Búsqueda
Avanzada
Viernes 10 de febrero, 2006
San José, Costa Rica.

Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Elecciones 2006
Campeonato futbol 2005-06


Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Chats
Foros

Especiales Noticiosos
Mundial 2006: Equipos, grupos, figuras y calendario
Texto preliminar de reforma fiscal y noticias publicadas
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Listado Completo

Ocio y Cultura
Calendario 2006
Su | Do | Ku
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Sitios Costa Rica

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Otros formatos
nacion.com en su PDA
nacion.com en el celular
nacion.com en formato
Noticias por e-mail

Quiénes somos
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Sala de Redacción

Sala de Redacción:

Foto Principal: 1184789
AP/LA NACIÓN

Italia da la bienvenida a los Juegos de Turín


Por Deborah Hastings

Turin (AP). Esta ciudad a las faldas de los Alpes le dio el viernes un caluroso benvenuto a los Juegos Olímpicos de Invierno, con una fogosa ceremonia de apertura dedicada a encender la espíritu competitivo de los 2.500 deportistas que animarán las justas las próximas dos semanas.

Ante el jolgorio de una multitud abrigada por las temperaturas invernales, Yuri Chechi, uno de los grandes gimnastas italianos y campeón olímpico, puso en marcha la ceremonia haciendo retumbar un enorme martillo contra un yunque de bronce.

Luego de dos horas y media, la bicampeona olímpica de esquí de fondo Stefanía Belmondo prendió el pebetero con la llama de los juegos, al colocar la antorcha sobre un punto en el ombligo de entarimado de blanco, transportando el fuego hacia la torre del Stadio Olimpico.

Ritmo, Pasión y Velocidad fue la promesa de los productores del fastuoso montaje, y para los 35.000 espectadores en el recinto y la audiencia global de 2.000 millones por televisión pudieron apreciarlo.

Fue un espectáculo con momentos surreales, al incluir escenas de Fellini, Dante y árboles danzantes. Otra nota destacada fue el grupo de patinadores en trajes rojos ajustados que lanzallamas a sus espaldas.

El cantante de rock británico Peter Gabriel cantó Imagine, el imperdurable himno a la paz mundial compuesto por el fallecido beatle John Lennon, tras ser presentado por la viuda de éste, Yoko Ono.

Seguido al encendido del pebetero, la multitud tuvo otra razón para rugir de emoción con la entrada en escena del tenor Luciano Pavarotti, quien le puso broche de oro a la ceremonia.

En su discurso de apertura, el presidente del Comité Olímpico Internacional Jacques abogó para que los juegos se conviertan en puente de reconciliación y unidad en momentos de convulsión en el planeta.

Atletas, ustedes son modelos y sus logros tanto dentro como fuera del campo de juego inspirarán y motivarán a las futuras generaciones, dijo el dirigente belga. Nuestro mundo de hoy necesita de paz, tolerancia y hermandad, y los valores de los Juegos Olímpicos pueden hacerlos llegar a nosotros.

Por primera vez, ocho mujeres portaron la bandera olímpica: la escritora chilena Isabel Allende, la actriz italiana Sophia Loren, su colega estadounidense Susan Sarandon, la premio Nobel de la Paz keniana Wangari Maathai, tres campeones olímpicas y una activista camboyana de los derechos humanos.

Esta ciudad en el norte de Italia, cuna de la Fiat y con mansiones de la época de casa real de Saboya, había mostrado cierta ambivalencia hacia los juegos, en buena medida por los dolores de cabeza causados por el frenesí de los preparativos finales.

El clima tampoco ayudó en los últimos días, al ser inusualmente cálido para la época, cuatro grados centígrados (40 fahrenheit), derritiendo la nieve que se había acumulado semanas atrás. Esto obligó a que se esparciese nieve artificial en las sedes de montaña, situadas a unos 100 kilómetros de Turín.

La noche fue de pleno sello italiano.

Giorgio Armani diseñó el traje blanco que vistió la supermodelo Carla Bruni, cuando ésta portó la bandera de Italia. El bailarín clásico Roberto Bolle, nacido en la región de Piemonte donde se encuentra Turín, se encargó de un interludio descrito como una danza moderna, futurista.

La casa de moda Moschino diseñó los vestuarios de las mujeres que cargaban los letreros con los nombre de los países en el desfile de naciones.

Y un bólido Ferrari hizo piruetas en el centro del estadio.

Sala de Redacción
Costa Rica Hoy
Centroamérica Hoy
Latinoamérica Hoy
Mundo Hoy
Futbol en Costa Rica
Futbol en América
Futbol en el Mundo
Otros Deportes
Economía en América
Economía en el Mundo


Especiales
Escogiendo carrera
Concurso Digigol
Inventario completo


Suplemento Metro cuadrado
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Enlaces comerciales:




Obituario
Diario Oficial La Gaceta