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Ni la ley detiene el "aleteo"


Randall Arauz Vargas
rarauz@racsa.co.cr
Presidente Pretoma

Fueron los pescadores de Puntarenas los primeros en alertarme sobre el "aleteo" de los tiburones -uso solo de las aletas y descarte del resto del animal-, practicado sobre todo por la flota internacional, asiática en su mayoría. Los pescadores nacionales aceptaron y promovieron una regulación contra el aleteo que se aprobó en febrero del 2001. La medida de control entonces era simple y eficiente: requerir la descarga de los tiburones con las aletas adheridas.

Lamentablemente, lo primero que hicieron las autoridades competentes para favorecer el aleteo fue ignorar la regulación. La falta de control quedó expuesta cuando oficiales de guardacostas sorprendieron una embarcación de bandera panameña y dueño taiwanés descargando 30 toneladas de aletas en la madrugada. Siguieron numerosas denuncias más, que culminaron en un amplio reportaje en La Nación.

La reacción de las autoridades fue "mejorar" los controles con una nueva regulación. Sin embargo, la simple y eficiente medida anterior, que de aplicarse acabaría de raíz con el aleteo, se reemplazó con un sistema complejo y difícil de implementar. Más grave aún, la regulación se basa en un estudio subjetivo y pobremente elaborado que, pese a ser realizado por el Colegio de Biólogos, ignora la mejor información científica disponible. Cualquier política basada en esta regulación es caprichosa. La nueva regulación fue ampliamente critica- da por expertos y organizaciones nacionales e internacionales, con la única excepción de la WWF-Centroamérica, cuyos funcionarios son a su vez los autores del cuestionado estudio del Colegio de Biólogos. ¿Conflicto de intereses?

Desacato al Procurador. Se suponía que la recién aprobada Ley de Pesca acabaría con el aleteo de una vez por todas pues se regresa al simple y eficiente requerimiento de descargar los tiburones con las aletas adheridas. No obstante, a la flota internacional ahora se le permite cortar las aletas y amarrarlas al cuerpo. Organismos de conservación mundial critican esta política pues de nuevo viene a dificultar los controles y promover el aleteo. El mismo Procurador, ante consulta del MINAE, expresó que la interpretación correcta de nuestra ley es que las aletas sean descargadas adheridas en forma natural. En desacato al Procurador, prevalece hoy la política de amarrar las aletas y, por ende, prevalece el aleteo.

Durante los últimos 4 años, el Programa Restauración de Tortugas Marinas (Pretoma) ha dirigido una campaña incisiva contra las políticas estatales que promueven el aleteo del tiburón y la mejor información científica disponible es nuestro caballo de batalla. No obstante, las autoridades pesqueras nacionales continúan más preocupadas por defender a toda costa los intereses de la flota internacional, aunque tengan que manipular y fabricar ciencia mediocre o ignorar leyes y pronunciamientos de la Procuraduría. Definitivamente, no era una Ley de Pesca lo que necesitábamos, sino una autoridad pesquera dedicada a proteger el interés público.

Acatamiento obligatorio. Hago un llamado al presidente de la República, don Abel Pacheco, para que ponga fin al aleteo. Primero que todo, debe empezar por solicitarle la renuncia de la profesora Ligia Castro, presidenta de Incopesca, por la vergüenza internacional en la que ha sumido nuestra nación, y que el cargo lo asuma un profesional con conocimiento científico en asuntos pesqueros. Luego, simplemente, debe ordenar el acatamiento de la resolución del Procurador, de por sí de acatamiento obligatorio. Así, por lo menos, podría dejar al país en rumbo hacia una verdadera política de pesca responsable del tiburón para la siguiente administración.

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