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NASA tomará imágenes tridimensionales del Sol Dos sondas gemelas se colocarán a cada lado de la TierraAnalizarán las erupciones solares y su impacto dentro y fuera del planeta Pablo Fonseca Q. pfonseca@nacion.com El próximo año estarán listas las primeras imágenes tridimensionales de la estrella más cercana a la Tierra, el Sol. Mediante la misión STEREO (observatorio para las relaciones solares terrestres, por sus siglas en inglés) dos sondas gemelas serán colocadas en lados opuestos de nuestro planeta y tomarán fotografías, especialmente de las erupciones solares que se dirijan a la Tierra.
De acuerdo con los científicos del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins (encargados por la NASA para desarrollar y manejar las sondas), el sistema se encontrará listo para despegar entre marzo y mayo de este año.
Tormentas. Las erupciones solares consisten en poderosas expulsiones de material al espacio interplanetario. Viajando desde el Sol a una velocidad de unos 450 kilómetros por segundo, estas erupciones crean disturbios conocidos como "tormentas magnéticas". Cuando estas tormentas chocan contra el campo magnético de la Tierra pueden causar cortes en la distribución de electricidad, interrumpir las señales inalámbricas (de teléfonos, Internet, radio y televisión por igual) y hasta dañar satélites de telecomunicaciones. A pesar de la importancia de las tormentas magnéticas, los científicos no entienden profundamente su origen, evolución, estructura o extensión en el espacio.
Esperan que parte de estas interrogantes sean respondidas por las imágenes tridimensionales proporcionadas por STEREO. Gemelos espaciales. La misión proveerá una perspectiva totalmente nueva de las erupciones solares al ser captadas por dos observatorios simultáneamente. Para obtener estas imágenes únicas del astro rey, los observatorios gemelos serán colocados en la misma órbita de la Tierra, uno a su derecha y otro a su izquierda. Se convertirán, de esta manera, en una especie de ojos humanos que posibilitan la percepción de la profundidad en los campos de visión (conocida científicamente como visión estereoscópica). El lanzamiento de los observadores, ambos en un mismo cohete, se realizará en la primavera boreal del presente año. Cuando salgan de la atmósfera terrestre los vehículos se separarán y durante tres meses estarán en una órbita relativamente cercana a la Tierra, hasta que tomen el impulso para pasar por una órbita que se extiende detrás de la Luna. Finalmente, gracias exclusivamente a las fuerzas gravitacionales generadas por nuestro satélite natural, llegarán a sus posiciones finales. Esta será la primera vez en que dos vehículos espaciales sean colocados en órbita gracias a la fuerza de atracción lunar, la manera más barata y efectiva de colocar los observadores según los científicos responsables. Una vez en sus posiciones, ambas sondas desplegarán su arsenal de instrumentos y los dirigirán hacia el Sol en espera de su próxima erupción. Cada observador llevará 16 instrumentos al espacio, la mayoría de los cuales están dentro de los módulos SECCHI e IMPACT. El primero creará las imágenes en tres dimensiones de las tormentas magnéticas, mientras que el segundo será el encargado de medir los vientos solares y el campo magnético de la Tierra y de la Luna.
Cuatro tormentas magnéticas en 2005 Pablo Fonseca Q. pfonseca@nacion.com El mismo explorador responsable de que utilicemos la palabra "cosmos" para referirnos a todo lo relacionado con el espacio, Alexander von Humboldt, acuñó el término "tormenta magnética" para describir las erupciones solares. Después de viajar por Siberia, Humboldt convenció al zar de montar una red de observatorios magnéticos en sus tierras. También se instalaron estaciones adicionales por todo el Imperio Británico de la época, desde Toronto hasta Tasmania. Esta red mostró con claridad que las tormentas magnéticas eran esencialmente idénticas por todo el mundo y se caracterizaban por un descenso pronunciado del campo magnético terrestre durante 12 ó 24 horas. Al fenómeno lo seguía una recuperación gradual que duraba de uno a cuatro días. El cambio en el campo magnético era pequeño, en unidades modernas de 50 a 300 nT (nanotesla) de una intensidad total de 30.000 a 60.000 nT, pero su escala a nivel mundial sugirió que había ocurrido algo muy grande en el espacio: un desprendimiento de masa solar varias veces más grande que el diámetro de nuestra planeta. Gigantesca. Hace cuatro meses, el 7 de setiembre, apareció una enorme mancha solar por el limbo occidental del Sol. Tan pronto como emergió, explotó, lo que produjo una de las llamaradas solares en rayos X más potentes de la era espacial. En los días siguientes, la creciente mancha explotó hasta ocho veces más. Cada llamarada en rayos X causó un apagón en ondas cortas de radio en la Tierra y una tormenta de radiación alrededor del planeta. Los expertos habían dicho que el 2005 sería un año tranquilo para el Sol, predicciones que no se cumplieron ya que que en esos 12 meses hubo cuatro tormentas magnéticas severas y más de 14 llamaradas en rayos X.
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