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/LA NACIÓN

¿Por qué comercian las personas?

¿Por qué comercian personas y países, y por qué los Gobiernos ponen barreras al comercio?

Ricardo Monge González


Como aporte al debate en torno al TLC, deseo aclarar en esta oportunidad dos conceptos básicos del comercio internacional. ¿Por qué comercian las personas y los países? y ¿por qué los Gobiernos establecen barreras al comercio?

En primer lugar, hace más de 200 años, un economista escocés llamado Adam Smith nos dio una respuesta a la primera pregunta. La diferencia de productividades entre las personas explica por qué unos producen y venden determinados bienes, mientras compran otros bienes. Así, cuando a una persona le cuesta menos esfuerzo que a otra producir un bien, decimos que esta persona es más productiva que la segunda, o bien, que posee una ventaja absoluta en la producción de este bien.

Por ello, generalmente la primera persona producirá ese bien y se lo venderá a la segunda. Esto es lo que observamos en el mundo real, unos somos profesores; otros, carpinteros; otros, comerciantes; otros, doctores; otros, agricultores, etc. Ahora bien, la esencia del comercio internacional no estriba, como creía Smith, en tener ventajas absolutas, sino más bien en poseer ventajas comparativas, tal como lo demostrara otro destacado economista, David Ricardo, pocos años después.

Es decir, el hecho de que, aunque uno pudiera hacer todas las cosas mejor que otras personas (ventaja absoluta en todo), tendrá ventaja comparativa sólo en algunos de estos bienes. Veamos un simple ejemplo: Suponga que usted es administrador de empresas y dentro de su profesión es considerado como uno de los más destacados profesionales (es decir, posee ventaja absoluta sobre otros administradores), así como más eficiente que su propio contador (es decir, posee una ventaja absoluta en el tipo de trabajo que hace su contador).

Esta situación no implica que usted decida emplear la mitad de su tiempo trabajando como administrador y la otra mitad como contador, ya que su costo de oportunidad (lo que deja de producir como administrador por trabajar como contador) es muy alto y superior al costo de oportunidad de su contador.

Ventajas comparativas. Por ello, le conviene especializarse trabajando como administrador todo el tiempo y contratando a su contador para que le lleve su contabilidad o el de su empresa, no obstante que usted podría hacer un mejor trabajo que su contador. Esta es la razón por la cual todos nos especializamos en trabajar en aquello en lo que tenemos ventajas comparativas (menor costo de oportunidad) y comerciamos con otros, gracias al fruto de nuestro esfuerzo, para obtener lo que no debemos producir por nosotros mismos.

¿Se ha puesto a pensar alguna vez dónde estaríamos si no pudiéramos comerciar lo que hoy comerciamos. Si no pudiéramos disponer de medicinas, alimentos, ropa, accesorios, herramientas y servicios producidos en otros países, y dependiéramos solo de lo que podemos producir nosotros mismos, con los recursos que poseemos?

Respecto a la segunda pregunta que he planteado: ¿por qué los Gobiernos imponen barreras al comercio? Puede contestarse empleando el enfoque de la economía política. Es decir, la existencia de poderosos y bien organizados grupos de interés, tanto en Costa Rica como en el mundo, para los cuales el costo de ejercer influencia para buscar de rentas no productivas (aranceles, cuotas, subsidios, etc) es compensado con creces por el ingreso obtenido de ejercer tal influencia política. Esto es así, ya que los miembros de estos grupos son pocos y el costo de organizarse es muy bajo, mientras el ingreso que recibe cada miembro, producto de los favores recibidos, es muy alto. Así, la relación costo-beneficio de ejercer influencia sobre los políticos para la imposición de una barrera sobre las importaciones de un bien específico, es positiva para este grupo.

Lo contrario sucede para los miembros del grupo de personas que se oponen a la imposición de una barrera al comercio (i. e., los consumidores), ya que el costo de organizar a sus miembros es muy alto, por ser muchos, al mismo tiempo que el beneficio para cada miembro, en caso de que se elimine la barrera, es bajo, lo cual da una relación costo-beneficio del cabildeo para este otro grupo negativa. Esto explica por qué, en materia de comercio internacional, los grupos de interés pequeños y bien organizados tienden a obtener resultados positivos en la búsqueda de rentas no productivas (i. e., protección) a costa de la ciudadanía en su conjunto.

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