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Furgones evaden raquítico control de peso en carreteras Empleados sin autoridad para obligar a choferes a entrar en la balanzaEstación de Cañas fue cerrada por falta de personal; solo hay dos en operación Esteban Oviedo eoviedo@nacion.com Decenas de tráilers y camiones evaden a diario los raquíticos controles que tiene el MOPT para verificar si los automotores de carga circulan con sobrepeso en las carreteras. El peso extra es una de las causas del deterioro acelerado de las vías que, en nuestro país, están en una situación muy vulnerable.
Hoy, casi toda la mercancía del país es transportada por las carreteras. Solo una pequeña parte viaja por ferrocarril. Aquí hay más de 114.000 vehículos de carga, según datos de la empresa Riteve SyC. Eso es el 17,5% de la flota nacional de 650.000 autos en circulación. De esos, 29.300 son de carga pesada (de más de 3,5 toneladas). Además, las vías nacionales deben soportar el peso de muchos furgones extranjeros que llevan mercancía centroamericana. Para controlar todos esos automotores, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) solo tiene dos viejas estaciones de pesaje con muchas carencias, como falta de señalización y uniformes para los empleados. Una está en la entrada de Siquirres, junto a la carretera San José-Limón, y la otra en Esparza, a la par de la Interamericana Norte. Sin embargo, muchos furgones pasan directo sin someterse al pesaje, mientras los funcionarios no pueden hacer nada para evitarlo. Aunque los personeros salgan a la carretera para indicar a los choferes que deben entrar a la estación, estos hacen algún gesto según el cual el furgón va vacío. Pero no hay cómo comprobarlo. Según observó un equipo de este periódico de 10:06 a. m. a 11:06 a. m. del pasado martes 7 de febrero, en la estación de Siquirres, de un total de 86 vehículos de carga que pasaron por la carretera solo 29 se sometieron a la revisión del pasaje. Los que más evadieron fueron los que venían en el sentido Limón-San José (40). Amarrados. "Uno les hace señas, pero si no se quita le pasan por encima", dijo Mauricio Ocampo, supervisor de pesaje en Siquirres. El problema es que los funcionarios no tienen autoridad ni herramientas para perseguir y sancionar a los evasores. Ocampo explicó que muy ocasionalmente reciben la ayuda de la Policía de Tránsito. Gerardo Mora, delegado de Tránsito en Siquirres, argumentó que tiene un personal muy limitado con el que debe cubrir Siquirres, Matina y atender accidentes. Javier Reyna, presidente de la Cámara Nacional de Transportistas de Carga (Canatrac), aseguró que los furgones no entran cuando van vacíos y eso es fácil de ver por la velocidad y el estado de las llantas. La Ley de Tránsito dice que los vehículos de carga liviana y pesada deben someterse al pesaje en las casetas destinadas para ello en cualquier parte del territorio nacional. Para los tráilers de cinco ejes el peso máximo permitido es 39 toneladas y para las de seis, 45,5 toneladas, por ejemplo. Quienes sean hallados con sobrepeso deben descargar el exceso y pagar una multa de ¢10.000. Un viaje de furgón entre Limón y San José hoy cuesta unos ¢125.000, con lo que un sobrepeso del 10% (¢12.500) fácilmente cubre el monto de la multa. Luis Vega, jefe de Pesos y Dimensiones del MOPT, informó de que de los 15.000 automotores pesados al mes en Siquirres unos 2.500 tienen problemas de sobrepeso y estimó en un 15% a los evasores. Estación cerrada. Una tercera estación de pesaje en Cañas, Guanacaste, fue cerrada por falta de personal. Los funcionarios fueron trasladados a Esparza para permitir que ese puesto trabajara 24 horas al día al igual que el de Siquirres. Mientras esto pasa, el MOPT cumple ya seis años de tener abandonadas e inservibles las cinco estaciones nuevas que construyó por ¢1.768 millones en Limón, Ochomogo, Esparza, Golfito y Cañas.
