Búsqueda
Avanzada
Jueves 16 de febrero, 2006
San José, Costa Rica.

Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Elecciones 2006
Campeonato futbol 2005-06

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Chats
Foros

Especiales Noticiosos
Mundial 2006: Equipos, grupos, figuras y calendario
Texto preliminar de reforma fiscal y noticias publicadas
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Listado Completo

Ocio y Cultura
Calendario 2006
Su | Do | Ku
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Sitios Costa Rica

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Documentos
Leyes
Informes

Especiales
Escogiendo carrera
Concurso Digigol
Inventario completo

Quiénes somos
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Opinión:


El triunfo de la sensatez

"Lo peor que hacen los malos es ponernos a dudar de los buenos". Jacinto Benavente

Julián Solano Bentes
Politólogo

Después del mayoritario apoyo ciudadano recibido por el partido Liberación Nacional para diputados y regidores y el ya predecible desenlace de la elección presidencial, es muy censurable la conducta irresponsable y antidemo-crática de algunos dirigentes sociales, estudiantiles y políticos.

Resultan alarmantes las manifestaciones de una diputada actual, quien, en entrevista con Radio Nacional el 9 de febrero, manifestó que en su cantón ya se están organizando "Comités de Defensa del Sufragio" (término que me recordó los CDR cubanos) para defender la "segura victoria del PAC". En la sesión legislativa del 13, esa diputada llamó "blandengues" a los magistrados del TSE y manifestó que el pueblo estaba cansado de los "abusos" de la Sala Constitucional. El mismo 9 de febrero, unos reconocidos dirigentes sindicales, reunidos con don Ottón Solís, manifestaron que, independientemente del resultado electoral, ellos no iban a reconocer un gobierno "ilegítimo", producto de una reelección "espuria" cohonestada por la Sala IV.

Como lo habían planteado hace algunos meses en el Melico Salazar, ellos impondrán la "democracia de la calle" -manifestaciones que, estoy seguro, don Ottón no avaló-. En la noche, en un programa radial en AM, conducido por un extranjero, se hizo apología de la violencia como mecanismo válido para evitar que "nos roben" la elección.

Dirigentes alucinados. Todo esto ilustra, con pruebas, el clima crispado y la creación premeditada de desconfianza en las instituciones (TSE, partidos políticos, Sala Constitucional, etc.), que algunos grupos radicales y unos cuantos dirigentes alucinados están tratando de crear en el país.

A lo anterior debemos agregar los miles de mensajes escalofriantemente mentirosos que circulan por la Internet y por los teléfonos celulares con el afán de deslegitimar el proceso y al candidato liberacionista. El común denominador de casi todos estos personajes es su adhesión incondicional al viejo pensamiento marxista, su desconfianza en la empresa privada, su creencia en ostentar la verdad absoluta, su admiración por líderes "revolucionarios" tercermundistas y el uso del discurso y la práctica neopopulista y de lucha de clases.

Si comparamos esta actitud antidemocrática con la actitud de los miles y miles de ciudadanos que, independientemente de su preferencia electoral y partidaria -incluidos los miles de buenos patriotas votantes de Solís-, esperan con paciencia y confianza el conteo manual realizado por el TSE, nos llena de esperanza que ese propósito fascistoide de desconocer la voluntad popular "en las calles", será abortado. Sencillamente, el pueblo es más inteligente, más informado y tiene mayor memoria histórica que lo que estos señores creen.

Valores arraigados. Lo racional es real, y lo real es racional, decía Hegel; y lo racional para nuestro pueblo no es ver como modelos de sociedad a la Venezuela de hoy, a Corea del Norte o a Libia, sino a Canadá, a Suecia, a Chile o a España. Es tan sencillo como eso.

La democracia, la libertad y el desarrollo en paz son preferidos racionalmente a la lucha de clases, a la revolución permanente, a la autarquía económica o a otros mitos peligrosos. Los costarricenses queremos que la pequeña, mediana y gran empresa, las cooperativas, el sector de economía social produzcan más riqueza, más empleos y más propiedad; queremos un Estado que brinde mejores servicios y redistribuya mejor esa riqueza, insobornable en la protección del ambiente y que tenga una política exterior más digna y más soberana.

El patriotismo, la responsabilidad ciudadana y el respeto a las instituciones democráticas son valores arraigados en dos líderes de la talla de don Óscar y don Ottón y en la mayoría de sus colaboradores: valores fundamentales en esta hora, cuando algunos atacan al TSE y otras instituciones básicas de nuestro sistema de convivencia. En estas elecciones, y después de ellas, ha triunfado la sensatez del pueblo, algo elemental con lo que algunos pocos políticos, intelectuales y líderes sindicales no contaban.

Sala de Redacción
Costa Rica Hoy
Centroamérica Hoy
Latinoamérica Hoy
Mundo Hoy
Futbol en Costa Rica
Futbol en América
Futbol en el Mundo
Otros Deportes
Economía en América
Economía en el Mundo


Especiales
Escogiendo carrera
Concurso Digigol
Inventario completo


Suplemento Metro cuadrado
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Enlaces comerciales:




Obituario
Diario Oficial La Gaceta