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Tico investiga cómo hacer crecer una planta clonada Víctor Jiménez García estudia el papel de las hormonas vegetalesDeterminó cuál es necesaria en gran cantidad para tener éxito en la clonación Debbie Ponchner dponchner@nacion.com Víctor Jiménez García conoce muchas intimidades de las plantas, sobre todo aquellas que tienen que ver con su reproducción. Conoce en detalle cómo lograr que las plantas se multipliquen mediante la clonación (sin necesidad de intercambio sexual).
Es un proceso importante para la agricultura pues, al hacer "copias" de una planta seleccionada por sus características, garantiza que el producto final será igual al que se eligió. Cuando se utiliza el sistema tradicional de polinización, no hay forma de saber cuál será la calidad del fruto. Sin embargo, los estudios más curiosos y relevantes para la ciencia que ha realizado Jiménez, fueron en torno a las hormonas de las plantas, sustancias que regulan el crecimiento de los vegetales. Tales estudios lo hicieron merecedor ayer del premio TWAS-CONICIT a científicos jóvenes. Es un galardón que el Consejo Nacional para Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT), con el patrocinio de la Academia de Ciencias para el Mundo en Desarrollo, entrega cada año a científicos costarricenses destacados. Asunto hormonal. Este especialista en agronomía y fitotecnia ha concentrado sus estudios en saber cómo las hormonas de las plantas contribuyen al desarrollo de un embrión que se obtiene tras el proceso de clonación. Su investigación ha demostrado cuál hormona debe estar expresada en mayor cantidad para que ese embrión se desarrolle en forma satisfactoria. Se trata de ciencia básica, pero con gran oportunidad de convertirse en un avance práctico que permitirá, a agricultores, llevar al campo plantas clonadas, incluso las que hasta ahora no se han multiplicado fácilmente mediante la reproducción asexual. En su laboratorio. En su oficina del Centro para Investigaciones en Granos y Semillas (CIGRAS) de la Universidad de Costa Rica, a escasas horas de haber recibido el galardón, Jiménez explicó a La Nación cómo las hormonas de las plantas -que son muy distintas de las de los animales- fueron descubiertas hace mucho tiempo por el afamado Charles Darwin. Sin embargo, a nadie se le había ocurrido medir el nivel de expresión de esas hormonas cuando una planta se encuentra en la etapa embrionaria. Jiménez sospechó -y luego comprobó- que la expresión de esas hormonas era lo que hacía que algunos casos de clonación fueran exitosos mientras que otros fuesen pobres. Colaboración alemana. En la Universidad de Hohenheim, en Stuttgart (Alemania), Jiménez encontró a la persona ideal con la que podía desarrollar su estudio: Fritz Bangerth. Él fue su director de tesis de doctorado y aportó al estudio su experiencia en las hormonas de las plantas, mientras que Jiménez brindó su gran conocimiento en las técnicas de clonación de esas especies. Para desarrollar sus estudios, el tico eligió la técnica de clonación de embriogénesis somática, por la que se obtiene un embrión completo a partir del tejido clonado. La investigación consistió en analizar la expresión de las hormonas en dos variedades de una misma especie: una buena para clonar, y otra con resultados poco satisfactorios. El estudio se realizó en trigo, maíz, cebada, uva, zanahoria y árboles cítricos. Mediante la técnica del radioinmunoensayo, Jiménez y sus colegas midieron la concentración de cinco hormonas involucradas en el crecimiento del embrión. Tras años de investigación y más de una decena de publicaciones, Jiménez pudo demostrar que la presencia elevada de una de esas hormonas, la auxina, favorece al buen desarrollo del embrión. En el futuro, investigadores podrán agregar esa hormona de forma sintética a una plantita que usualmente no es exitosa en la clonación, y resolver ese problema. Jiménez advierte que las hormonas no son los únicos factores que intervienen en el éxito de clonar una planta: la genética (el ADN) de la planta y características ambientales también desempeñan un papel. La próxima meta de Víctor Jiménez será tratar de comprender esos otros factores.
Científico pide que se divulgue la ciencia tica Debbie Ponchner dponchner@nacion.com Un pequeño auditorio en las instalaciones del Conicit, en Zapote, sirvió de escenario para la entrega ayer del premio a Víctor Jiménez García. De la mano de Ronald Meléndez, presidente del consejo director del Conicit, el joven investigador recibió la honrosa distinción. Seguidamente, Jiménez tomó la palabra para agradecer su designación. Primero agradeció a sus padres por inculcarle el amor a la lectura y enseñarle a terminar lo que se inicia. Luego resaltó el apoyo de su esposa, colegas y mentores, como Eric Guevara. Sin embargo, también aprovechó la oportunidad para hacer un llamada para que la investigación que se realiza en Costa Rica sea divulgada. Según Jiménez, el país no solo tiene el potencial de desarrollar gran ciencia, sino que ya lo está haciendo. El problema radica en que los hallazgos que se generan en los laboratorios universitarios muchas veces no se dan a conocer ni en revistas especializadas nacionales y tampoco en las internacionales. Jiménez exhortó a que eso cambie.
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