anual. "Aunque en el año 2005 el porcentaje de pobreza disminuyó en relación con el año precedente, con tristeza y angustia veo que todavía una de cada cinco familias del país vive en condiciones de pobreza y una de cada 18 familias vive en condiciones de pobreza extrema".
Así lo declaró Pacheco en su último informe de labores ante la Asamblea Legislativa, que duró apenas 40 minutos, desde las 4:25 p. m. Entre el 2002 y el 2006 el precio internacional del barril de petróleo pasó de $28 a $73,70 hoy. Además, durante tres años el gobierno no pudo lograr que el Congreso aprobara un plan de reforma fiscal integral que pretendía recaudar unos ¢100.000 millones adicionales cada año. Sin embargo, el 14 de agosto del 2002, Pacheco había asegurado que no necesitaba recursos adicionales para reducir la pobreza. Insistente. El mandatario comentó que la inflación se mantuvo cercana al 10% hasta el 2005, cuando cerró a 14,1%, aunque en marzo anterior se redujo al 12%. "En el último año no pudimos alcanzar la meta prevista porque a los efectos de mayores precios externos, se sumó la ausencia de recursos adicionales para eliminar las pérdidas del Banco Central". El presidente hizo referencia a las dificultades con el petróleo y el plan fiscal en seis momentos diferentes de su mensaje y en 27 de los 186 párrafos del texto, equivalente al 14%. Alegó que "la miopía y el egoísmo de algunos" impidió lograr una solución permanente al problema fiscal del país y reducir el costo de la vida. A pesar de las dificultades, el mandatarion resaltó que no cedió a la tentación de "abrir la llave del gasto público para dar una impresión de bonanza económica". Eso hubiera causado, dijo, un aumento de su popularidad pero también en el déficit fiscal, el costo de la vida y el desempleo, debido a un "endeudamiento irresponsable". "Hoy me siento orgulloso de haber actuado con responsabilidad, con prudencia, con profundo patriotismo, aunque ello me acarreara la incomprensión de algunos y alentara la mala fe de otros", aseveró el gobernante, de 72 años. Resaltó además la disciplina de su administración para recortar el gasto público, reducir el déficil fiscal al nivel más bajo en los últimos siete años (2,2%) y aumentar las reservas monetarias internacionales al mayor nivel de la historia: $2.796 millones en diciembre pasado. De acuerdo con Pacheco, en los últimos tres años la economía creció a un saludable ritmo de 4,8% y las exportaciones llegaron en el 2005 a los ¢7.000 millones (40% más que en el 2001). Llamado A diferencia de mensajes anteriores, Pacheco reconoció ayer la importancia del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y trasladó a los nuevos legisladores la responsabilidad de "analizarlo y tomar una decisión responsable y oportuna". También pidió la ratificación de créditos internacionales para educación e infraestructura que complementan al TLC, así como para el fortalecimiento del Instituto Costarricense de Electricidad y del Instituto Nacional de Seguros.
Sin cumplir promesas de bajar pobreza y mejorar infraestructura Ernesto Rivera erivera@nacion.com "Llegué a la Presidencia con un compromiso prioritario: crear las condiciones que nos permitan sacar de la pobreza a ese 20 por ciento de compatriotas que, a pesar de todos los esfuerzos, aún no logran disfrutar los beneficios del bienestar y el desarrollo", estas palabras fueron parte del discurso que pronunció, el 9 de mayo del 2002, el flamante Presidente de Costa Rica al asumir el poder. En ese entonces Abel Pacheco aseguró que derrotaría la pobreza sin necesidad de nuevos recursos: "El presente año (2002) el país destinará casi ¢175.000 millones en programas sociales. Con ese dinero se podría atender y resolver tres veces el problema de pobreza. Nuestra meta es hacer más con el mismo dinero", sentenció. Ayer, cuatro años después de aquella promesa, en su último informe de labores admitió que no pudo cumplir ese compromiso. "Con tristeza y angustia veo que, todavía, una de cada cinco familias del país vive en condiciones de pobreza y una de cada dieciocho familias vive en condiciones de pobreza extrema", reconoció ayer por la tarde. En su último discurso, el mandatario aseguró que la lucha contra la pobreza fue una preocupación constante de su gestión. Señaló que el incremento en el precio de las importaciones y las limitaciones que