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Mundial: Italia 1 - Australia 0. Totti se quitó el chaleco y cobró factura pendiente Italia sacó un difícil partido a pesar de que estuvo con un hombre menosLos australianos se vieron bien, pero un penal en el cierre los dejó tendidos José Luis Rodríguez C. jorodriguez@nacion.com Las cábalas y la superstición tan arraigadas en el pueblo italiano obraron ayer a favor de su selección, cuando derrotó un gol por cero a Australia y se ganó el boleto para estar en los cuartos de final. A falta de 10 segundos para terminar el partido, vino la jugada que decidió todo. El defensor Lucas Neill estorbó en el área al también zaguero Fabio Grosso, lo que fue castigado por el árbitro español Luis Medina como falta.
El encargado de ir al punto blanco fue Francesco Totti, hombre que la pegó fuerte y al costado superior derecho de Mark Schwarzer, quien voló a ese lado pero no pudo llegarle. La gestación de este penal tuvo dos caras: una con Grosso saliéndose de la rígida defensa azurri, y otra donde Totti cobró revancha por haber estado en banca. Pero la victoria italiana no fue fácil, ya que el equipo australiano siempre trabajó al estilo de Guus Hiddink, un técnico que en los dos anteriores mundiales había llevado a Holanda (1998) y Corea del Sur (2002) a semifinales. De forma coincidente Hiddink había dejado fuera a Italia en el 2002, estando al frente de los coreanos, también en los octavos. Acerca del partido, desde el arranque se notó a una Italia dispuesta a marcar rápido. Los hombres de Marcelo Lippi arribaron al marco de Schwarser al minuto dos, cuando Luca Toni pegó de cabeza un centro de Alessandro del Piero que pasó cerca del palo izquierdo. Cuatro minutos más tarde la estrella del Milan, Alberto Gilardino, entró al área, se llevó a dos zagueros y cuando iba a rematar le sacaron el balón. Gilardino tuvo otra a los 12', pero esta vez le taparon el intento a tiempo. La presión de los azzurri, que se olvidaron por completo de su catenaccio, continuó y al 21' Toni recibió de Andrea Pirlo, se dio vuelta y disparó a las manos del portero. La única opción clara de los australianos se dio al 29' por medio de Neill, quien cobró un tiro libre, se la dio a Scott Chipperfield y este probó las manos de Gianluigi Buffon. Agónico. Si los primeros 45 minutos fueron para Italia, el complemento estuvo teñido de amarillo. Claro, el dominio de los australianos fue ayudado por la expulsión del defensa Marco Materazzi, tras una falta sobre Marco Bresciano. El mismo Bresciano dio un primer susto dos minutos después de que se fuera Materazzi, pero el esférico pasó junto al palo izquierdo. Al 58' Chipperfield corrió tras un servicio de Neill y remató, mas Buffon desvió la pelota. El despertar de los oceánicos coincidió con el buen trabajo de Tim Cahill y Mark Viduka, quienes movían la pelota y ponían en aprietos a los azzurri, ahora sí encadenados a su futbol ultradefensivo. Cahill, quien creció conforme pasaron los minutos, pegó en el horizontal un centro de tiro de esquina. Faltaban 10' para el final. Ya para ese momento Francesco Totti tenía cinco minutos de haber ingresado, mas no aparecía. Italia, que en todo el segundo tiempo apenas pasaba de la media cancha, hizo válida la regla de defenderse bien y contraatacar. La historia quiso que fuera Neill, uno de los mejores socceroos, quien derribara a Grosso en el área, y del resto se encargó Totti. Italia, que en el 2002 no pasó de los octavos, se encontró el pase cuando el oxígeno ya se acababa.
La figura y el error
Gianluigi Buffon Portero de Italia El arquero de los azzurri mantuvo ayer su valla en cero y, hasta ahora, solo ha encajado un tanto en cuatro partidos del Mundial. Buffon, quien tiene 28 años, juega para la Juventus y mide 1,90 metros. Pesa 83 kilogramos. La mala jugada La expulsión de Marco Materazzi, al minuto 50, pareció drástica porque el futbolista fue directo al balón. Tal vez el árbitro debió castigarlo con la amarilla, pero le mostró una roja directa y metió a Italia en problemas.
Totti le habló a críticos con el gol triunfal Ignacio Naya DPA Berlín. DPA. Las cosas no iban del todo bien para Francesco Totti en el Mundial de Alemania, pero el italiano tuvo ayer su oportunidad de responder a la adversidad: un penal en el último segundo que valía unos cuartos de final. Después de luchar contra el reloj para recuperarse de la rotura de peroné y llegar a tiempo a la cita del orbe, el armador italiano no acabó de encontrar su mejor toque en los partidos de la primera fase en el Grupo E. Las críticas en la prensa italiana no tardaron en llegar. El jugador de la Roma no mostraba la imaginación de sus mejores momentos y la gente se preguntaba: ¿Por qué es titular? "Estoy haciendo una larga lista, me estoy apuntando todos los nombres", aseguró Totti sobre sus críticos. Hoy podrá leerla con la satisfacción de la revancha. El día empezó mal para Totti en Kaiserslautern, donde Italia disputó los octavos de final del Mundial ante Australia. Por primera vez en este Mundial se encontró con que la lista de titulares de Marcello Lippi no incluía su nombre. En su lugar iba Alessandro del Piero, un veterano con mayor capacidad defensiva, pero menos imprevisible que el romano. Llegaban las instancias decisivas del campeonato y Lippi dejaba fuera a Totti. Parecía dar la razón a sus críticos. Sin embargo, el partido se complicó. Italia se quedó con diez hombres en el minuto 51 y comenzó a sufrir. Lippi llamó entonces a Totti. Faltaban 15 minutos para terminar y Del Piero acusaba el cansancio. El capitán de la Roma salió al campo con la esperanza de crear algo, de generar una jugada diferente que desahogara a los azzurri en una tarde difícil, que cada vez se teñía más del amarillo aussie. Y entonces llegó su oportunidad. El partido se iba irremediablemente al alargue, pero los australianos pecaron de inexpertos en su segunda cita mundialista. El italiano Fabio Grosso se adentró en el área, recortó y cayó. Penal. Era el momento de Totti. El tiempo de descuento se había agotado ya un minuto y medio antes. No habría espacio para más. Era cuestión de ahora o nunca. El italiano tomó el balón, lo ubicó en el punto de penal y esperó el sonido del silbato. Enfrente estaba el portero Mark Schwarzer, héroe de la clasificación australiana en noviembre en la tanda de penales del repechaje ante Uruguay. Pero, a sus 28 años, Totti decidió que había llegado su momento. Mientras todo el equipo italiano, suplentes y titulares, se abalanzaban sobre él, Totti pensó: "A ver qué dicen ahora los críticos". Y así lo dijo luego el capitán romano. La marca se extiende La marca se extiende El triunfo de ayer hizo que Italia llegara a 22 partidos sin perder. Su mejor racha desde los 30 de 1935-39. Freno a Hiddink Luego de llegar a semifinales en los dos Mundiales anteriores, el técnico Guus Hiddink no pudo ampliar ayer su leyenda.
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