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Plan fiscal perdió la batalla en la Sala IV Magistrados cuestionan el procedimiento usado para su trámiteProyecto tendría que volver a proceso de mociones en una comisión especial Carlos A. Villalobosy Patricia Leitón cvilla@nacion.com El proyecto de Ley de reforma fiscal perdió ayer su más dura batalla legal cuando los magistrados de la Sala IV declararon por unanimidad que es inconstitucional. Lo confirmó la propia Sala mediante un comunicado de prensa que distribuyó a las 4 p. m.
El fallo pone en evidencia, principalmente, que el trámite rápido y especial utilizado en la tramitación de las mociones presentadas al proyecto en la Asamblea Legislativa viola la Constitución Política. Dicho proyecto sufre el revés después de tres años de discusión entre los diputados y de ser la prioridad de la actual administración como fuente para generar más ingresos fiscales. Ahora, si se quiere insistir en él, el plan deberá volver a su trámite de mociones en la comisión especial que se creó para conocerlo y, una vez discutidas y votadas, reenviarlo al plenario. Según las proyecciones del Gobierno, de haberse aprobado el plan fiscal podría generar entre ¢180.000 millones y ¢200.000 millones de recursos nuevos para el Estado. La noticia generó ayer dos tipos de reacciones encontradas. En dos aceras. Por un lado, los impulsores del proyecto -como el mandatario, Abel Pacheco, y los legisladores del Partido Liberación Nacional (PLN)- lamentaron el fallo de la Sala Constitucional. El presidente electo, Óscar Arias, reaccionó anoche con sorpresa por la resolución, criticó a los opositores al plan y anunció la posibilidad de que cuando asuma --el 8 de mayo--, preente un proyecto para generar más ingresos fiscales. También el presidente del Banco Central, Francisco de Paula Gutiérrez, vio con "preocupación" lo resuelto e insistió en que la estabilidad económica de largo plazo "depende de incrementar la recaudación y de reducir el déficit fiscal". Jack Liberman, presidente de la Cámara de Industrias, lamentó la "pérdida de tiempo y recursos" empleados durante el trámite en la Asamblea y el "efecto negativo que seguramente tendrá" la falta de aprobación del proyecto "en la calificación de riesgo país". En cambio, en la otra acera hubo algarabía. Opositores acérrimos al paquete fiscal, como los diputados del Movimiento Libertario y del Bloque Patriótico, estallaron en júbilo y en celebración. Federico Malavassi, libertario, y Humberto Arce, del Bloque, recibieron abrazos y felicitaciones de parte de sus compañeros. Precisamente las consultas que resolvió ayer la Sala fueron impulsadas en su mayoría por congresistas de esas dos agrupaciones después del primer debate, que tuvo lugar el 16 de febrero. Guerra avisada. Cuando el 23 de mayo del año anterior el Congreso aprobó aplicarle al plan fiscal la "vía rápida" incorporada al artículo 208 bis, los impulsores del proyecto buscaban reducir de cuatro a uno los días para presentar mociones y regular el tiempo para discutir las enmiendas. También redujeron de media hora a 20 minutos el tiempo para que los diputados se refirieran al proyecto en la discusión del primer debate. Y así se aplicó, pese a las advertencias que desde ese día hicieron los opositores. Los congresistas del Movimiento Libertario y del Bloque Patriótico sostuvieron que la aplicación del 208 bis no procedía por cuanto el proyecto contenía artículos que requerían 38 votos para ser aprobados y esa vía solamente se puede usar en planes que necesiten de 29 sufragios (mayoría simple). Y, ayer, diez meses después, esas voces ganaron la batalla.
Jolgorio y caras serias en plenario Ismael Venegas C. ivenegas@nacion.com El plenario legislativo tuvo ayer dos caras distintas: la festiva de los opositores al plan fiscal y la seriedad que mostraron los defensores del proyecto. Un grupo de legisladores, fundamentalmente del Movimiento Libertario y de la Unión Patriótica, celebraron entre abrazos y risas el traspié de la reforma fiscal en la Sala Constitucional. Los promotores de la iniciativa, sobre todo el socialcristiano Mario Redondo y el liberacionista Bernal Jiménez, prefirieron revisar con detenimiento el comunicado de prensa emitido por el alto tribunal. "Hubo sorpresa. No esperábamos esto", declaró Redondo posteriormente. La noticia de que los magistrados constitucionales encontraron vicios en el trámite del plan se conoció después de las 4 p. m., justo cuando los congresistas discutían una enmienda a la Carta Magna para incluir un capítulo de garantías ambientales. La sesión fue interrumpida por la celebración de los libertarios y de la Unión Patriótica en un sector del plenario conocido como el "gallinero" (la parte trasera del salón). En ese momento el quórum se rompió, pero cinco minutos después se restableció. Sin embargo, el jolgorio de los opositores fue tal que el presidente legislativo en ejercicio, Juan José Vargas, tuvo que llamar a los diputados a mantener el orden. "La celebración ya pasó", dijo Vargas. La fiesta continuó hasta las 4:50 p. m., cuando el presidente decretó un receso de 10 minutos. La sesión del plenario finalizó a las 5 p. m. "Todos nos abrazamos y nos decíamos que el plan fiscal no se va a levantar más", comentó posteriormente el libertario Federico Malavassi. Humberto Arce contó que no pudieron contener la "algarabía", aunque dijo que siempre imperó el respeto.
Arias sustituirá ingresos con un proyecto de ley Eduardo E. Alvarado B. ealvarado@nacion.com El segundo acto -después de un decreto contra la corrupción- que realizaría el gobierno de Óscar Arias tras asumir el poder sería la presentación de un proyecto de ley que genere los ingresos que se esperaba conseguir por medio de la reforma fiscal. Esa, en su criterio, sería la única forma de cumplir con los compromisos que adquirió con los costarricenses en temas como infraestructura, seguridad y educación. Así lo anunció Arias ayer tras conocer lo sucedido con el proyecto. Aclaró que, sin embargo, esperará a que los conocedores del plan analicen el pronunciamiento de la Sala IV y le informen de la viabilidad de corregir las fallas señaladas. El Presidente electo no entró en detalles de lo que sería ese proyecto, pero señaló que "allí lo tendrán listo el mismo 8 de mayo". La posición fue corroborada por Guillermo Zúñiga, quien será su ministro de Hacienda. "Si no que me digan (los libertarios) cómo hacemos esos caminos, cómo le damos los ¢40.000 que daríamos a las familias pobres para que no saquen a sus hijos del colegio y cómo vamos a aumentar el número de policías". Demagogia.Para Arias lo ocurrido con la reforma fiscal constituye un triunfo para los políticos "demagogos e irresponsables" que dijeron que había que estar en contra de la iniciativa para defender a las clases más pobres. Recordó que lo primero que haría su Gobierno con esos recursos era trabajar para reducir la inflación de un 14% a un "4 ó 5% anual que es la tasa promedio en Latinoamérica". Arias agregó que ahora las clasificadoras internacionales de riesgo bajarán la calificación de país a Costa Rica y eso tendrá un costo para la economía.
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