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Economía en América -Esta página se actualiza continuamente durante todo el día. Para ver la edición más actual, sírvase oprimir el botón de "Refresh" o "Refrescar" de su visualizador de Internet. Venden por pedazos las entrañas del volcán Tungurahua Sábado 22 de julio, 2006 [09:21:00] hora de Costa RicaSusana Madera Juive Grande (Ecuador), 22 jul (EFE).- Las entrañas del volcán Tungurahua se venden en un costado del camino al pie del monte, donde la ecuatoriana Gloria Alguiar asegura que las rocas se comercializan "como pan caliente" y que ahora tiene hasta pedidos. "Yo no espero que me den ayuda ni nada, yo solita me busco el sustento de mis hijos. No le estoy robando a nadie", anotó la alegre mujer, de 35 años, tras una pequeña mesa donde exhibía roca volcánica del Tungurahua, que hizo erupción el fin de semana pasado. Aguiar aseguró a Efe que con su nuevo "negocio" reúne, junto con su esposo Miguel Morales, dinero para alimentar a sus hijos Lizbeth, de siete años, y Josué, de 5. Dependiendo del tamaño, las rocas se pueden cotizar desde 0,25 centavos de dólar hasta 1,50 dólares, en un negocio tan floreciente que ha dejado en segundo plano el pequeño puesto de venta de refrescos, cigarrillos y dulces que atiende desde hace varios años y delante del cual ahora luce la piedra volcánica. Frente al Tungurahua, en el centro andino de Ecuador y a 5.029 metros sobre el nivel del mar, Aguiar no pudo conseguirse mejor "local" para la venta de las piedras, que baja a lomo de burro desde la zona de Cusúa, donde encuentra el material volcánico aún caliente. "La piedra caliente se vende como pan caliente", dijo con picardía la alegre mujer, cuyo relato del "éxito comercial" la lleva a ignorar a sus hijos, que aprovechan el momento para, a sus espaldas, hacerse con chocolates destinados a la venta en el quiosco. Medio día tardan Aguiar y Morales en subir y bajar con las piedras, que les dejan un ingreso diario promedio de diez dólares. "Cuando cogemos las piedras, a veces están calientes todavía. Cuando la piedra es pequeñita la ponemos en un sombrero y a la grande la bajamos en el burro", dijo mientras su alegría por las ventas se opaca al recordar sus cultivos de maíz, que quedaron tapados por las cenizas que emite el volcán. "Ahorita ya me acabé todo, vea, sólo tengo estas piedritas, ya son las sobras, si tenía unas rocas grandotas", dijo señalando las pocas y pequeñas rocas que aún tenía sobre la mesa para vender y algunas de las cuales no pasaban de los diez centímetros. Aparte de rocas, en los tres viajes que ha hecho hasta el momento para sacar algunas de las piedras que el Tungurahua ha lanzado desde hace una semana, Aguiar ha bajado del monte sustos y risas. "Estábamos arriba recogiendo las rocas y de pronto hubo truenos, bajamos rápido porque caían las piedras", contó mientras dejaba ver el susto en sus ojos. Pero también risas hubo, dijo al interrumpir el atropellado relato de su hijo Josué cuando, inocente, contaba que se llevó "tremendo susto" al decidir orinar sobre una piedra y de ésta salió vapor. El mejor escaparate para su flamante negocio, el propio Tungurahua, es también para Aguiar su mayor temor. "Cuando parece que va a llover, me voy a dormir en (la ciudad de) Baños para que si pasa algo no me tape, porque dicen que me puede venir todito encima", aseguró. Y es que desde el "negocio" de Aguiar se ve una de las zonas por las que cayó material incandescente el pasado fin de semana, cuando el Tungurahua presentó una inusitada actividad. Arriba en el volcán, se lastima las manos al recoger las piedras, que luego rompe abajo con un pequeño golpe de martillo cuando están "bien calcinadas". Aguiar se adelanta a la posibilidad de que la critiquen por su nuevo negocio. "Sólo robar es malo, todo trabajo es decente. Con esto estoy dando de comer a mis hijos, no estoy robando a nadie", dijo. La pequeña mujer augura mejores días para su negocio que podría incluso diversificarse, pues un "cliente" le hizo un pedido de roca volcánica, pero también de ceniza. "Es un buen negocio, no invierto nada que no sea el esfuerzo por subir por la roca", aseguró Aguiar, al tiempo que recordó que desde pequeña le reconocieron su habilidad para las ventas. "Eres tan hábil para esto (ventas) que 'si algún día decides vender piedras, piedras has de vender', me decían en broma, y vea, ahora vendo piedras", concluyó en medio de una carcajada. EFE sm/im/hma (con fotografía) Actualizada el Sábado 22 de julio, 2006 [20:20:24] hora de Costa Rica - Esta sección se actualiza de acuerdo con la disponibilidad de cables e informaciones de última hora por parte de la agencia de noticias EFE, que es la proveedora de dichas informaciones. En algunas ocasiones, en particular los sábados y domingos, el flujo de informaciones de las secciones "Costa Rica Hoy" y "Fútbol en Costa Rica" podría bajar y dichas secciones podrían aparecer con cables un tanto desfasados. - Información provista por la agencia EFE. Cualquier imprecisión en estos cables proviene directamente de la agencia de noticias EFE. Si desea que nacion.com envíe todos los días información de última hora a su correo electrónico, vea los detalles en el servicio de envío de noticias por email.
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