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52 personas al día sufren lesiones en carreteras 58% de afectados son personas con edades entre los 20 y 45 añosEl año pasado 129 víctimas perdieron un miembro o quedaron con parálisis Carlos Arguedas C. carguedasc@nacion.com José Herrera Valverde se encontraba el domingo trasanterior acostado en su casa, en La Carpio, La Uruca, cuando un vehículo destruyó la vivienda. En el accidente de tránsito este hombre, quien trabaja lavando carros, sufrió una fisura de tibia que lo incapacitó 10 días.
De esa forma, Herrera se convirtió en una de las 52 personas que por día, sufre lesiones graves o leves por un percance vial. Según el Instituto Nacional de Seguros (INS), el año anterior 19.525 personas resultaron afectadas en los 14.184 accidentes reportados en el país. Guillermo Constenla, presidente ejecutivo del INS, aunque admitió que los índices son altos, manifestó que el promedio tiende a la baja en los últimos tres años. Al respecto, explicó que desde 1995, cuando se registraron 44 víctimas por día, la cantidad siguió en aumento hasta el 2002, cuando alcanzó la cifra de 57 por día. A partir de ese momento, dijo, con programas de educación se revirtió la tendencia. Convalecencia. José Herrera, de 28 años, tendrá que ser evaluado por un médico para determinar si vuelve a trabajar o le extiende la incapacidad.
Según el INS, de los lesionados del año anterior, 11.449 era gente entre los 20 y los 45 años, cuando están en la mejor edad productiva. Ese informe reveló que 2.621 personas necesitaron ser incapacitadas para ausentarse del trabajo. Más delicado aún: los datos precisaron que durante el año anterior 129 personas sufrieron una secuela grave debido a un accidente automovilístico. Vinicio Mesén, director del Centro Nacional de Rehabilitación, (Cenare), explicó que la mayoría de estos pacientes padecieron una lesión de médula espinal, como tetraplejia (parálisis de las cuatro extremidades) y paraplejia (parálisis de la mitad inferior del cuerpo). Añadió que en otros casos la víctima sufrió atrofia muscular ( perdió la capacidad de moverse) a consecuencia de recibir un fuerte trauma cráneo encefálico, o soportar la amputación de un miembro. Mesén manifestó preocupación porque las cifras del Cenare muestran que desde el año 2003 sube la cantidad de víctimas con lesiones graves. Sobre el problema, señaló que en el 2003 se registraron 60, al siguiente año 76 y el pasado 129. El especialista dijo que igualmente es lamentable que la mayoría de las víctimas sean personas entre los 20 y los 59 años, cuando están en la mejor etapa productiva, tanto en el aspecto económico como el sexual. "No puede seguir creciendo. Es una verdadera tragedia", dijo. Agregó que en ocasiones las limitaciones físicas produjeron tal impacto en la víctima que algunas perdieron todo interés por la vida y se dejaron morir.
Llanto ayudó a superar amputación Freddy Parrales Corresponsal Ciudad Neily. "Lloré; si lloré, como cualquier ser humano, de día y de noche, pero solo así logré salir de la angustia que sentía". El taxista Dionisio Ortiz Vigil, de 33 años, vecino de San Jorge de Corredores, relató así lo difícil que resultó superar la amputación de la pierna izquierda luego de que el 15 de setiembre del 2004 tuvo un accidente de tránsito. "El hecho me afectó mucho, la vida cambia de manera radical. "Antes iba con los compañeros a mejenguear y vacilaba mucho con ellos. Ahora es otra cosa. "Creo que no me deprimí, pero no soy el mismo de antes. Con el tiempo entendí que la vida sigue y lo más importante es pensar que estoy vivo y con mi familia al lado", agregó Ortiz. Este hombre, que antes del accidente trabajaba hasta 12 horas al día manejando el taxi, ahora, por la limitación física, solamente puede conducir cuatro horas en cada jornada. "Yo siento que no tengo ningún impedimento. No he sido ningún arrecostado a mi familia porque con el tiempo he logrado salir adelante. Claro, el apoyo de las personas cercanas resulta muy importante", manifestó. Un aliciente. Dionisio Ortiz comentó que en medio de la dificultad recibió la gran noticia de que su esposa, Magaly Artavia, quedó embarazada. "Desde aquel momento las lloradas que me pegaba ya no eran tan frecuentes y desde que nació la bebé (hoy tiene cuatro meses) ya no pienso en el impedimento. "Ella me ayudó a cambiar y ha tener un propósito en la vida. Era una persona de carácter fuerte, ahora veo las cosas diferentes, soy más espiritual", concluyó. Año y medio después del percance, Dionisio Ortiz logró ser "una persona normal". Cuando sale a la calle utiliza una prótesis, pero cuando está en la casa camina sin ella.
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