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¿Lumpen proletariat? Alberto Cañas, ideólogo del PAC, ofende a las provincias que no están en el Valle CentralCentralÁlvaro Vicente S. Ingeniero La soberbia del licenciado Alberto Cañas hace ver a los demás como ticos de segunda o tercera (Chisporroteos, 22/ 2/06): "Las más desarrolladas [se refiere el señor Cañas a las provincias del Valle Central] se inclinaron por el cambio, que los mercaderes llaman marcha atrás. Las más atrasadas (como lo ocurrido en todas partes con el lumpen proletariat) se inclinan por el statu quo (recordemos que Limón fue la única provincia que ganó limpiamente Teodoro Picado), como es tradicional en el lumpen de las sociedades industriales, por vender el voto al que les hace las promesas más concretas y más inmediatas". Dice la Enciclopedia Uthea: "Lumpen proletariat (proletariado harapiento y andrajoso). Término de origen alemán empleado primeramente por Marx para designar a la capa más baja del proletariado, compuesta por trabajadores analfabetos y ocasionales y sobre todo por los vagos y maleantes que carecen de conciencia de clase y suelen aprovechar las coyunturas revolucionarias para realizar robos y crímenes". Realidad e insultos. ¡Cuán poco conoce este distinguido político y columnista la realidad social de estas provincias de bajura que ganó don Óscar Arias y a las que don Alberto les cobra con insultos su afiliación política! Nací aquí, en la bajura, pero realicé estudios de primaria, secundaria y universitarios. Digo esto para reclamar mi mérito de conocer profundamente a esta población que don Alberto ubica en el lumpen proletariat, donde sus habitantes, según la Enciclopedia Uthea, andan "harapientos y andrajosos". ¡Nada más ajeno a la realidad! Es una población que por mucho tiempo trabajó como empleada de una compañía frutera, y que siempre luchó con gran espíritu de clase por mejorar sus condiciones sociales. Las "megahuelgas", que con grandes sacrificios supieron soportar, dieron lugar a una hermandad sin precedente para mejorar su status. En una primera etapa de la actividad bananera, los trabajadores constituyeron una legión de solteros que vivían en barracones solo para hombres. Esta realidad era consecuencia de una variedad de banano que se enfermaba con el mal de Panamá, lo que obligaba a la empresa frutera a abandonar las plantaciones para abrir nuevas en otras tierras, a las que se trasladaba con su fuerza laboral de solteros. Iguales o mejores. Por la década de 1970, esa realidad cambió al descubrirse variedades de banano resistentes al mal de Panamá, lo que permitió a la bananera contratar trabajadores con sus familias. Las habitaciones dejaron de ser barracones de solteros para convertirse en casitas con iguales o mejores condiciones que las de los cafetales de las alturas. Por razones competitivas, la compañía frutera abandonó las plantaciones del Pacífico, pero dejó una población culta, en su mayoría con la enseñanza primaria concluida y un alto porcentaje de bachilleres y técnicos. Cuando la compañía partió, se formó un grupo de estudio para buscar soluciones al faltar trabajo y desarrollo. Este Comité, constituido por más de 25 profesionales de la bajura, con licenciaturas y maestrías, ha sido, durante más de 20, años un Centro de Estudio para el desarrollo de la bajura por bananeros. Estos profesionales de distintas actividades, exitosos y estudiosos, no andan andrajosos ni harapientos. Andan modesta pero elegantemente vestidos. Don Alberto: la pasión política es mala consejera cuando ofende. Historia nueva. El enemigo de la bajura es el tiempo. Los lindos cantones del Valle Central tienen dos siglos de lucha por su progreso. Para los primeros gobernantes, la bajura no existió. Mientras hoy festeja 200 años de existencia, en la bajura con costo se celebran los 50. Esto se echa de ver. Dichosamente, los adelantos modernos nos han permitido avanzar en mucho menos tiempo del empleado por los cantones del Valle Central. No nos ofenda con sus comparaciones mal documentadas. Todos somos costarricenses preocupados por el desarrollo de nuestro país y su futuro. Nuestra lucha es nueva. Ya hay media docena de universidades y varios colegios; entre estos, algunos colegios técnicos. Tenemos problemas, como toda Costa Rica, con el plan de estudios, pero seguiremos luchando por nuestro progreso sin andar harapientos, como hombres educados en el trabajo y con mucha fe en el futuro. Eso somos. El lumpen proletariat está en las ciudades, según Marx.
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