|
|
|||||
|
|
Indiferencia y desastre Rodolfo Saborío Valverde rodolfo@saborio.com A quienes piensan que la elección de alcaldes, síndicos y concejales de distrito, que se lleva a cabo en todo el país este domingo, es un asunto que les es ajeno, deberían recordar que la forma más directa y cotidiana de contacto entre el poder público y los ciudadanos es la que se presenta en las relaciones con los gobiernos locales. Las relaciones básicas de convivencia entre los vecinos de una comunidad descansan sobre el correcto ejercicio de las competencias municipales. Cualquier deficiencia en el funcionamiento de un municipio se refleja directamente en la calidad de vida de los habitantes de un cantón y de esto hay, para desdicha de la población, ejemplos abundantes. El deterioro en la calidad de la gestión municipal, con contadas excepciones, ha llevado a que las municipalidades se conviertan en verdaderos enemigos de los habitantes. Gran parte de la responsabilidad por ese proceso continuo de desmejoramiento de los servicios municipales es atribuible a los propios ciudadanos que durante mucho tiempo han considerado la participación en los órganos de poder locales como una forma inferior de la participación política, dejando el paso libre a los aprendices de la política como medio de vida, convirtiendo lo que debería ser una vocación en un simple escalón para avanzar a formas más rentables de vivir de la política. Falta de vocación. Aunque esta es apenas la segunda experiencia, ya que la elección directa de alcaldes y el funcionamiento de los concejos de distritos se inauguró hace cuatro años, los costarricenses ya cuentan con claros ejemplos de lo que los partidos de alcance nacional tienen que ofrecer en la conducción de los asuntos locales. En el experimento que ha sido la puesta en práctica de la figura del alcalde y de los concejos de distrito ha quedado demostrada la falta de vocación hacia la descentralización por parte del PLN, el PUSC y el PAC, que han desperdiciado la oportunidad, en lo que llevamos de este gobierno y en todo el anterior, de introducir las reformas legislativas que hagan posible el fortalecimiento de los gobiernos locales, con asignación específica de competencias y recursos. Sigue existiendo una gran zona de colisión entre las funciones del alcalde y del concejo, propiciando en muchos casos la inacción y los pulsos de poder, en detrimento de la toma de decisiones y su efectiva ejecución. La puesta en práctica de los concejos de distrito ha sido totalmente insatisfactoria, ya que las estructuras de gobierno establecidas con anterioridad se han resistido a otorgarles el papel de canalización directo entre las comunidades y el cantón que dichos órganos están llamados a cumplir. Lo que debería ser la expresión directa de la voluntad de los ciudadanos, se ha convertido en una figura hasta el momento inoperante. No actúan. El mejor ejemplo de la falta de voluntad política de los tres partidos tradicionales para avanzar en la descentralización del poder lo encontramos precisamente en la falta de promulgación de las regulaciones legislativas que hagan posible la aplicación del artículo 170 de la Constitución Política, con la definición de un programa estructurado de transferencia de competencias y recursos. Ante esta abulia del PLN, el PUSC y el PAC, los electores cuentan en la mayoría de los cantones del país con la opción de depositar su confianza en organizaciones cantonales y otras nacionales no tradicionales, que pueden ser el camino hacia la revitalización de los gobiernos locales y el mejoramiento de las relaciones entre los integrantes de las comunidades dedicados a velar por sus propios intereses, sin interferencia de las agendas casuísticas y circunstanciales de los partidos políticos. Como pueden atestiguar todos los días los habitantes de los cantones que han caído en manos de aspirantes a políticos de oficio, la indiferencia de los ciudadanos ante la elección de sus gobernantes más cercanos solo conduce al desastre municipal.
|
|
|||
|
© 2006. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |