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Sala de Redacción
Salvadoreños recuerdan a monseñor Romero Por Diego Mendez 12:06 PM hora local San Salvador (AP). La pequeña casa aún conserva las pertenencias del arzobispo, monseñor Oscar Arnulfo Romero, incluida su ropa salpicada de sangre tras ser asesinado de un disparo al corazón hace 26 años. Fue el lunes 24 de marzo de 1980, recordó una religiosa que atiende la casita al mostrar el sitio a la AP y que pidió no ser identificada. Para el viernes prepara una conmemoración más de la muerte del arzobispo.
La monja mostró un calendario que perteneció a Romero. En un espacio para un día lunes escribió 6.15 de la tarde, la hora de la misa en un hospital para cancerosos durante la cual fue asesinado por un francotirador. El sujeto, aún no identificado, disparó desde un auto que se había estacionado frente a la entrada principal de la capilla, en el mismo predio donde está actualmente la casita de Romero. El incidente ocurrió en el inicio de los 12 años de guerra civil salvadoreña que concluyó con la firma de los acuerdos de paz en 1992, con el auspicio de las Naciones Unidas. Un informe de la Comisión de la Verdad, creada poco después de ese logro, determinó que el autor intelectual del crimen fue el mayor Roberto DAbuisson, fundador del partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena), actualmente en el gobierno. Sin embargo el asesino no fue capturado y los responsables tampoco serán castigados debido a una amnistía promulgada tras los acuerdos de paz. Monseñor Romero y mártir, los pobres te llaman, figura escrito a la entrada de la pequeña vivienda, adornada con flores y un mural en el que se ve al religioso sentado, como si estuviera recibiendo al visitante. En el interior se resguardan algunas pertenencias, como un jabón seco, hojas de afeitar, zapatos, relojes, una pequeña cama, libros y fotografías, entre otros. Cada 24 de marzo la casa es visitada por decenas de salvadoreños y extranjeros. En una muestra de respeto y aprecio, muchas personas se quitan los zapatos antes de ingresar, contó la religiosa que los atiende. Romero es considerado un santo, pese a que aún el Vaticano sigue estudiando su proceso de canonización desde mediados de la década pasada. El 26 aniversario del asesinato de Romero contará el viernes con misas y peregrinaciones hacia el sótano de catedral en el centro de la capital, donde yacen los restos del religioso. Acogen con esperanza anuncio de que acusado de asesinar a Romero pedirá perdón San Salvador (ACAN-EFE). Distintos sectores salvadoreños acogieron hoy con esperanza el anuncio del excapitán Alvaro Saravia, acusado del asesinato del arzobispo de San Salvador, Oscar Romero, de que pedirá perdón y denunciará a otros implicados. Saravia, ex capitán de la Fuerza Aérea Salvadoreña, hizo las declaraciones al periódico estadounidense "El Nuevo Herald", "en un lugar de América Latina que pidió que no fuese citado por su seguridad personal". Monseñor Oscar Arnulfo Romero fue asesinado a la edad de 63 años de un disparo al corazón el 24 de marzo de 1980, cuando oficiaba misa en la capilla del hospital para cancerosos La Divina Providencia, en San Salvador. Por su participación en el magnicidio, Saravia fue condenado en 2004 por el juez Oliver Wanger, del distrito de Fresno, California, EEUU, a pagar diez millones de dólares como indemnización a familiares del prelado, que no fueron identificados. Según la nota que publica hoy el diario estadounidense, Saravia está dispuesto a pedir perdón ya que "es una obligación moral que tengo como ser humano con la sociedad, con la iglesia y con mi propia persona", así como a revelar los nombres de otras personas responsables del asesinato. La Comisión de la Verdad, que investigó los crímenes políticos de la guerra civil (1980-1992), señaló en su informe, emitido en marzo de 1993, que Romero fue asesinado por un comando ultraderechista que podría haber actuado bajo órdenes de Roberto Dabuisson, fundador de la gubernamental Alianza Republicana Nacionalista (ARENA). El presidente de la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador (CDHES, no gubernamental), Miguel Montenegro, declaró hoy a ACAN-EFE que "al final la verdad prevalece sobre la mentira y la verdad es el anhelo de todo el pueblo salvadoreño". Agregó que las declaraciones de Saravia "sobre los hechos que cometió responden a un proceso de exigencia y de triunfo de la población, principalmente de las víctimas de violaciones de los derechos humanos". Para Montenegro, que Saravia "diga en estos momentos la responsabilidad de los funcionarios, tanto militares como civiles y del Estado, se constituye en empezar un proceso contra la impunidad, que hasta ahora han tratado de resguardar los gobiernos del partido ARENA". El diputado Hugo Martínez, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), dijo a ACAN-EFE que "lo que el país necesita es la verdad de lo que ocurrió en los años de la guerra y, en ese sentido, me parece necesario que personas como ésta (Saravia) que están dispuestas a declarar más a fondo lo hagan". Martínez consideró que "si Saravia está dispuesto a pedir perdón creo que es un ejemplo que debería seguir el presidente (Elías Antonio Saca), que a pesar de un dictamen, de un fallo, de la Corte Interamericana de Derechos Humanos se ha negado a ello". La Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió el 1 de marzo de 2005 una sentencia en la que ordenó al Estado salvadoreño realizar un acto de desagravio público a la familia de Erlinda y Ernestina Serrano Cruz, quienes se encuentran desaparecidas desde el 2 de junio de 1882. Erlinda tenía entonces 3 años y Ernestina 7, y desaparecieron en el norteño departamento de Chalatengo luego de un enfrentamiento entre efectivos del Ejército y guerrilleros, en el marco de la guerra civil que vivió el país (1980-1992). Según los familiares de las niñas, éstas fueron llevadas con rumbo desconocido en un helicóptero de la Fuerza Armada. El martes pasado, el canciller salvadoreño, Francisco Laínez, en nombre del Gobierno, lamentó públicamente la desaparición de las niñas.
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