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Sala de Redacción EE. UU. prepara amplia estrategia energética regional en Latinoamérica 11:19 AM hora local Washinton, AP. Estados Unidos, cuyo mercado energético está afectado por la volatilidad debido a los altos precios del petróleo y amenazas de corte de suministros por Venezuela, está preparando una amplia estrategia para trabajar en el Hemisferio Occidental en ese campo sobre la base de que la energía es parte inseparable de su seguridad nacional. Los lineamientos se encuentran en un proyecto de ley que el Comité de Relaciones Exteriores enviará pronto a debate en el plenario del Senado, y fueron difundidos en momentos en que una agencia del Congreso sostiene que Estados Unidos no tiene un plan de contingencia para vivir sin petróleo venezolano. El senador Richard Lugar, presidente de ese comité, ha estado convocando vistas legislativas durante meses para recopilar antecedentes. La última de ellas, realizada el jueves, se centró exclusivamente en el Hemisferio Occidental que ocupa gran parte del proyecto que el propio senador por Indiana patrocina. La General Accountability Office (GAO), una dependencia del Congreso que investiga temas para el debate legislativo, sostiene que el corte del crudo venezolano significaría para Estados Unidos en seis meses una pérdida de producción de 23.000 millones, según un estudio aún no publicado pero que Lugar adelantó algunos de sus detalles. El estudio de la GAO refuerza nuestra urgente necesidad de dejar de confiar en productores volátiles y algunas veces hostiles, declaró. Según el proyecto de ley (S.2435), es imperativo para la seguridad y prosperidad de Estados Unidos disponer de fuentes de energía confiables, accesibles, limpias, suficientes y sostenibles y que la dependencia de las importaciones le ocasionaba al país tremendos costos en su economía, política exterior, aparato militar y sostenibilidad medioambiental. Los secretarios de Estado y Energía serán dotados de poderes especiales para establecer y expandir asociaciones energéticas estratégicas con los gobiernos de países productores y de consumidores que no se encuentren sancionados con cortes de ayuda económica o militar de Estados Unidos. Esta provisión pareciera dejar momentáneamente de lado a Venezuela --que tiene una restricción de ayuda militar desde el mes pasado por su falta de cooperación contra el narcotráfico y terrorismo--, pero no es así. El proyecto pide crear un Foro de Cooperación Hemisférica en Energía que mejore la cooperación entre consumidores y productores regionales, particularmente entre los gobiernos de Brasil, Canadá, Estados Unidos, México y Venezuela. México es la tercera fuente de petróleo para Estados Unidos después de Canadá y Arabia Saudita. Venezuela es el cuarto, con 1,5 millones de barriles por día, casi al mismo nivel mexicano. El proyecto autoriza a Estados Unidos desplegar su estratégica prioridad de reducir el potencial de tensiones sobre los recursos energéticos, mantener y expandir las fuentes confiables de energía, ampliar el uso de energía renovable y reducir los efectos perjudiciales de la dependencia energética regional. En un informe de la Administración para la Información Energética (EIA), del Departamento de Energía, Brasil, Colombia y Argentina --y alejadamente Ecuador-- aparecen como nuevas fuentes de energía para Estados Unidos en una proyección del mercado de la energía para los próximos 10 a 20 años. Pero, EIA adelantó que no esperaba una baja sustancial en el precio del barril de crudo en ese lapso: costaría un promedio de menos de 50 dólares hacia el año 2012 y más de 57 dólares en la década siguiente, por lo que no había esperanzas de que el precio vuelva a sus niveles de menos de 30 dólares de hace tres años. Además de los precios y las amenazas venezolanas, Estados Unidos tiene otros dos motivos de preocupación. Espera un fuerte crecimiento de la demanda en el corto plazo de parte de China y la India, que no son miembros del Programa de Energía Internacional (PEI), establecido en París en 1974 para la coordinación en materia de reservas estratégicas nacionales. En América Latina, sólo México es miembro de ese programa que Washington desearía verlo extendido a otros países. El senador Larry E. Craig, de Idaho y republicano como Lugar, cree que obtener un cerrado e inmediato respaldo de América Latina en asuntos energéticos no será fácil, una situación a la cual el propio Estados Unidos puede haber contribuido con una apariencia de interferencia y victimización... Dijo que había pequeños grupos en la nación, especialmente en el Departamento de Estado y la CIA, que temían emprender acciones relacionadas con los intereses de seguridad nacional contra personajes como los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela, Fidel Castro, Cuba y Evo Morales, Bolivia. Este temor conduce a una notable pasividad y deja la puerta abierta para una mayor e indeseable influencia en la región de otros países que no tienen consideración por nuestro bienestar, afirmó en la audiencia ante Lugar.
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