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Sala de Redacción Papa alerta sobre peligro de choque de civilizaciones alentado por terrorismo EFE 03:46 PM hora local Ciudad del Vaticano. El peligro de un choque de civilizaciones, alimentado por el terrorismo, amenaza la paz, alertó hoy Benedicto XVI, quien recordó a los países ricos sus obligaciones hacia los millones de personas que no tienen lo indispensable para vivir con dignidad. El Papa, en una recepción a los 174 representantes del cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, habló de la paz a la cual se llega a través de la verdad, la libertad, el perdón y la reconciliación. La paz es el objetivo común de todos los hombres, pero en muchas partes está "impedida, herida o amenazada", indicó el Papa, quien aseguró que "cuando el hombre se deja iluminar por el resplandor de la verdad, emprende de modo casi natural el camino de la paz". Sin embargo, en el contexto actual "se ha vislumbrado el peligro de un choque de civilizaciones", que "se hace más agudo por el terrorismo organizado, que se extiende ya a escala mundial". Las causas del terrorismo son "numerosas y complejas, además de las ideológicas y políticas, unidas a aberrantes concepciones religiosas", si bien "ninguna circunstancia puede justificar esta actividad criminal", que es "mucho más deplorable cuando se apoya en una religión", enfatizó. Benedicto XVI señaló que las diplomacias pueden dar "una aportación esencial" para que la diversidad de los pueblos y las culturas puedan recomponerse no sólo en una "coexistencia tolerante, sino en un más alto y rico proyecto de humanidad". El obispo de Roma recordó que sólo "el silencio de las armas" no es paz, pues no se puede hablar de ella "donde el hombre no tiene ni siquiera lo indispensable para vivir con dignidad". Las poblaciones enteras que pasan hambre, los que huyen a campos de refugiados, los que se ven obligados a emigrar con "la esperanza de una vida más humana" y pueden ser víctimas del tráfico de personas -"una vergüenza para nuestro tiempo"- estuvieron en el recuerdo del Papa. La verdad, que lleva a la paz, "exige" que los países prósperos respondan "al deber de ayuda utilizando con mayor generosidad los propios recursos", dijo Ratzinger y recordó que el dinero para armamento es suficiente "para sacar de manera estable de la indigencia al inmenso ejército de los pobres". En su discurso, pronunciado en francés, Benedicto XVI se refirió a la libertad, que es condición indispensable para llegar a la verdad y por tanto a la paz. El Papa habló de la libertad religiosa que, no sólo está lejos de ser garantizada en todos los países sino que "es más bien violada gravemente, particularmente respecto a las minorías" y señaló que cuando la Santa Sede reclama condiciones de verdadera libertad para la iglesia católica "la pide igualmente para todos". La paz requiere como elemento indispensable el perdón, tanto el que se pide como el que se da, y puso de ejemplo a la Iglesia católica, que "condena los graves errores cometidos en el pasado, tanto por parte de sus miembros como de sus instituciones y no ha dudado en pedir perdón. Lo exige el compromiso por la verdad". Dirigiéndose a los responsables de los países donde hay conflictos y citando a su antecesor Juan Pablo II, Ratzinger aseguró que "no hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón". En especial, habló de Oriente Medio y defendió que Israel tiene que "poder subsistir pacíficamente de acuerdo con las normas del derecho internacional" y que el pueblo palestino ha de poder desarrollar "serenamente" instituciones democráticas para "un futuro libre y próspero". Recordó la situación en Líbano, que con ayuda de la solidaridad internacional" debe encontrar "su vocación histórica de colaboración sincera y fructuosa entre las comunidades de diferentes credos" y en Iraq, "cuna de grandes civilizaciones, enlutado diariamente en estos años por sangrientos actos terroristas". El pensamiento del Papa se detuvo en Africa, sobre todo en los Grandes Lagos, que aún sufren las consecuencias de las guerras fratricidas del pasado, y en las "poblaciones indefensas" de Darfur (Sudán).
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