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Profesor examina problemática ambiental desde la literatura El tico Wálter Rojas analizó tres novelas costarricenses del siglo XXÉl asegura que libros son "campana" de alerta sobre lo que sucede en la realidad Doriam Díaz ddiaz@nacion.com El profesor de Filosofía y Literatura Wálter Rojas Pérez estudió el cambio ambiental que ha vivido Costa Rica en las últimas seis décadas a partir de tres novelas de autores costarricenses. Rojas, quien da clases en la Universidad de Utah, analizó Mamita Yunai (1961), de Carlos Luis Fallas; La loca de Gandoca (1992), de Anacristina Rossi, y Única mirando al mar (1995), de Fernando Contreras. Estos libros le sirvieron de pretexto para tres publicaciones críticas en que explora temáticas como la explotación del hombre hecho por las compañías bananeras, la mentira del "ecoturismo", así como la gravedad del problema de la basura en Costa Rica. Desde la "ecocrítica". Rojas analizó las tres novelas desde la "ecocrítica", una tendencia que estudia el texto literario desde un enfoque ecológico y multidisciplinario. "Para la ecocrítica, la naturaleza es una madre, un ser vivo con su sangre y venas. El ser humano es una de la especies que habita la Tierra, un planeta que le corresponde a todas las especies por igual", dijo el profesor universitario que está de visita en el país. Al examinar las novelas desde esta perspectiva, Rojas descubrió que Mamita Yunai abre la puerta para iniciar el estudio ecológico en la literatura costarricense. "Se habla del hombre que es explotado y usado como instrumento de trabajo de las compañías bananeras. Como veo al hombre como un elemento más del medio ambiente, Mamita Yunai trata de la destrucción de ecosistemas naturales". En La loca de Gandoca el estudioso encuentra que la destrucción de la naturaleza se oculta tras la máscara de "ecoturismo". "Allí son las compañías hoteleras las que destruyen y se enriquecen a costa de los recursos naturales costarricenses", explicó. Por último, Única mirando al mar sugiere que Costa Rica es un gran basurero donde todo está contaminado. "Los líquidos tóxicos de la basura pasan a los mantos acuíferos, que pasan a los ríos o al mar y a nuestros alimentos. Todo está contaminado", detalló. Más que llegar a conclusiones, Rojas encontró en esos textos literarios una "campana de aviso " que alerta sobre los graves daños que causa el hombre y el sistema mercantilista, el capitalismo y la industrialización. Su interés, afirmó este costarricense, es concientizar al ser humano acerca de que nuestra tierra es nuestra madre. "La Tierra es como una nave en que todas las especies somos tripulantes comprometidos con su preservación", manifestó Rojas.
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