Constructoras con sobrepeso Esteban Oviedo eoviedo@nacion.com Una investigación de un laboratorio de la Universidad de Costa Rica (UCR) determinó que 37 vagonetas de cinco constructoras encargadas de reparar carreteras circulaban con sobrepeso. Aunque el peso máximo permitido para las vagonetas de tres ejes, usadas para transportar mezcla asfáltica, es de 24 toneladas, algunas llevaban hasta nueve toneladas más. Así consta en dos estudios de pesaje elaborados por el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales de la UCR (Lanamme) en los proyectos de obra vial entre el 2003 y el 2005. Las constructoras halladas con sobrepeso en sus vagonetas fueron M&S, Meco, Pedregal, Santa Fe y Acosol. Alejandro Molina, director del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), dijo que ya ordenaron en los nuevos contratos de conservación vial respetar los pesos máximos establecidos por el MOPT. Mauricio Rodríguez, gerente de Santa Fe, explicó que en los proyectos anteriores de obra vial las empresas cotizaron sus trabajos con cargas mayores a las que hoy están permitidas, pero ya se ajustaron. Rogelio Castro, gerente de M&S, comentó que esta nueva disposición podría impedir un uso racional de la flota disponible en Costa Rica y encarecería los precios de la construcción. En tanto, Víctor Padilla, gerente de Conansa, alegó que desconocía el informe, por lo que profesionalmente no podía referirme a los resultados hasta tanto no los conociera oficialmente. José Alfredo Sánchez, gerente de Meco, también indicó que desconocían el documento.
Seis años de abandono y destrucción Esteban Oviedo eoviedo@nacion.com En una de las estaciones de pesaje que el MOPT construyó y abandonó desde hace seis años en Ochomogo, Cartago, hay rastros de que vive alguien. Las evidencias son un viejo saco de vestir, 13 botellas de alcohol etílico y papel higiénico usado. La estructura, además, carece de cielorraso, ventanas y, en algunas partes, hasta de techo. La situación se repite en las otras cuatro estaciones que el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) construyó en varios puntos del país con el objetivo de mejorar el control del peso automotor en las carreteras. La inversión fue de ¢1.768 millones en colones de hoy. Historia. La idea de construir una nueva red de modernos puestos de pesaje nació en 1994. Primero se contrató a un experto para que ejecutara un diagnóstico y luego se emprendió el proyecto con la idea de controlar al menos el 75% de la carga que circula por las calles. Hoy, se controla si acaso el 40%, dijo Luis Vega, jefe de Pesos y Dimensiones del MOPT. El plan era construir tres estaciones dobles y dos simples con equipos digitales. Las dobles son las que tienen puestos en ambos sentidos de la vía, como en Ochomogo, Búfalo (Limón) y Esparza (Puntarenas). Las simples son las de Cañas y Villa Briceño (Golfito). Las obras se levantaron entre 1998 y el 2002, pero nunca han sido utilizadas y desde entonces son presa del vandalismo. Un informe de la división de Auditoría del MOPT, del 2002, explica que los problemas de diseño, malas decisiones administrativas y falta de vigilancia fueron los factores que desencadenaron el desastre. El contrato para la construcción de las estaciones de Ochomogo, Búfalo y Esparza se firmó en 1998 y las obras terminaron en el 2000. Sin embargo, hubo atrasos por problemas con la expropiación de terrenos y el MOPT recibió las obras incompletas. Además, no se colocó vigilancia. En tanto, la estación de Villa Briceño tuvo un serio problema en 1999 cuando la empresa seleccionada, Dimón, empezó la obra sin que el contrato hubiese sido refrendado por la Contraloría General de la República. Eso provocó la paralización del trabajo en el 2000. Además, surgieron problemas presupuestarios y de diseño, pues no se calcularon las cantidades de materiales realmente requeridas. Problemas similares hubo en la edificación del puesto de Cañas. Equipos embodegados. Los problemas de infraestructura impidieron colocar los equipos comprados aparte desde 1998, como las balanzas, cámaras, semáforos, computadoras y software. Desde entonces, esos aparatos permanecen embodegados. Ahora, no se sabe su estado. Algunos quizá habrá que reemplazarlos pues pueden estar dañados, dijo Vega. Unos están en una bodega del MOPT en Cartago y otras en la Policía de Tránsito en San José. Solo se colocaron equipos en la estación de Búfalo y, según una inspección de la Auditoría del MOPT en el 2002, faltaban equipos. Nuevo intento. El director de Pesos del MOPT, aseguró que hacen todos los esfuerzos para poner a funcionar las estaciones por medio de nuevos contratos. Aún no se sabe cuál será el costo. También se intentará contratar de nuevo a la empresa que entregó los equipos para que los evalúe, los instale y se recupere la garantía que perdió el MOPT. Las obras serían financiadas por el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) con el impuesto a los combustibles, el marchamo y los peajes. Alejandro Molina, director del Conavi, dijo que esperan que Pesos y Dimensiones pasen las especificaciones del cartel para hacer los concursos.
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