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Sala de Redacción
Expresidente Taylor trasladado a La Haya para ser juzgado por crímenes contra la humanidad 08:50 AM hora local Johannesburgo, EFE. El ex presidente liberiano Charles Taylor, trasladado hoy en avión a La Haya, donde será juzgado en un Tribunal Especial para Sierra Leona por once delitos, es uno de los "señores de la guerra" más temidos de África. Taylor está acusado de armar y entrenar a grupos rebeldes que cometieron atrocidades durante la guerra civil en ese país, como reclutar niños-soldado, apoyo que prestaba a cambio de diamantes de contrabando, según la acusación. Nació el 29 de enero de 1948 de una familia de quince hijos. Su madre era de la tribu gola y su padre descendía de los primeros esclavos libertos estadounidenses que en 1847 fundaron Liberia, el primer país africano que ganó la independencia. Siempre rodeado de guardaespaldas y con una fortuna que ha hecho, entre otros medios, gracias al contrabando de diamantes, Taylor comenzó a dominar la política de Liberia cuando lanzó una rebelión armada en 1989, aunque llevaba tiempo a la sombra del poder. Charles Taylor adoptó un segundo nombre, Ghankay, para dar tintes africanos a su identidad. Después de estudiar Economía en Boston, se unió a la administración que encabezó Samuel Doe a partir del golpe de 1980, el primero en la historia de Liberia. Se ocupaba de controlar el presupuesto del Estado, al frente de la Agencia de Servicios Generales. Rompió con Doe en 1984 cuando fue acusado de malversar 900.000 dólares, y decidió volar a Estados Unidos, donde fue encarcelado a la espera de ser extraditado. Pero ya entonces se escapó por primera vez de la cárcel, ya que se fugó de la prisión de Masachusets donde estaba recluido y regresó a las naciones vecinas de Liberia. Al frente de un grupo armado que formó en 1989, Taylor intentó tomar el poder por las armas. Doe fue asesinado en 1990, pero la guerra se prolongó hasta los acuerdos de paz que se cerraron a finales de 1996, con Taylor como integrante del Gobierno de transición. En julio de 1997, Taylor ganó las elecciones presidenciales, pero no logró pacificar el país. El 11 de agosto del 2003, Taylor abandonó el poder en Monrovia, para dar paso a una transición política que se cerró el año pasado con las elecciones que llevaron a la Presidencia a Johnson-Sirleaf. A partir de ahí, Charles Taylor comenzó un exilio que le llevó hasta la lujosa mansión de la ciudad de Calabar, en Nigeria, donde vivía con su tercera esposa, Jewel, con uno de sus hijos y con una veintena de allegados. La suerte de Taylor dio un giro radical cuando el 30 de marzo fue arrestado en la población de Gambaru cuando pretendía escapar de Nigeria, acompañado de su esposa y de un hijo, y con dos bolsas llenas de monedas en varias divisas. Taylor acabó en una cárcel de Sierra Leona, pero los líderes regionales y la comunidad internacional consideraban que la presencia de Taylor suponía una amenaza para la seguridad de la región, especialmente tras la reciente salida de la mayoría de las "cascos azules" destinados a ese país. El Gobierno de Holanda aceptó que el juicio del ex presidente liberiano tuviera lugar en La Haya, aunque pidió que si es condenado cumpla su sentencia en otro país. El Tribunal Especial para Sierra Leona es una instancia independiente establecida en 1996 por las Naciones Unidas para procesar a los responsables de violaciones graves de las leyes internacionales durante la guerra civil en ese país (1991-2002). El Reino Unido anunció el pasado jueves, 15 de junio, que autorizaría, previa aprobación parlamentaria, que Taylor cumpliera una eventual condena en su territorio, en respuesta a una petición del secretario general de la ONU, Kofi Annan.
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