Búsqueda
Avanzada
Domingo 19 de marzo, 2006
San José, Costa Rica.

  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Especial: Oscar Arias presidente 2006-10
Elecciones 2006
Campeonato futbol 2005-06

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Chats
Foros

Especiales Noticiosos
Mundial 2006: Equipos, grupos, figuras y calendario
Texto preliminar de reforma fiscal y noticias publicadas
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Listado Completo

Ocio y Cultura
Calendario 2006
Su | Do | Ku
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Sitios Costa Rica

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Documentos
Leyes
Informes

Especiales
Escogiendo carrera
Concurso Digigol
Inventario completo

Quiénes somos
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Opinión:

Foto Principal: 1109055

Gobernar en nuestros días

Este es un tiempo único para reconciliar el sistema político con la realidad

Miguel Gutiérrez Saxe


Alguno pudiera pensar y tratar de tentar al gobernante con los viejos consejos al Principe: sugerir la tentación de "aplicar el castigo rápido y por una sola vez" o plantear la tentación de "afirmar que lo peor podría darse si no se hace caso", o directamente proponer la tentación de engañar, sin más.

Si es que hay alguno, este no es ni remotamente un tiempo propicio para aceptar estos consejos. Este es un tiempo de oportunidad, difícilmente repetible, para reconciliar al sistema político con la sociedad.

Esto supone precisamente aplicar criterios y orientaciones contrarios. Es tiempo de reestablecer lazos de servicio y respeto, entre gobernantes y gobernados, es tiempo de generar las condiciones para la obediencia civil de una ciudadanía autónoma, que encuentra en el gobierno el procesamiento razonable y equilibrado del conflicto de intereses, no su resolución sistemática en favor de algún sector.

Elección y resultados. Después de todo, la democracia no es exclusivamente un procedimiento para elegir; son resultados y oportunidades para la ciudadanía, especialmente, después de largos años de promesa democrática creciente y una decreciente capacidad de hacer por parte del Estado, como bien lo muestran las recientes elecciones. No es posible esperar un clima entusiasta, mientras se achican los ingresos de los hogares, aumenta la desigualdad, se reducen los ingresos sociales, se deterioran servicios básicos de salud, seguridad, vialidad, y , al borde del paroxismo, se acumula un crecimiento muy notable del PIB, las exportaciones y las ganancias del sector financiero. Nueva economía boyante, pero sin mayores encadenamientos productivos, sociales y fiscales.

Foto Flotante: 1212439

El proceso electoral mostró un sistema político asediado por el malestar ciudadano. Abstención elevada, clima electoral frío, participación ciudadana limitada y un resultado sin ganadores. Nadie tiene la fuerza suficiente como para reclamar un mandato para desarrollar exclusivamente su propio programa; cada una de las principales fuerzas no acumularon más allá de un cuarto del electorado en la votación presidencial. De esta forma, se impone la necesidad de gobernar sobre la base del entendimiento, en primerísimo lugar, con la población que reclama atención a sus demandas y ciertamente redistribuir los beneficios y también los aportes y sacrificios.

Esto genera el espacio para abrir un marco de negociación política, en temas como la universalización de la educación secundaria con calidad, o el retomar la senda de la inversión pública, o el establecer sendas de desarrollo para todas. Desde luego que esto supone sacar de la parálisis a la Asamblea Legislativa y, también, la innovación en cuanto a mecanismos institucionalizados de diálogo.

Así, la reconciliación con la sociedad civil organizada podría abordarse orgánicamente con la creación de un mecanismo multilateral de consulta obligada con la sociedad civil, que tuviera capacidades para participar informadamente, no en detrimento de acuerdos políticos de cara a la población. Un largo proceso de negociación dentro de la sociedad civil organizada tiene a este punto una propuesta consensuada (en esto, ¡sí se pudo!) para crear el Consejo Económico y Social.

Un consejo público y privado: recurrir a nuevos mecanismos y a la eficiencia política para encarrilarnos en una nueva época de progreso social, crecimiento económico y perfeccionamiento de nuestra democracia.

Sala de Redacción
Costa Rica Hoy
Centroamérica Hoy
Latinoamérica Hoy
Mundo Hoy
Futbol en Costa Rica
Futbol en América
Futbol en el Mundo
Otros Deportes
Economía en América
Economía en el Mundo


Especiales
Escogiendo carrera
Concurso Digigol
Inventario completo


Suplemento Metro
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Enlaces comerciales:
  • Reglamento promoción "Hinchagonal", de La Nación

  • Visite Montezuma Costa Rica

  • Brokers Bienes Raíces

  • TicosLand.com




  • Obituario
    Diario Oficial La Gaceta