|
|
|||||
|
|
Pellizcos despabiladores Aurelia Dobles adobles@nacion.com Mayo inaugural, auspicioso, augurador, bienaventurante.Los zapatos nuevos de un gobierno entrante no tienen por qué chimar; ¡estrenar resulta emocionante! Como si un vestido, un carro, la casa, o los zapatos. y dejémonos de materialismos: una pareja, un trabajo o este gobierno comportaran la ilusión de emprender rumbos inéditos. Que le dure, te dicen, y te pellizcan. Que les dure el brío, los buenos caminos, las hazañas y la resistencia por estos cuatro años. Que sean más tenis y botas caminadoras que mocasines o stilettos de tacón finito. Y que a los "estrenosos" de puestos gubernamentales la providencia les depare muchísimos pellizcos: de esos que alertan, despabilan, advierten cuando el espejismo del poder amenaza enceguecer. Es de imaginar, y ojalá no sea ingenuidad, que uno de los desafíos más convocantes para jerarcas sea el de atravesar el cerco de humo de los yes men-women, que no se atreven a contradecir por temores, cálculo u oportunismo y que con su adulación le tapan al poderoso el momento crucial cuando está al borde de un traspié o de un abismo. La política vive de cálculos y maniobras, sí, se sabe. Por lo menos la conocida hasta ahora. Pero la gran política, la de los estadistas, se colma de intuiciones, de sabiduría profunda, de muchísima visión. Si enfrente se pone una corte de aduladores, de temerosos o de calculadores, mal se puede mirar, distinguir, discernir. Claro que el asunto se torna peliagudo cuando el temeroso, el inseguro o el aprovechado es el mismo que detenta el poder, porque entonces querrá rodearse de quienes alimentan su necesidad de reafirmación o se hacen cómplices. Ahí sí que la cosa se pondría oscura y todos vamos al suelo, como aquel Jenaro al que botó la burra si aqueste fuese el caso. Pero confiemos en que las novedades gubernamentales vengan libres de esos defectos e inspiradísimas por la ética del bien para la mayoría y no de aquí vengo a robarme el mandado. Y que sepan rodearse de pellizcos: de gente sin miedo a decirles cuándo están a punto de meter la pata. Mayo auspicioso, mayo inaugural, mayo augurador, mayo bienaventurante. Buena suerte y buenas dosis de pellizcos: francos, honestos, lúcidos, valientes, visionarios para la salud del nuevo gobierno. Y para la de nosotros los gobernados.
|
Enlaces comerciales: |
|||
|
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Número telefónico: (506) 247-4747. Fax: (506) 247-5022. |