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¿Por qué no 'gotea' la economía? La esclavitud directa es la forma más clara y cruel de excluir a ciertos grupos de los beneficiosRigoberto Stewart José Nun, politólogo argentino, dice que "existe una vieja teoría económica estadounidense que es bastante razo-nable, la teoría del trickle down effect. Trickle down significa 'gotear'. Según esa teoría, si una economía crece, algo de este crecimiento necesariamente 'goteará' hacia abajo porque generará gradualmente mayor empleo, se pagarán salarios a más personas, y, por lo tanto, habrá más ingresos y mayor consumo. (.) Desde hace 25 años se nos dice que, aplicadas las medidas correctas, van a 'derramar' bienestar a la población, y estamos viviendo las consecuencias de este famoso derrame". Es decir, la pobreza no se acaba. ¿Por qué, después de 25 años de aplicar dichas políticas (con sus variantes), no ha habido goteo? Si la economía crece, ¿por qué no disminuye la pobreza? Sencillamente porque los que ostentan el poder intervienen el sistema de especialización e intercambio (SE&I) -el sistema de mercado- para excluir expresamente a determinados grupos de los beneficios económicos que, a través de él, se generan. La historia lo atestigua. Durante la colonización, la pura extracción de oro y plata para la Corona, basada en la mano de obra de los esclavos indios, devino en un sistema económico netamente mercantilista, en el cual se establecieron impuestos onerosos a los pueblos americanos y se prohibió el comercio con otras colonias y hasta el intracolonial. Después de la independencia, los mestizos herederos de la Colonia instituyeron una versión del mercantilismo, diseñada para excluir a ciertos grupos de los beneficios económicos. La piedra angular de esta versión fue la abolición del derecho de propiedad para los indígenas; así hubo crecimiento económico para los colonos y ciertos mestizos, pero pobreza para los indígenas. Exclusión adrede. Durante los siglos XVII, XVIII y XIX, el SE&I formado en Estados Unidos (la economía) generó abundante riqueza en forma creciente, y el estándar de vida de la mayoría de los ciudadanos alcanzó niveles sin precedentes; sin embargo, hubo un grupo que no vio mejoría en su situación: los esclavos negros. ¿Por qué? Porque el sistema fue diseñado para excluirlos adrede de esos beneficios. Al igual que a los indios en Latinoamérica, se les negó uno de los derechos de propiedad más importantes para el disfrute de los beneficios económicos que genera el sistema: el derecho de propiedad sobre ellos mismos. La esclavitud directa es la forma más clara y cruel de excluir a ciertos grupos de los beneficios de marras; sin embargo, la más común actualmente es la indirecta, que consiste en violar otros derechos de propiedad de los grupos por ser excluidos. Veamos: Entre todos los grupos que participan en cualquier SE&I, los obreros no calificados suelen ser uno de los más pobres. Su situación económica solo puede mejorar mediante (1) incrementos del ingreso que obtienen al alquilar su mano de obra, o (2) reducción de precios de los bienes que compran con sus ingresos. No hay más. Así que, para mantener a este grupo en la pobreza, el gobernante solo necesita tomar medidas que afecten negativamente a estas dos variables. Ingresos. Aquí, las medidas son de dos tipos. Uno, utilizar monopolios estatales, aranceles, otros impuestos, regulaciones y desvío de gastos para encarecer y escasear los bienes y servicios que complementan la mano de obra (capital, crédito, insumos, maquinaria). Así se reduce su productividad y, lógicamente, su remuneración. Dos, quitar al trabajador el máximo posible de su magro salario por medio de impuestos (CCSS, INA, BP, IMAS, inflación, etc.). Gastos. Aquí, la medida consiste en imponer aranceles altísimos a la importación de los 5 a 10 productos en los cuales el pobre trabajador gasta entre el 60% y 80% de sus magros ingresos (v. gr. 100% a los lácteos, 325% al pollo, 50% al azúcar, y así al arroz, frijol, huevos, carne). De esa manera, el puñado de grandes productores de esos rubros -sus amigos- podrán cobrar el doble o triple de lo que los pobres pagarían normalmente. Si con esto no se mueren de hambre, el gobernante puede inventarse un Conarroz, Conpapa o Concarne, que ahí sí se mueren. Curiosamente, estas son las medidas de política que diseñan, proponen e implementan los mismos individuos que se lamentan de la falta de goteo. ¿Estupidez? ¿Cinismo?
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