Búsqueda
Avanzada
Miércoles 28 de junio, 2006
San José, Costa Rica.

  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Mundial Alemania 2006

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Chats
Foros

Especiales Noticiosos
Especial Esogiendo Escuela
Traspaso de poderes
Campeonato futbol 2005-06
Elecciones 2006
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Listado Completo

Ocio y Cultura
Calendario 2006
Su | Do | Ku
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Sitios Costa Rica

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Documentos
Leyes
Informes

Especiales
Festival Imperial
Concurso Digigol
Inventario completo

Quiénes somos
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Opinión:

Foto Principal: 939043

Una lucha por la vida

La mayoría de las madres son adolescentes, igual que las víctimas del VIH

Yalena de la Cruz


En salud pública, como en otros campos, el mundo real, no siempre lo que se hace se asemeja al ideal. En el mundo, cada año, 14 millones de adolescentes dan a luz con mayor riesgo de muerte por complicaciones del embarazo que el de las mujeres de 20 a 30 años; casi la cuarta parte de los VIH positivos son menores de 25 años y la mitad de las nuevas infecciones son de jóvenes entre 15 y 24 años (UNFPA, Estado de la población mundial, 2005).

En Costa Rica, en el 2003, de 72.938 nacimientos, solo 31.168 fueron de madres casadas (INEC), y más del 80% de primigestas son adolescentes; entre 270 madres adolescentes, se determinó que el 50% no conocía las implicaciones de las relaciones sexuales; el 43% no tenía conocimiento sobre la menstruación; el 42% no sabía cómo nacen los niños y el 68% manifestó no tener a quién recurrir para buscar información para aspectos relacionados con la sexualidad. Además, según un estudio de Procal, en 358 niñas madres atendidas, la edad promedio de las jóvenes oscilaba ente 13 y 13 y medio años; en las menores de 14 años el embarazo se produjo por incesto provocado por el padre, un hermano o un familiar cercano; más del 90% fue embarazo no planeado ni mucho menos deseado. El 100% carece de información adecuada suficiente y necesaria para el manejo de la sexualidad y el 80% no utilizó servicios de atención prenatal en salud. (URL: http://www.fire.or.cr/joven5.htm). La actividad sexual empieza entre los 12 y los 15 años, o sea, en colegiales de sétimo, octavo y noveno; y de los jóvenes sexualmente activos, el 31% no usa ningún método anticonceptivo (La Prensa Libre, 20/4/05, pág. 6). En el 2004, solo el 24% de las mujeres tuvo al menos cuatro controles prenatales. Los niños nacidos con bajo peso, al nacer en el 2004, fueron hijos de madres de 10 a 14 años en un 41,48%, y de 15 a 19 años en un 33,87%. Solamente el 15,78% de las mujeres de 15 a 34 años se hizo una citología vaginal; la cifra aumenta apenas al 21,5% en las mujeres de 35 y más años. Por otro lado, el 28% de los adolescentes se enferma de sífilis cada año; únicamente el 32% usa anticonceptivo en su primera relación sexual; el 6% de los nacimientos se da en niñas de menos de 15 años, es decir, en embarazos delictuosos (Mayorga, La Nación, 16/3/06). En el 2005, en cuanto a morbilidad, encontramos que las tasas de incidencia, por cada 100.000 habitantes, fueron de 4,61 para sida y de 28,65 para sífilis (UNFPA. Indicadores).

Por la salud pública. De conformidad con la doctrina católica, la actividad sexual debe comenzar con el matrimonio entre varón y mujer; el fin del sexo es una doble e inseparable misión reproductiva y unitiva, y hay que tener los hijos que Dios quiera. Por todo lo anterior, no es lícito ningún método anticonceptivo y hay que enseñar a los jóvenes los principios de abstinencia y castidad. Este es el "ideal religioso" que algunos fieles católicos practican, pero no precisamente por ello deben imponer su criterio al resto de la sociedad (que incluye católicos no practicantes de la doctrina en esta materia, que planifican, son divorciados, casados civilmente, etcétera.), en la que es necesario actuar con criterios de salud pública para enfrentar el sida, el embarazo adolescente y los demás problemas derivados del pronto inicio de la actividad sexual, del desconocimiento de la prevención de enfermedades de transmisión sexual y de la forma en que se evitan los embarazos.

Ojalá que el ministro de Educación, Leonardo Garnier, otrora defensor de las "guías de educación sexual" logre en esta administración hacerlas una realidad, y que la doctora Ávila continúe con la campaña impulsada en el mundo por los Ministerios de Salud de "abstinencia, fidelidad o condón" ("Abstain, Be faithful, or wear a Condom", ABC, por sus siglas en inglés), de tal manera que la vida y la salud primen sobre el sida, otras enfermedades y la muerte, en aras de revertir, precisamente, esta dramática situación que no soporta ya más años de inacción.

Sala de Redacción
Costa Rica Hoy
Centroamérica Hoy
Latinoamérica Hoy
Mundo Hoy
Futbol en Costa Rica
Futbol en América
Futbol en el Mundo
Otros Deportes
Economía en América
Economía en el Mundo


Especiales
Festival Imperial
Concurso Digigol
Inventario completo


Suplemento Metro
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Enlaces comerciales:
  • Empleo técnico
  • TicosLand.com
  • Brokers Bienes Raíces




  • Obituario
    Diario Oficial La Gaceta