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Abogados de la CCSS cobraban en arreglos de pago con morosos Director jurídico y 10 notarios cobraron ¢95,5 millones en cinco añosAbogados alegan que actuaron por instrucción de la CCSS y según la ley Ernesto Rivera erivera@nacion.com Un grupo de abogados de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) cobraban honorarios como notarios privados, a los morosos que llegaban a acuerdos de pago con la institución . Además de sus salarios como funcionarios de la CCSS, estos abogados, entre quienes se encuentra el director jurídico de la institución, cobraron honorarios privados por labores de notariado, por más de ¢95, 5 millones, entre los años 2001 y 2005.
El presidente ejecutivo de la Caja, Alberto Sáenz Pacheco, señaló que, el año pasado, la actual directiva corrigió esta practica por considerarla "inadecuada". Antes de eso, cuando se alcanzaba un acuerdo de pago con un patrono moroso o con un deudor de crédito hipotecario, se le notificaba a la Dirección Jurídica para que designara al notario que debía actuar. El director jurídico era quien designaba cual notario iba a formalizar las escrituras. Lo que no se les aclaraba a los patronos morosos era que, en muchos casos, ese notario era el propio director jurídico de la CCSS , quien en ese momento actuaba como notario privado. Según Rodrigo Cordero, director jurídico de la Caja, este fue un sistema ideado e implementado por la propia entidad desde hace muchos años, para mejorar los ingresos de los abogados de planta que no percibían pago extra por su dedicación exclusiva. Un estudio de la auditoría interna de la CCSS revela que, entre los años 2001 y 2004, en la mayoría de las escrituras que formalizaron acuerdos de pago con patronos morosos, el director jurídico se asignó a sí mismo como notario para actuar en esos casos. El estudio indica que en ese período, además de su salario como director jurídico, Cordero percibió honorarios privados como notario por realizar escrituras de acuerdos de pago con patronos y con deudores de créditos hipotecarios de la CCSS, por al menos ¢17 millones. En una entrevista realizada el viernes pasado con este diario, el funcionario aseguró que actuó sin quebrantar la ley, y que no veía ningún conflicto de interés en designarse a sí mismo para esa tarea.
En setiembre del 2004, Cordero fue sorprendido por el Ministerio Público cuando intentaba sacar en la cajuela de su automóvil personal una serie de documentos relacionados a la CCSS. El incidente aún se encuentra bajo investigación del Ministerio Público que indaga la posible comisión del delito de peculado. En este delito incurren aquellos funcionarios públicos que sustraen o distraen fondos o bienes que están bajo su custodia en razón de su cargo. Cordero asegura que no infringió la ley y que ese día intentaba retirar en su automóvil documentos relacionados a su actividad como notario privado. Luego del incidente con la Fiscalía, el "Grupo de los Notables" designado por el presidente Abel Pacheco para investigar la corrupción en la CCSS, solicitó a la Junta Directiva intervenir de la Dirección Jurídica de la CCSS.
La junta directiva de la Caja envió el informe de los notables al Ministerio Público, pero no intervino la Dirección Jurídica. Se dispuso que la asignación de escrituras rotara entre ocho abogados de la Dirección Jurídica y que los honorarios devengados fuesen compartidos en partes iguales por ese grupo de profesionales. En ese rol no se incluyó al director jurídico de la CCSS. Pese a los cuestionamientos formulados por la auditoria interna, la Comisión de Notables y del incidente con el Ministerio Público, el director jurídico fue nombrado el año pasado como asesor legal de la junta directiva de la CCSS, puesto que había sido ocupado en los últimos seis años por un asesor externo de la entidad aseguradora. Cordero, indicó que, el año pasado, luego de que la CCSS comenzó la rotación para asignar al notariado, él se acogió a la modalidad de dedicación exclusiva que representa un ingreso adicional cercano al 55 por ciento del salario base. En la Caja existía además otra modalidad mediante la cual algunos abogados de planta eran designados para atender las escrituras de los créditos hipotecarios de los empleados de la CCSS. En esta actividad, además de Rodrigo Cordero, participaban otros diez abogados de la Caja. En entrevistas separadas con este diario, señalaron que los cobros que hicieron se debieron a sus labores como notarios. Recalcaron que actuaron de manera ética, con autorización y conocimiento de la CCSS y dentro del marco legal. Empresas no sabían que notarios eran funcionarios Ernesto Rivera erivera@nacion.com Los particulares y empresarios que llegaban a acuerdos de pago con la CCSS no eran informados de que el notario a quien debían pagar por la escritura hipotecaria era un empleado de la institución. Así le ocurrió a la empresa Motores Británicos de Costa Rica, que en enero del 2004 tuvo que pagar ¢1,2 millones en honorarios privados por labores de notariado. Un caso similar le ocurrió al Deportivo Saprissa en febrero del año pasado cuando, luego de llegar a un acuerdo de pago con la CCSS, tuvo que cancelar ¢2,8 millones en honorarios privados para el notario. En ambos casos los empresarios propusieron realizar las tareas de notariado con abogados vinculados a sus empresas, pero en la CCSS se les indicó que solo podían actuar los notarios designados por la institución y que además se les debía pagar por adelantado. El presidente de Motores Británicos de Costa Rica, Óscar Echeverría Heigold, indicó que su compañía sufrió una crisis económica por motivos externos y que se atrasó en el pago de las cuotas a la CCSS. "Siempre tuvimos voluntad de pago y así se lo indicamos a la CCSS, incluso estábamos negociando un arreglo cuando sorpresivamente un equipo de la CCSS nos llegó a cerrar la compañía de manera indebida y la única solución que nos dejaron fue que arregláramos con los abogados y que firmáramos la escritura", aseguró. Echeverría adelantó que su compañía analiza presentar una acusación por este caso. "Sentimos que fue una presión indebida. En ningún momento nos aclararon que el notario designado para confeccionar la escritura era el director jurídico de la CCSS. Si lo hubiera sabido no hubiera pagado".
