|
|
Servicios |
Archivo |
Escríbanos |
Fax gratis |
Nacion.com en PDA,
celular,
e-mail,
|
|||
|
|
Evasión fiscal Los impuestos constituyen un ardid de la mal llamada "solidaridad social"Óscar Peralta Gómez Analista financiero Los impuestos o tributos son las cargas que "supuestamente" se pagan al Estado para hacer frente a las necesidades públicas. Los criterios de cumplimiento de esta imposición son variados, pues según la Contraloría General de la República (CGR), la evasión en impuesto sobre la renta alcanza un 70%, unos ¢334.000 millones. Al analizar las razones de la evasión de impuestos, es necesario considerar todos los elementos del escenario y los actores de las finanzas públicas: aspectos socioculturales, cultura tributaria, desenvolvimiento del aparato estatal "actor principal", problemática que gira entorno a la estabilidad financiera de las familias, dificultades para el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, etc. Dice un adagio popular "lo que no nos cuesta, hagámoslo fiesta", y en la sencillez de esa sabiduría se sustenta el origen de la evasión. Los impuestos no son sino parte del esfuerzo diario de cada uno de los contribuyentes que procuran prosperar y desarrollarse. Los gobernantes lo han olvidado y han hecho del esfuerzo de los ciudadanos la base para su prosperidad personal. Alta evasión. La CCR concluye que en 13 años (1991-2003) la evasión fue al menos del 70%, valor relativamente elevado en comparación con países desarrollados, donde no supera el 40%. En términos del PIB, esto representa un promedio del 3,6%, equivalente a ¢231.900 millones en el 2002. La actitud del contribuyente habla por sí sola. No existe ni aprobación ni confianza en cuanto a la exigencia de dinero para satisfacer las nebulosas necesidades públicas. Cabe rescatar que en el 2003, cuando se dictaron tarifas más altas en forma transitoria, la evasión aumentó. Es decir, que la evasión fiscal surge a raíz de la excesiva variedad de impuestos, tasas, cánones, timbres y otros cobros que el Estado hace al ciudadano. En general, la ciudadanía tiene frustración, fastidio, descuido y hasta rencor por el solo hecho de la captura sin escrúpulos de sus esfuerzos personales a través de los impuestos, sin que eso se refleje en obras públicas e inversión estatal. Las debilidades y limitaciones en el sistema tributario costarricense en estructura, administración y marco jurídico son evidentes, lo que trasciende en la validez y justicia del procedimiento, afectando finalmente el desarrollo social y económico del país. Más pobres. Los anteriores proyectos tributarios no han sido exitosos; todo lo contrario. En cada nueva legislatura, los partidos logran imponer nuevas cargas tributarias sobre los gobernados, pero cada vez somos más pobres. Sin embargo, hay esperanza. En esta última legislatura esta situación no se repitió gracias a la oposición del Movimiento Libertario, al que los últimos estudios de la Contraloría dan la razón. Las discusiones sobre el tema en la Asamblea no fue tiempo perdido porque las metas propuestas en los presupuestos de la República no se alcanzaron adecuadamente. No se puede dar más dinero a un adicto que mal invierte lo que se le da: al Estado no se le puede dar más hasta que sea eficiente y oportuno. El engendro llamado "Gobierno-Clase Política" clama por más dinero para ayudar "a los más necesitados", pero... hoy los pobres son más que hace 30, 20 y 10 años.
|
Enlace comercial: Brokers Bienes Raíces |
|
|
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Número telefónico: (506) 247-4747. Fax: (506) 247-5022. |