![]() |
|
Servicios |
Archivo |
Escríbanos |
Fax gratis |
Nacion.com en PDA,
celular,
e-mail,
|
|||||
|
|
Vida en la empresa: El valor de la duda
Álvaro Cedeño Economista Nuestra vida práctica se dificultaría mucho si no supusiéramos cosas. Suponemos que el supermercado abrirá hoy, que los buses estarán dando servicio y que los policías no son delincuentes disfrazados. Sin embargo, sabemos de la importancia que tiene la duda para ayudarnos a separar lo verdadero de lo falso. Quien duda se abre a nuevos hechos, a nuevos conceptos. Quien está seguro se cierra. Si de lo que está seguro es verdadero, bien. Pero cuántas veces estamos seguros de algo erróneo. Me gusta la palabra tentatividad. Me recuerda el ir a tientas. Cuando se va a tientas se va con cautela. Prefiero al mecánico que ante el mal funcionamiento del vehículo, dice que la causa podría ser tal o cual o la otra. Quien se casa con un diagnóstico, luego tendrá más dificultad para modificarlo. Prefiero al estudiante que antes de ponerse a discutir, se asegura de entender con precisión lo que se le está explicando. Prefiero a los políticos que no tienen respuestas enlatadas para todas las preguntas que se les hacen. Hace 400 años Descartes siguió la duda metódica, no para echar abajo la posibilidad de todo conocimiento, lo cual sería escepticismo, sino para ganar evidencia. En un principio dudaba de todo, de conocimientos, creencias y percepciones. Así lo hacen los investigadores científicos o criminológicos. Al principio, se duda de todo. No se descarta a ningún sospechoso. Luego se va razonando a partir de hechos y conocimientos suficientemente sólidos, probados, y se va reduciendo la duda, se van descartando sospechosos hasta llegar a la afirmación robusta o a pescar al delincuente. El pensamiento crítico, "el no chuparse el dedo", lo cuestiona todo. No supone nada. A veces suponemos que venderemos 100 unidades y que en cada una ganaremos 10. Y empezamos, como la lechera, a imaginar qué haremos con los 1.000 de ganancia, quizá porque es más agradable pensar en las cosas gratas a las cuales da acceso la ganancia, que en los esfuerzos que hay que hacer para vender 100. Es una tarea descomunal dudar de todo a la vez, pero es buena práctica someter a duda metódica algunas cosas importantes.
|
|
|||
|
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Número telefónico: (506) 247-4747. Fax: (506) 247-5022. |