Búsqueda
Avanzada
Viernes 14 de julio, 2006
San José, Costa Rica.

  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Mundial Alemania 2006

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Chats
Foros

Especiales Noticiosos
Especial Esogiendo Escuela
Traspaso de poderes
Campeonato futbol 2005-06
Elecciones 2006
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Listado Completo

Ocio y Cultura
Calendario 2006
Su | Do | Ku
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Sitios Costa Rica

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Documentos
Leyes
Informes

Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo

Quiénes somos
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Opinión:


Madurez democrática

Reflexiones a la luz de los acontecimientos políticos electorales en México

Pablo Zeledón Flores
@nacion.com
Relacionista internacional

México fue, cerca de un siglo, una sociedad políticamente marcada por un régimen electoral que no daba espacio a la incertidumbre sobre el partido político triunfador de los comicios sexenales. Cualquier indicio de oposición o descontento fue resuelto por medios represivos.

Anteriormente a la elección presidencial del 2000, los vencedores obtenían un respaldo en las urnas que fácilmente superaba el 50%. Sin embargo, las últimas 2 contiendas han puesto de relieve la importancia de obtener un claro apoyo popular, que respalde la gestión de gobierno. En la prensa local se ha empezado a debatir la conveniencia de una reforma electoral que prevea la eventualidad de una segunda ronda.

El margen tan estrecho entre los candidatos punteros es un hecho inédito que señala la consolidación de dos fuerzas políticas, tradicionalmente de oposición, convertidas en opciones reales de gobierno, al menos en el ámbito federal; en el estatal, el PRI conserva importantes bastiones electorales.

Debilidades. La anticipada autoproclamación de victoria de los candidatos punteros, antes de la proclama oficial, denota debilidades en el sistema electoral, sobre todo cuando se hacen llamados a las manifestaciones callejeras para desconocer el resultado. La última vez que se habló de fraude en México fue en las sonadas elecciones de 1988. Sin embargo, en esta ocasión, dadas las reglas del juego, en donde un solo voto hace la diferencia entre ganar o perder, sin importar porcentajes mínimos, la transparencia en la labor de escrutinio resulta de suma trascendencia.

Sin un proceso de elecciones periódicas, no hay democracia. Sin embargo, la calidad de la democracia debe prevalecer a través de la garantía del respeto al derecho a una contienda libre y diáfana. Por otra parte, no debe caerse en el error de confundir democracia con elecciones. Estas no garantizan la solución de los problemas que aquejan a una sociedad.

Un aspecto que se ha pasado por alto es la total ausencia del presidente de la República en la prensa. Bien hace Vicente Fox en mantenerse al margen de los asuntos que son competencia exclusiva del Instituto Federal Electoral.

Legitimación. La transparencia y apego a derecho con que se desarrolle el conteo de actas electorales será fundamental como acto de legitimación del proceso que, en el peor escenario, se estaría prolongando hasta el 6 de setiembre, fecha máxima que por ley tiene el Tribunal para declarar al ganador.

Un hecho inédito que puede marcar un hito importante en la historia política del país lo constituye el 3% de los votos obtenidos por la candidata Patricia Mercado, de la coalición Alianza, agrupación que representa a la izquierda moderna de México, cuyo papel en el Congreso puede ser decisivo en la conformación de alianzas, ya sea en una coalición de gobierno o con la oposición.

El gran perdedor es el Partido Revolucionario Institucional, que apenas alcanzó un 22% de los votos; sin embargo, a pesar de todo, conserva una importante cuota de poder en ambas cámaras del Congreso y un fuerte apoyo de los sectores rurales y de clase baja.

Al nuevo Gobierno le aguardan largas jornadas de diálogo y negociación. El futuro presidente asumirá las riendas del poder con un respaldo que apenas supera una tercera parte del electorado; es decir, cerca del 20% de la población total del país.

Sala de Redacción
Costa Rica Hoy
Centroamérica Hoy
Latinoamérica Hoy
Mundo Hoy
Futbol en Costa Rica
Futbol en América
Futbol en el Mundo
Otros Deportes
Economía en América
Economía en el Mundo


Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento Metro
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Enlaces comerciales:
  • Empleo técnico
  • SMS gratis desde Ticosland




  • Obituario
    Diario Oficial La Gaceta