Rodrigo Cordero Fernández Director Jurídico de la CCSS Director jurídico asegura que actuó apegado a la ley Afirma que el cobro de honorarios privados fue una iniciativa de la CCSS para mejorar la remuneración de sus abogados. Asegura que al designarse a sí mismo no creyó que existiera ningún conflicto de interésEdad: 61 años Estado civil: casado Profesión: abogado Cuando se necesitaba formalizar una hipoteca con un patrono moroso la dirección de cobros le pedía a usted que designara al notario y usted se escogía a usted mismo. ¿No le parece que designarse a sí mismo representaba un conflicto de interés? No, yo no lo veía así. Si hubiese tenido el menor asomo de la existencia de un conflicto de interés, de una irregularidad o de algo ilegal no lo hubiera hecho. Pero usted se asignaba a sí mismo un trabajo por el cual iba a percibir un honorario privado. Bueno, yo cumplía el trámite. Entre el 2002 y setiembre del 2004 casi todos las escrituras por las que se percibieron cobros de honorarios privados se las asignó a usted mismo. Sí, un buen número fueron hechas por mí. ¿Por qué no asignó a alguno de los otros notarios que tenía disponibles? No, yo las hacía así. ¿Desde esta oficina de la CCSS, con papelería sellada por la CCSS, se le indica a Motores Británicos que debe extender un cheque directamente a su nombre por ¢1,2 millones ¿Por qué? Eso está siendo determinado por un proceso que me está siguiendo la CCSS y si yo le doy declaraciones en ese sentido estaría afectando ese procedimiento y preferiría dejarlo ahí. Si usted actuaba como notario privado y percibía un honorario privado, ¿Por qué utilizaba papelería y recursos de la CCSS? Ya le contesté. En uno de los arreglos de pago entre la CCSS y un patrono moroso, usted se designó como notario privado junto con su hija Laura Cordero (también empleada de la CCSS) para percibir honorarios, ¿No le pareció inconveniente designar a su hija? ¿No existía un claro conflicto de interés? En algunos casos yo actué con el protocolo de mi hija, pero la participación de ella es instrumental, ella me presta el protocolo y la responsabilidad la asumo yo totalmente. Le pedí el protocolo nada más. Todos los casos en los que actué con mi hija son similares y también se hicieron escrituras en otros protocolos, no sé por qué se destaca el de ella. Por el parentesco y porque usted designaba a quien iba a percibir honorarios privados. Su participación fue meramente instrumental y se aclaró que los honorarios serían devengados por el co-notario (Rodrigo Cordero) y sobre ese tema también esta resolviéndose con la institución. Hay empresarios que aseguran que, al momento de firmar las escrituras en las que usted actuó como notario privado, usted ni siquiera estaba presente. Eso está siendo determinado por la CCSS, yo no me voy a referir, le pediría esa consideración. Técnicamente ¿Una escritura que se formaliza sin que el notario esté presente es válida? Le digo que eso está determinándose, tenga la consideración... En setiembre del 2004 el Ministerio Público lo sorprendió cuando usted intentó sacar documentos del edificio de la CCSS. Eran documentos inherentes a protocolos y documentos de referencias de mis escrituras como notario privado. De todas las escrituras se debe mantener referencias y eso es lo que estaba retirando. Después de ese episodio con la Fiscalía se organizó un rol para distribuir entre todos los notarios los trabajos que devengaban honorarios. Algunos notarios compartieron los cobros con sus compañeros y con usted. Sí, eso lo determinó la gerencia, y sí en algunos casos me participaron de esos cobros. No sé si hubo algunos que no me participaron... Cuando usted percibió honorarios privados, ¿los compartió con sus compañeros? Eso incluye mi privacidad y me lo reservo.
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