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No son "gallinas locas" Alejandra León-Castellá CIENTEC Ante la amenaza del virus aviario, algunas personas temen comer pollo y contagiarse por esta vía. Lo relacionan con el problema de las vacas locas, donde un prión, resistente a altas temperaturas y capaz de pasar la barrera ácida del estómago, podía contagiar a los consumidores de esa carne. A diferencia del anterior, el temido virus de la gripe aviaria, no tiene esa capacidad: el calor y la acidez lo anularían. Además, en el país contamos con excelentes prácticas industriales en la crianza y manejo de aves, que intensifican medidas ante el avance geográfico del temido virus. De hecho, ambos sectores, el público y el privado, preparan medidas agropecuarias y de salud pública ante una posible pandemia. Pero como ciudadanos, debemos conocer lo básico sobre este fenómeno, dónde adquirir información y hacer nuestros aportes en el ámbito inmediato. El virus H5N1 que está matando aves en Asia, África y ahora en Europa, puede contagiarse de un ave a otra y -en pocos casos- de ellas a humanos que las crían, en condiciones poco higiénicas. No es un virus que puede contagiarse de un humano a otro. Que adquiera esta capacidad es lo que realmente se teme. Condiciones desfavorables. Las prácticas de crianza y comercio de aves en el Asia, que se dan en estrecho contacto con humanos, otros animales domésticos y la vida silvestre, han favorecido el desarrollo de variantes de este virus de la influenza aviaria, a través del tiempo. Fue allí donde surgieron los primeros brotes de esta cepa. Las aves migratorias, algunas de las cuales no sufren los síntomas, se han encargado de transportarlo a otras regiones. El mencionado virus ha matado más del 50% de las personas contagiadas, de ahí su peligrosidad y la vigilancia mundial. Se teme que mute -una cualidad de los virus- y que la variante sea transmisible de un humano a otro. Esto aún no ha sucedido. Si pasara, habría tres panoramas posibles: que el nuevo patógeno conservara su virulencia, la superara o se atenuara. Medidas de siempre. De momento, ¿cómo puede la gente protegerse de virus similares? La influenza se transmite por inhalación de saliva, expelida al hablar, toser, estornudar y también puede transmitirse indirectamente a través de objetos contaminados (perillas, juguetes, etc.). El acentuar prácticas higiénicas en el hogar, la escuela y la comunidad, es vital. Lavarse bien las manos, especialmente si estornuda, y limpiar perillas y otros utensilios de uso masivo. Si el virus mutara, otras medidas serían sumadas a las anteriores. A las autoridades locales les tocará comunicar alertas y preparar a la población. Todavía podemos darnos la mano, besar y abrazar: aprovechémoslo.
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