|
|
|||||
|
|
Sala de Redacción
Seleción de Costa Rica con la esperanza intacta 09:50 AM hora local Walldorf (EFE). La derrota encajada ante Alemania en el encuentro de apertura del Mundial 2006 mantiene el panorama abierto para la selección de Costa Rica, consciente de que es a partir de ahora cuando el torneo empieza en realidad para el grupo de Alexandre Guimaraes. Dos cosas lamenta la expedición de la tricolor: la situación física de su defensa Gilberto Martínez, lesionado a la hora de partido y sustituido por Jervis Drummond, y el cuarto y último gol encajado en Múnich. El anotado por el centrocampista del Werder Bremen Torsten Frings cuando Costa Rica se situó con 3-2 gracias al oportunismo de su delantero Paulo César Wanchope. El paso de las horas y la aparente mejoría de Martínez tranquilizó, con precauciones, a la delegación centroamericana. Se habló incluso de que el zaguero del Brescia italiano iba a decir adiós al mundial. Pendiente de las pruebas a las que va a ser sometido esta mañana y del parte médico que ofrezca esta tarde el médico Gerardo Artavia, el aspecto de mejoría parece evidente. "Los médicos han dicho que no es para estar tan preocupados como se pensaba en un principio, y que podría tratarse sólo de una prolongación de la tendinitis que ya padecía", explicó a EFE el portavoz de la delegación costarricense, Marvin Hidalgo. "Tendremos que esperar, pero no da la sensación de que sea una dolencia tan grande como para abandonar el Mundial. Al menos, los médicos no han sido tan pesimistas", añadió. Martínez llegó con un cierto castigo físico del curso competitivo. Ha sido uno de los tratados entre algodones por el cuerpo técnico centroamericano. Ha efectuado un trabajo específico junto a Paulo Wanchope en los días de concentración en Alemania, al margen del grupo en muchas ocasiones. Mientras tanto, la expedición de la tricolor sigue dando vueltas a su estreno en Alemania 2006 de la que salió con una sensación agridulce. Tal y como reconoció tras el partido su seleccionador Alexandre Guimaraes Costa Rica ofreció una buena imagen. Plantó cara a la todopoderosa Alemania y deparó en su juego elementos esperanzadores para el futuro. Hizo daño a los ticos el tanto de Frings. Porque el cuadro costarricense había encontrado su rumbo en el partido, acababa de recortar las distancias en el marcador (3-2) y subrayaba, en ese momento, un resultado decoroso para la imagen visitante y más acorde con lo reflejado en el terreno de juego. Pero el golazo del centrocampista germano frustró de sopetón la felicidad prolongada con el acierto de Wanchope. Y de pasó, complicó los números del conjunto centroamericano, contemplados ahora con dos goles en contra. Costa Rica llegó a Walldorf, lugar donde tiene establecido su cuartel general mundialista, a altas horas de la madrugada. Partió nada más terminar el encuentro. Tras confirmar la anulación de la cena con el presidente del país Oscar Arias, que presenció la actuación de su equipo en Múnich. No hubo entrenamiento en la sesión matinal. Guimaraes estableció descanso para los que participaron en el duelo frente Alemania. Levemente se ejercitaron los suplentes. Todos reanudarán las prácticas en la jornada vespertina. En el campo del Walldorf Astoria, como es habitual, para enfilar la preparación del segundo partido. El próximo jueves en Hamburgo contra Ecuador, donde Costa Rica piensa que comienza su auténtico Mundial.
|
Enlaces comerciales: |
|||
|
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Número telefónico: (506) 247-4747. Fax: (506) 247-5022. |