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Tiempo maravilloso La ceniza significa que "somos polvo y en polvo nos convertiremos"Emilio Garreaud I. Sacerdote El Miércoles de Ceniza marca el comienzo de la Cuaresma, tiempo maravilloso para acercarnos a Dios Amor y, movidos desde las entrañas por esa Misericordia Divina, para "compasionarnos" por los hermanos humanos. La presente coyuntura política -que ha propuesto nuevos paradigmas- no debe llevarnos a una simple mirada epidérmica de la realidad, sino a una profunda contemplación del ser y destino nacionales, imbuidos de una perspectiva trascendente. La actual circunstancia y el presente tiempo litúrgico son gran ocasión para meditar. El papa Benedicto XVI, al inaugurar este tiempo de preparación para la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesús, nos ha escrito un extraordinario y profundo mensaje, una de las páginas más bellas escritas en su Pontificado. Tocados por ese contundente mensaje, nos es difícil no dejar de vibrar por la tremenda sensibilidad del Pastor Universal de cara a la persona humana. Desarrollo integral. Nos propone el papa Benedicto que meditemos acerca del problema del desarrollo integral. Sostiene que "de ningún modo es posible dar respuesta a las necesidades materiales y sociales de los hombres sin colmar, sobre todo, las profundas necesidades del corazón. Esto debe subrayarse con mayor fuerza en nuestra época de grandes transformaciones, en la que percibimos de manera cada vez más viva y urgente nuestra responsabilidad ante los pobres del mundo". Citando a Pablo VI, nos recuerda que el "humanismo pleno" consiste en el "desarrollo integral de todo el hombre y de todos los hombres". Sostiene que la primera contribución que la Iglesia ofrece al desarrollo del hombre y de los pueblos no se basa en medios materiales ni en soluciones técnicas, sino en el anuncio de la verdad de Cristo, que forma las conciencias y muestra la auténtica dignidad de la persona y del trabajo, promoviendo la creación de una cultura que responda verdaderamente a todos los interrogantes del hombre. Toca asuntos cruciales, como la pobreza y la misión de edificar un mundo animado por la caridad. Especifica cuando habla de los líderes sociales y les dice que "quien tiene responsabilidades políticas y ejerce el poder económico y financiero, que promueva un desarrollo basado en el respeto de la dignidad de todo hombre". Por su parte, dice a los ciudadanos comunes que "deben aprender a valorar también con sabiduría los programas de sus gobernantes". Conversión. Nos exhorta el Vicario de Cristo a tener en cuenta la victoria de Cristo sobre todo mal que oprime al hombre, y sostiene que la Cuaresma nos quiere guiar precisamente a esta salvación integral. Que la ceniza (símbolo de este tiempo) nos descubra que "somos polvo y en polvo nos convertiremos". Esta realidad infranqueable nos debe enfrentar a nuestro destino final y hacernos tomar conciencia de "quién somos y a dónde vamos", y de esta forma maravillarnos de la grandeza de nuestra vocación a ser persona humana.
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