|
|
|||||
|
|
Votación atípica Muchos partidarios del PUSC votaron por el PAC y otros lo hicieron por el PLNRafael A. Calderón Fournier Expresidente de la República En una reciente entrevista, el presidente electo, don Óscar Arias, vuelve a afirmar que su triunfo electoral fue tan ajustado porque yo pedí a mis amigos íntimos que votaran por don Ottón Solís. Es claro que don Óscar busca justificar ante la opinión pública, nacional e internacional, el hecho de haber sido elegido en forma tan ajustada. Entiendo que debe ser difícil explicar por qué es el presidente que ha sido elegido con el porcentaje más bajo de los últimos 60 años, cuando por varios años planteó que su reelección nacía de un clamor popular. Del total de electores registrados en el padrón electoral, solo uno de cada cuatro votó por él y tres no lo hicimos. Ante esta contundente realidad, hay poco que decir. Sin embargo, en un afán absurdo de excusarse, don Óscar me atribuye un poder que no tengo al repetir una y otra vez que mandé a mis amigos íntimos a votar en su contra. Le agradezco el poder que me atribuye, pero sinceramente no creo tener tantos íntimos amigos como para cambiar la voluntad popular. En la pasada elección se dio una votación atípica, en la que se conjugaron muchos elementos, entre los que destaca la polarización de las últimas semanas que favoreció al PLN y al PAC y que indudablemente perjudicó al resto de los partidos. No hay sorpresa. En el caso particular del PUSC, pude constatar que muchos partidarios tomaron la decisión personal de votar por el PAC con la intención de derrotar al PLN, lo cual no veo cómo pueda sorprender a nadie si tenemos en cuenta que nos hemos enfrentado por los últimos 60 años, o ¿es que don Óscar esperaba que los eternos adversarios del PLN votaran por él? Por otro lado, me llamó la atención que gran cantidad de amigos muy cercanos optaron por votar a favor de don Óscar Arias por considerar que un gobierno de don Ottón Solís podría ser negativo para el país. En ninguno de los dos casos influí de manera alguna. Lo cierto es que por muchos meses se nos hizo creer que el triunfo de Liberación era inobjetable y contundente; el mismo don Óscar parece haberlo creído así pues se sigue aferrando a una ilusión que se creó por encima de la realidad. Y en vez de buscar las causas del rechazo de tres cuartas partes de los electores, prefiere culparme de lo que ocurrió en las urnas electorales. Es hora de que don Óscar supere lo ocurrido el primer domingo de febrero; alcanzó su cometido y es el presidente electo. Es tiempo, por tanto, de que se aboque a unir al país, a buscar consensos y a tender los puentes de los que siempre nos ha hablado en sus discursos.
|
Enlaces comerciales: |
|||
|
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Número telefónico: (506) 247-4747. Fax: (506) 247-5022. |