|
|
Servicios |
Archivo |
Escríbanos |
Fax gratis |
Nacion.com en PDA,
celular,
e-mail,
|
|||
|
|
Inseguridad en el 2006 José Eliseo Valverde Monge Médico Comenzamos un nuevo año, la mayoría con buenos propósitos. Queremos ser mejores. Sin embargo, esa mayoría tiene una preocupación: la inseguridad. El asunto es que la corrupción existe, la impunidad es común, la violencia está en todo el territorio y no tenemos confianza en las autoridades. Ya es común la palabra miedo. Miedo terrible porque los ladrones se pasean a lo largo y ancho del país; los criminales ya no se cuentan con los dedos de la mano, y muchos que asesinan pronto quedan en libertad con solo el pago de una fianza; así se violan los derechos de las víctimas del delito. Como la situación es tan favorable para los maleantes, los ciudadanos tenemos miedo a denunciar, en muchos casos por ignorancia, pero, generalmente, por desconfianza a las mismas autoridades. Complicidad. Personas muy decentes comentan que es frecuente la complicidad; es decir, la policía protege a los hampones, en especial en ciertos lugares de las principales ciudades. No me refiero con ello a que son todos pues bien sé que es un cuerpo formado por miles de hombres y mujeres, la mayoría muy honorables. Lo cierto es que tenemos muchos problemas de inseguridad y necesitamos solucionarlos como emergencia nacional. Al dar inicio el 2006, un regalo es el reto, tanto de las instituciones de seguridad (Fuerza Pública, Policía Municipal, OIJ, etc.) como de la sociedad en general, para erradicar este mal. Con miedo a denunciar la corrupción, la elasticidad en la administración de justicia, que permite la impunidad, la falta de educación para combatir la violencia y la desconfianza en gobernantes y autoridades, quedaremos en la ruina como país, independientemente de quién gane las próximas elecciones. Este círculo de miedo, necesitamos romperlo y rápido. Participación. Hay que procurar la coordinación contra el crimen, para lo cual tenemos que implementar medidas en el ámbito social, la infraestructura y la edu- cación, pero quizás lo más importante sea la participación de la sociedad. Hay que dificultar la comisión de delitos, como los cometidos en algunos barrios (León XIII), donde la Policía no puede controlar la violencia y sale golpeada brutalmente por turbas de malhechores, en su mayoría drogados. Finalmente, hay que considerar prioritario que el Estado y la sociedad se interesen para que nuestras autoridades de seguridad reciban una formación orientada hacia el respeto al orden legal y de los derechos de los ciudadanos. Que los delincuentes no queden impunes, que reciban castigo, sean menores o adultos. La participación de todos los medios de comunicación colectiva en este asunto tan delicado será seguramente la mejor ayuda con que contemos.
|
Enlace comercial: Brokers Bienes Raíces |
|
|
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Número telefónico: (506) 247-4747. Fax: (506) 247-5022. |