tuvo para realizar inversión en el campo social fueron los culpables de los magros resultados obtenidos en abatir la pobreza. Pacheco resaltó que durante su gobierno no creció la desigualdad ya que mejoró el coeficiente de Gini (metodología utilizada para medir la desigualdad de ingresos entre distintos sectores sociales). Infraestructura de primera. En aquel discurso inicial de hace cuatro años, Pacheco había asegurado que una de las acciones prioritarias de su gobierno para mejorar la productividad y competitividad de Costa Rica, sería lograr una "infraestructura física de primer orden". Ayer, en el Congreso, Pacheco no evaluó el tema, ni ofreció ninguna justificación acerca del deterioro sufrido por el país en materia de infraestructura. Una evaluación hecha en el 2004 por el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), indica que el 64% de la red nacional pavimentada tiene su estructura en pésimo o mal estado, otro 22% tiene una condición regular y solo un 14% posee una estructura que pueda considerarse como buena. Pacheco calificó su gestión como responsable y prudente. Y agregó que, en materia económica, esa prudencia "evitó la catástrofe". Atribuyó a la escalada en los precios internacionales del petróleo el que la tasa de inflación de Costa Rica pasara de un nivel del 10% a un 14,1% el año pasado. En su último discurso presidencial, Pacheco enfatizó también que para reducir los efectos negativos del costo de la vida buscó, infructuosamente, un mayor equilibrio fiscal.
Un adiós entre abracitos Víctor Fernández Hace poco más de cuatro años logró convencer a medio país de que había llegado la "hora del abrazo", pero no un abrazo cualquiera, sino algo enérgico, de esos que se dan entre "compas", con tanta fuerza como para desfondar la espalda. Ayer, en su despedida, solo consiguió abracitos. El presidente Pacheco encaró ayer por última vez a la Asamblea Legislativa en medio de un ambiente políticamente correcto. Los exdiputados que le "volaron palo" estaban en chancletas disfrutando del feriado, y, en su lugar, un nuevo grupo de legisladores escuchó sin malas caras aquel retrato que el mandatario hizo de un país muy bonito y próspero que, según él, es el nuestro. La ceremonia empezó con un juego de enano-gigante pues los diputados debían ponerse de pie cada vez que alguno de los invitados ingresaba al plenario. Luego, el gobernante tomó la palabra y fue piadoso con la paciencia y vejigas de los presentes, al resumir su labor en poco más de 30 minutos, algo lógico pues tampoco era mucho lo que tenía para decir. A criterio del psiquiatra, el malvado petróleo y los diputados salientes fueron los villanos que no lo dejaron trabajar. Eso sí, aclaró que él siempre tuvo buenas intenciones... Lástima que con eso no le alcanzara. La audiencia lo escuchó, aunque no faltaron diputadas "disidentes": la señora del PAC que parecía inspeccionar el techo para disimular su sueño; la diputada del PUSC que estuvo pendiente de su celular y la liberacionista que pasó saludando a los muchachos que la señalaban desde la barra del público. Terminado su breve recuento, don Abel se entregó, en el Salón de Expresidentes, al ritual de los saludos. Ahí, los abrazos de verdad sobraron entre los políticos, aunque muchos tuvieron solo abracitos discretos para el gobernante, mientras que otros se preocupaban más por la lista de Guima. Aún así, Pacheco se veía aliviado... Al fin, los clavos le caerán a otro. Reacciones tras el discursoEscasos logros, la crítica más reiterada a Pacheco Nuevos diputados creen que se quedó en algunas buenas intencionesFracción del PUSC le recrimina el haber descuidado los aspectos sociales Eduardo E. Alvarado B.y José Enrique Rojas ealvarado@nacion.com Los nuevos diputados y los jerarcas de algunas instituciones estatales coinciden en que los logros de la administración Pacheco fueron muy limitados, aunque no todos ven las mismas razones. Algunos fueron más frontales, como el legislador de Acción Ciudadana, Alberto Salom, quien estima que si una cosa le faltó a la administración Pacheco "eso fue un norte". La contralora general de la República, Rocío Aguilar, consideró que, en parte, la misma organización del Estado ha hecho compleja la gobernabilidad y a veces ello impide cumplir objetivos propuestos por los gobernantes. Lorena Vázquez, jefa de fracción de la