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Coronamiento de tres décadas Desde Esquipulas hacia un acuerdo entre Centroamérica y la Unión EuropeaBenita Ferrero-Waldner Comisaria de Relaciones Exteriores de la Unión Europea. Este 6 de diciembre la Comisión Europea propuso el lanzamiento de negociaciones para un Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y la América Central. Si todo sucede como espero, durante el primer trimestre del año que viene los estados miembros de la Unión darán su autorización y la Comisión podrá comenzar a negociar con la región. El paso dado por la Comisión es muy importante ya que constituye una de las últimas etapas para poder alcanzar el objetivo que venimos persiguiendo juntos desde la Cumbre de Guadalajara en 2004 y que es el de constituir una Asociación entre las dos regiones. Pero ¿por qué es esta asociación importante para América Central y para Europa? El camino que hemos recorrido juntos en las últimas décadas es impresionante y las perspectivas que hemos abierto en los últimos anos están llenas de promesas y desafíos. Permítanme evocar a continuación algunos de ellos. Me gustaría comenzar recordando el recorrido histórico en el cual está inscrito este gran avance. Con la asociación de nuestras dos regiones, treinta años de esfuerzos conjuntos a favor de la paz y el desarrollo se culminarán y verán al fin coronados. Las naciones de Centroamérica que emergieron de los escombros de conflictos civiles y regionales han ganado la apuesta por la paz, la democracia y la cooperación. Europa se siente orgullosa de haber estado a su lado a lo largo de este camino histórico. Nacidas de la de la voluntad de superar la historia, nuestras relaciones han revestido desde entonces una dimensión eminentemente política. Por lo tanto, la asociación que deseamos no debe entenderse solo como el punto de culminación de estos esfuerzos, sino también como un punto de partida hacia una nueva etapa, portadora de una nueva ambición política conjunta. La vocación plenamente bi-regional del futuro acuerdo de asociación le da una especificidad que lo diferencia de otros tipos de acuerdos. Además de permitirnos estrechar aun más los lazos institucionales ya tejidos en los campos de la política, la economía, lo social y lo comercial, el acuerdo debería traducirse en una comunidad de visión y acción de ambas regiones, que esté a la altura de los grandes desafíos internacionales y se exprese con un mismo compromiso en el sistema multilateral. Alcance histórico. Es está dimensión birregional del Acuerdo la que le da a nuestro proyecto común todo su alcance histórico. Consagrando los esfuerzos integracionistas de los Estados centro- americanos, este acuerdo birregional subraya la continuidad de la política europea en la región. De hecho, más allá de la propia identidad de cada país y de las vicisitudes inherentes a todo proceso de integración, nosotros los europeos hemos creído siempre en la vocación regional de Centro americana. Su aspiración, y nuestra inspiración, se encuentran hoy recompensadas. Me gustaría evocar ahora dos cuestiones esenciales para el futuro: ¿Por qué es tan determinante la integración? y ¿cómo a través del acuerdo de asociación se ayudará a alcanzar el doble desafío de la integración y la cohesión social? La globalización de las relaciones internacionales conduce a pasar de la era de los Estados nacionales a la era de las regiones organizadas, las únicas capaces de afrontar los profundos cambios de nuestra época. Es lo que los estados europeos ya constataron al terminar la segunda guerra mundial y nunca se ha desmentido. Para naciones como las suyas, legítimamente apegadas a su identidad es comprensible que algunos se pregunten sobre los riesgos de erosión en su soberanía. Pero nuestra experiencia europea destaca que la integración, lejos de debilitar los Estados nacionales les ha fortalecido y les ha permitido abordar colectivamente desafíos que ellos hubieran sido incapaces de afrontar individualmente. Por esto en Europa no se habla de “abandonar” elementos de soberanía, sino que de “poner en común” los mismos. Lo que la integración permite es mitigar los riesgos externos (sean económicos o políticos), dominar las fluctuaciones (sean comerciales o ambientales) y maximizar las ventajas económicas a través de un gran mercado que atraiga los inversores. Hoy, el aumento de la cohesión social pasa a través del desarrollo sostenible, es decir por el crecimiento de la integración regional. Ahora bien, ¿como puede responder a estos desafíos el Acuerdo de Asociación? Tratándose de integración, el simple hecho de negociar “de región a región” conlleva una fuerte dinámica de concertación. Mediante ciertos compromisos recíprocos, cada Estado deberá conciliar sus propios intereses con el interés común de la región para llegar a una posición conjunta. Este delicado ejercicio de armonización lo practicamos diariamente en Europa y la experiencia indica que la cohesión de la posición que se alcanza a través de este sistema garantiza su fuerza. Matriz de convergencia. Además, este ejercicio puede convertirse en la matriz de una convergencia política reforzada entre los Estados de la región y amplificar su voz en los asuntos internacionales. En vista de los fuertes compromisos de los Estados centroamericanos para alcanzar la unión aduanera antes del fin del 2006 y garantizar su buen funcionamiento, tal y como lo reafirmaron en ocasión de la Cumbre de Viena en mayo de este año, tengo la esperanza de que las negociaciones del Acuerdo de Asociación puedan iniciarse felizmente en los próximos meses. ¿Y la cohesión social? Para nosotros tanto la integración regional como el acuerdo de asociación solo encuentran la plenitud de su significado en tanto son instrumentos de la cohesión social. Por su naturaleza trinitaria, que asocia estrechamente diálogo político, cooperación y acuerdo de libre comercio, el acuerdo de asociación resulta el mejor vector para alcanzar nuestro objetivo de cohesión social. Así, nuestra política de cooperación que se inspira en el diálogo birregional y en los principios y valores que compartimos, podrá abarcar todos los temas de interés común (promoción de los derechos humanos, educación, medio ambiente, gobernabilidad, salud…) para luchar mas eficazmente contra la pobreza y potenciar nuestros intercambios comerciales. Es, por lo tanto, una asociación estratégica la que se dibuja a través del acuerdo. Tras fomentar la paz regional, espero que con el Acuerdo podamos seguir profundizando la paz social y aunar esfuerzos para hacer frente a los desafíos de nuestros tiempos.
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