|
|
Servicios |
Archivo |
Escríbanos |
Fax gratis |
Nacion.com en PDA,
celular,
e-mail,
|
|||
|
|
Energía infantil Andrés Ignacio Pozuelo Presidente Fundación CIENTEC Hoy no es raro sorprenderse de la velocidad con que los niños asimilan la tecnología, sobre todo cuando se trata de artículos recreativos: juegos de video, reproductores de músicau otros que tal vez estén por encima de su capacidad económica, pero que, aun así, anhelan. Incluso de adultos mantenemos el interés por las nuevas tecnologías electrónicas, innovaciones en los autos o hasta lo último en suelas para los zapatos deportivos. Este interés, a veces obsesivo, por todo lo nuevo, tiene un componente superficial y a menudo va en detrimento de las finanzas personales. De ninguna forma quiero insinuar que consumir artículos innovadores sea malo; al contrario, es precisamente este nivel de innovación el que está sosteniendo el crecimiento económico mundial. Lo que sí preocupa es la continua subordinación de nuestro cerebro a la tarea de descifrar soluciones predeterminadas a problemas predeterminados y programados en los artículos que están a disposición, menospreciando así la herencia evolutiva codificada en el cerebro y que nos da la capacidad de observación, asimilación de datos y generación de modelos aptos para solucionar problemas reales y, así, mejorar la calidad de vida. Ambiente armónico. Por otro lado, prácticamente todas las innovaciones electrónicas están diseñadas para saturar nuestra capacidad de memoria a partir de datos inherentes a la misma tecnología, y no a maximizar las habilidades asociativas y cognitivas naturales, que nos permitan desarrollarnos como seres humanos en un ambiente de armonía con la naturaleza. La pregunta que surge de inmediato es la de qué hacer para canalizar la energía infantil en mantenerse al día con los últimos avances tecnológicos -factor que permite a los niños dominar de modo impresionante cada particularidad de los diferentes dispositivos recreativos- y de manera simultánea despertar en ellos la misma ansiedad por conocer, ¡claro que sí!, la ciencia propiamente dicha envuelta en el diseño y manufactura de estas maravillas electrónicas. ¿Por qué habría de ser más interesante, y valga el cotejo, la manipulación de una palanca (joy stick) de un juego de video que admirar a través de un telescopio, por ejemplo, las maravillas del universo o sentarse a hacer experimentos con la luz? La tarea es clara: si queremos desarrollar las habilidades científicas, matemáticas o artísticas de los jóvenes, tenemos que generar en las aulas escolares el mismo entusiasmo que despierta el juego de Mario Brothers, y de muchos otros, en sus momentos lúdicos.
|
Enlace comercial: Brokers Bienes Raíces |
|
|
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Número telefónico: (506) 247-4747. Fax: (506) 247-5022. |