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Sala de Redacción El secretario general del Hezbolá retó a árabes y amenazó a Israel Javier Martín 12:55 PM hora local El Cairo (EFE). Desafiante y confiado, protegido por un fondo neutro para no ofrecer pistas sobre su paradero, el secretario general de Hezbolá, Hasan Nasralah, advirtió hoy a Israel que el ataque a Haifa "es solo el principio" y sugirió a los líderes árabes aprovechar la oportunidad histórica para salir de su "humillación". El joven clérigo volvió a escena cuatro días después de que estallara el conflicto en el sur del Líbano y de que apareciera en público para recordarle al Estado judío que resistiría hasta el final.
Como en aquella ocasión, los blancos de su desafiante discurso fueron Israel, pero sobre todos los líderes árabes, divididos e impotentes ante la magnitud de los acontecimientos en el sur del Líbano, donde los ataques de los últimos días han segado ya decenas de vidas civiles. "Os ofrezco una oportunidad histórica para salir de vuestra humillación, de abandonar el proyecto de división sistemática de vuestra civilización, vuestra cultura y territorio", aseguró Nasralah en un mensaje de vídeo grabado. "La Resistencia Islámica (brazo armado de Hezbolá) puede salvaros de una mayor intervención israelí y americana en vuestros Gobiernos y vuestros países", agregó el líder chiíta, quien dijo dirigirse a los pueblos árabes. Nasralah matizó que su arenga no era una llamada de auxilio, ya que la resistencia "nunca ha necesitado de ayuda externa", ni siquiera "de otros países", y dijo que su destino es luchar en nombre la nación árabe, pese a que no ve la misma respuesta de otros líderes musulmanes. "Queremos hacerles afrontar su responsabilidad y su compromiso con la nación árabe e islámica", agregó. La retórica alocución del clérigo, plagada de vericuetos lingüísticos, parecía ocultar un doble sentido en el que instaba a la "regionalización" del conflicto sin perder la osadía que caracterizas sus intervenciones públicas. Los países árabes se reunieron el sábado pasado en la sede de la Liga Árabe en El Cairo, donde tras una difícil y tensa sesión acordaron una condena a la agresión israelí y criticaron a Hezbolá, aunque apoyaron al grupo chiíta al exigir el inmediato cese de los ataques del Estado hebreo y un "canje de prisioneros". A este respecto, Nasralah volvió a recordar que la Resistencia Islámica ya expulsó una vez a las tropas israelíes del sur del Líbano y advirtió que están preparados para una larga batalla. "El bombardeo de Haifa no es más que el principio", subrayó Nasralah tras referirse a los misiles que hoy causaron una masacre en la estación de tren de esta ciudad, la más populosa del norte de Israel. En este sentido, criticó que Israel solo atacara objetivos civiles y aclaró que podrían haber bombardeado las instalaciones petroquímicas de la urbe, lo que hubiera causado una "hecatombe" de mayores consecuencias. Asimismo, advirtió de que habrá "nuevas sorpresas" bélicas si el conflicto no se detiene. Según los expertos, el amplio y poderoso arsenal de Hezbolá está dotado con misiles de medio alcance, capaces de impactar objetivos en Jerusalén y Tel Aviv. Este armamento, unido a las amenazadoras palabras del clérigo y las advertencias de Israel, que hoy volvió a atacar con dureza las infraestructuras civiles del sur libanés, dibujan un negro y cruento panorama para Oriente Medio. Israel ha advertido que su objetivo es derrotar a Hezbolá y cambiar el equilibrio de fuerzas en la frontera, dominada por la Resistencia chiíta ante la incapacidad, inoperancia y debilidad del Ejército libanés. Además, ha convertido en su primer objetivo al jeque Nasralah, a quien ha comparado con el líder de la red terrorista internacional Osama Bin Laden. Aviones de combate israelíes bombardearon y redujeron a escombros en los últimos días varios edificios del sur de Beirut, al creer que en ellos se escondía el joven clérigo. Al igual que Bin Laden y otros líderes radicales islámicos como Ayman al-Zawahri, segundo hombre de "Al Qaeda", Nasralah apareció hoy sobre un fondo azul neutro, para no dar pistas a los servicios secretos, y con similar jactancia. "Estábamos esperando el día en que Israel se cobrara su venganza para demostrarle nuestra valentía como ya hicimos en el 2000", apostilló. Israel bombardea al Líbano tras ser atacado con cohetes Haifa, Israel (AP). La aviación israelí bombardeó hoy lugares del Líbano vinculados al grupo guerrillero Hezbolá, que horas antes había lanzado una andanada de cohetes contra Haifa matando a ocho civiles en una estación ferroviaria. Fue un día en que se intensificó la crisis desatada por una incursión de guerrilleros del Hezbolá hacia Israel que secuestraron a dos soldados israelíes. Al mismo tiempo el estado judío libra otra ofensiva en