|
|
Servicios |
Archivo |
Escríbanos |
Fax gratis |
Nacion.com en PDA,
celular,
e-mail,
|
|||
|
|
Elecciones 2006 Raymundo Macís Delgado Al comenzar cada año, los seres humanos solemos plantearnos nuevos propósitos de vida. ¿Ya se planteó el suyo? Algunos, ante la incertidumbre, acuden a horóscopos y adivinos para predecir su futuro. En países como Uganda, los horóscopos solo podrían aspirar a predecir de qué van a morir los niños, pero eso es muy fácil de adivinar, eso lo puede predecir cualquiera: van a morir de indiferencia, de egoísmo, de injusticia. Más allá de las metas individuales, en este 2006 los costarricenses tendremos la oportunidad de ejercer nuestro derecho democrático para elegir a nuestro futuro gobernante. Mientras en otros países los pueblos son sometidos a regímenes dictatoriales, privándolos de sus derechos fundamentales, nosotros tendremos la dicha de votar por quién creamos sea la mejor opción. Por tal motivo, la apatía electoral no debe crecer el próximo 5 de febrero; al contrario, debemos manifestarnos y decir lo que cada uno de nosotros quiere para nuestra patria y su porvenir. Oportunidades para todos. En lo personal, aspiro ver a mi país próspero y desarrollado, ajeno a la pobreza y el subdesarrollo. Visualizo una Costa Rica de progreso, de oportunidades para todos, pero principalmente para las nuevas generaciones. Yo me siento orgulloso de mi país, porque aquí nacieron Carmen Lyra, Francisco Amighetti, José Figueres Ferrer, Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, Franklin Chang Díaz y miles de campesinos y gente sencilla que a base de esfuerzo y trabajo logró construir una familia y un mejor porvenir para los suyos. Mi país es un país de paz. Mi pueblo ha respirado la libertad en medio de ríos y cascadas, de bosques y playas, de montañas y atardeceres. Por muchos años, ese mismo pueblo reclamó un futuro diferente para la humanidad: un futuro de paz, de justicia social, de desarrollo, de igualdad para todos. Hoy, como pueblo, tenemos que reclamar ese mismo futuro para nosotros mismos. Tengo la ilusión de que en este 2006 el anhelado sueño tico se hará realidad: la idea de que cualquiera, independientemente de las circunstancias en que nazca, pueda hacer con su vida lo que quiera, a base de diligencia, determinación y trabajo duro. Hacerlo realidad depende de usted, de mí y de todos nosotros, pero no olvidemos que por encima de todo somos tiempo, más allá de banderas e himnos políticos. No permitamos que nuestro pueblo sea sometido a la indiferencia, al egoísmo y a la injusticia. ¡Quien dijo que todo está perdido, vaya y vote, entregue su corazón por Costa Rica!
|
Enlaces comerciales: |
|
|
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Número telefónico: (506) 247-4747. Fax: (506) 247-5022. |