Unidad Social Cristiana, que llevó a Pacheco al poder, no coincide del todo con el título del informe presidencial: "Un gobierno responsable y prudente". Según Vázquez, no se puede negar que el gobierno fue prudente en la sostenibilidad económica del país, pero quedó debiendo en los aspectos sociales, debido que pudo haber hecho más. "Nos queda un gran vacío en el tema social que no nos refleja ese gobierno humanista y cristiano que hubiéramos querido ver", enfatizó la diputada. Alberto Salom considera que las señales equívocas del Presidente en toda su gestión impidieron que Costa Rica caminara con rumbo definido, aunque en su criterio la voluntad de hacerlo existía. Dos muestras muy claras de ello, agregó Salom, fueron la falta de claridad sobre lo que realmente se pretendía con la reforma fiscal y la indefinición acerca del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (TLC). Salom dice reconocerle a Pacheco las buenas intenciones y la entrega que tuvo, pero no comparte las cifras de pobreza que expuso en su informe y que difieren a las manejadas por el PAC. José Merino del Río, diputado del Frente Amplio, estima que el balance presentado por Pacheco es "totalmente irreal". Para Merino, no se puede esconder en un discurso la notoria creciente desigualdad del país, así como una economía estancada. "Lo que sí debo reconocerle a don Abel es haber enfrentado las presiones que hubieran llevado a una confrontación social, pero eso no puede disminuir el balance negativo que deja al país en gran incertidumbre", dijo Merino. Herencia.La jefa de fracción del Movimiento Libertario, Evita Arguedas, lamentó que Pacheco venga ahora a decir a los nuevos diputados que está en sus manos sacar adelante al país, cuando "él tuvo herramientas para iniciar ese proceso y no lo hizo". Arguedas recordó que Pacheco retrasó innecesariamente el envío del TLC, solo para presionar por una reforma fiscal . Mayi Antillón, jefa de fracción de Liberación Nacional, estima que precisamente el hacer ese plan fiscal el tema único de Gobierno, dejó el barco a la deriva en muchas otras cosas.
Sectores lamentan déficit en área social José Enrique Rojas y Eduardo Alvarado jrojas@nacion.com Organizaciones sociales e instituciones como la Defensoría de los Habitantes criticaron los escasos logros de la administración de Abel Pacheco. Aunque algunos reconocen que el Gobierno saliente contó con pocos recursos, también estiman que Pacheco no tuvo el liderazgo necesario para alcanzar acuerdos sobre temas sociales. El arzobispo de San José, monseñor Hugo Barrantes, calificó el discurso de Pacheco como "sincero" pues, como no tenía dinero y no logró que se aprobara el plan fiscal, no pudo realizar obras. Según Barrantes, el mandatario fue "honesto y responsable"; sin embargo, le hizo falta diálogo con la Asamblea Legislativa. Además, el Arzobispo afirmó que, si bien "hubo desarrollo económico, faltó desarrollo social". La defensora de los Habitantes, Lísbeth Quesada, afirmó que la pobreza ha aumentado y en los últimos años desmejoró la calidad de vida de los costarricenses. Quesada reconoció que el actual Gobierno enfrentó una Asamblea Legislativa fraccionada que le impidió desarrollar proyectos; no obstante, dijo que "se pudo haber hecho más, pero no se dio". Duros. El presidente de la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE), Jesús Vásquez, afirmó que la administración Pacheco contribuyó al colapso de la infraestructura educativa y no colaboró para dar capacitación a los educadores o mejorar los materiales didáctivos. "Es un Presidente que termina diciendo nada, ante una gestión que descuidó el área social", afirmó Vásquez. Jorge Arguedas, coordinador del Frente Interno de Trabajadores del Instituto Costarricense de Electricidad, declaró que no escuchó el discurso pues su agrupación consideró que "no valía la pena". Samuel Yankelewitz, presidente de la Unión de Cámaras, afirmó que el discurso presidencial "fue más de lo mismo". Agregó que en cuatro años "no se hizo nada, ni tampoco se avanzó nada. ¿Si eso es dejar un país en orden...?", expresó el empresario, quien también criticó la falta de esfuerzos para disminuir la pobreza . Según Yankelewitz, el nuevo Gobierno tiene como reto "lograr lo que dos administraciones no alcanzaron en ocho años".
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