el sur, en la Franja de Gaza, en respuesta a la captura de un militar suyo allá. Surgieron incipientes esfuerzos diplomáticos. En San Petersburgo, Rusia, los líderes de los ocho países más industrializados del mundo pidieron que el Hezbolá libere a los soldados israelíes que capturó, que deje de atacar a Israel, y que Israel cese su ofensiva en el Líbano. El comisionado de relaciones exteriores de la Unión Europea (UE), Javier Solana, viajó al Líbano para tratar de hallar una solución diplomática al conflicto. Igual hizo el enviado de la ONU Terje Roed-Larsen. Israel bombardeó hoy un edificio en el puerto libanés de Tiro, matando a nueve civiles e hiriendo a 42, dicen fuentes oficiales. En Haifa, el ministro de defensa israelí declaró que el ataque con cohetes del Hezbolá ha colocado al país en una encrucijada histórica. "Este es quizás uno de los momentos más decisivos en la historia de Israel", declaró el ministro Amir Peretz en una reunión con dirigentes israelíes. Añadió que Israel no cesará su ofensiva hasta que cambie la realidad en la región, pero no volverá a ocupar territorio libanés. Por su parte, el gabinete libanés denunció que su país enfrenta una real amenaza de aniquilación y acusó a Israel de usar armas prohibidas por tratados internacionales. Los sucesos de hoy fueron el mayor incremento de la violencia desde que comenzaron las ofensivas el miércoles pasado, después que las guerrillas de Hezbolá se infiltraron en Israel y mataron a ocho soldados y capturaron a otros dos. Israel ya había lanzado otra ofensiva contra el grupo islamista Hamás en la Franja de Gaza tras el secuestro de otro soldado israelí el 25 de junio. Tras el ataque contra Haifa, la cantidad de muertos israelíes en el conflicto se incrementó a por lo menos 23, 11 de ellos soldados y 12 civiles. Los ataques aéreos israelíes han matado a por lo menos 130 personas en el Líbano, casi todas civiles. Poco después de la ofensiva contra Haifa, aviones israelíes alcanzaron el cuartel de Hezbolá en el sur de Beirut con al menos seis bombardeos. Varias columnas de humo se levantaron sobre el área residencial. Israel descargó sus bombardeos más fuertes sobre Beirut, reduciendo a escombros numerosos edificios de apartamentos y dejando sin electricidad a varias zonas de la capital libanesa. Tras esos ataques, el gobierno libanés informó que Italia le remitió las condiciones israelíes para cesar la ofensiva: devolución de dos soldados israelíes capturados por Hezbolá y la retirada de los guerrilleros de la frontera. El primer ministro israelí Ehud Olmert prometió que habrá consecuencias mucho más graves por el ataque con cohetes, el más letal que ha golpeado a Israel. Nubes de humo se levantaban por el cielo de Haifa y las sirenas de un operativo aéreo sonaban mientras los muertos y heridos eran evacuados. Otros misiles alcanzaron la principal refinería de petróleo de la ciudad, tanques de almacenamiento de gas y una de las calles más importantes durante la hora pico de la mañana. Las autoridades israelíes advirtieron a todos los residentes de la ciudad de Tel Aviv, en el centro del país, y a los pobladores del norte que se mantengan en alerta máxima debido al largo alcance de los ataques misilísticos. Las autoridades israelíes responsabilizaron a Siria e Irán por aportar las armas que alcanzaron a Haifa, incrementando las posibilidades de que la confrontación se expanda aún más por la región. La fuerza aérea israelí arrojó folletos en el sur del Líbano, pidiéndole a los residentes que abandonaran el área de inmediato antes de un ataque inminente. En dos o tres horas vamos a atacar fuertemente al sur del Líbano, manifestó el mayor general Udi Adam, titular del comando norte israelí. Por otra parte, los soldados, tanques y helicópteros israelíes volvieron a ingresar hoy al norte de Gaza y lanzaron misiles e intercambiaron disparos de armas de fuego con palestinos armados. En el operativo murieron tres guerrilleros. Milicianos enmascarados prometieron en Gaza lanzar más cohetes contra Israel "para mostrar solidaridad con el gemelo de nuestra resistencia", refiriéndose a Hezbolá. En un principio Israel dijo que su misión buscaba la liberación inmediata de los tres soldados, pero su campaña se amplió luego para frenar el lanzamiento de misiles desde Gaza y neutralizar a Hezbolá en el Líbano. Irán y Siria avalan a los grupos fundamentalistas, incrementando los temores de que pueda desatarse una guerra regional. El gobierno sirio advirtió de una respuesta "ilimitada si su territorio es atacado por Israel". Cualquier agresión contra Siria será enfrentada con una respuesta firme y directa, cuyo cronograma y métodos son ilimitados, señaló el ministro de información de Siria, Mohsen Bilal, citado por la agencia oficial de noticias.
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