|
|
|||||
|
|
Contraloría y equilibrio La modernización del aeropuerto es otro remiendo, en espera de uno de Primer MundoAlberto Salom Echeverría Politólogo Montado en hombros de gigantes, sería a Charles Louis de Secondat, más conocido como Montesquieu, a quien correspondería el honor de ser el referente histórico de la teoría de contrapesos y el equilibrio de poderes. Montesquieu esgrimió que los poderes de un gobierno son tres, los cuales no deben concentrarse en las mismas manos, y que el ejercicio de cada poder debe equilibrar al otro. El modelo resulta adecuado, pero su eficiencia se contrasta en la realidad cuando es sumergido en las tendencias, fuerzas e intereses de una nación. En Costa Rica vivimos un desequilibrio de poderes. Un Ejecutivo que lleva la batuta de la acción política, pero su gestión se ha corroído pues quienes lo han ostentado se han preocupado más por gobernar en beneficio propio y conservar el poder que por impulsar políticas de bienestar y desarrollo. Esto nos ha llevado a la corrupción, a la politiquería y al clientelismo y nos ha mantenido en el subdesarrollo. Abusos y corrupciones. El Poder Judicial ha sostenido la administración de la justicia no siempre pronta y, hasta hace poco, estuvo ausente en cuanto a equilibrar los abusos y corrupciones de quienes ostentaban cargos ejecutivos, legislativos y judiciales. Será el tiempo el que dirá si ese equilibrio por fin se establecerá. En la figura de la Sala Constitucional, este poder ha adoptado un papel resolutivo absoluto, casi omnipotente, concentrado en 7 magistrados a manera de un Senado. La Sala IV es todóloga y entra en casi todos los conflictos del país, desde la venta de copos hasta los tratados internacionales. Además, sus fallos son inapelables. El Legislativo lucha contra el desprestigio, parte herencia de las pésimas prácticas de diputados, parte los ratings que exponen al poder más abierto a ser esculcado. La formación de la ley no es fácil ni ágil, y a veces el parlamentar y fiscalizar es mal entendido por quienes no vislumbran el valor democrático de la deliberación y el control político. Es el poder más democrático y representativo, pero ha devenido el más débil. Vela en la opacidad. En un panorama nada halagüeño, se enciende una vela en la opacidad. La Contraloría General de la República rechazó el addendum al contrato de gestión interesada entre el Gobierno y la empresa Alterra. No es cosa menor. En contradicción con el contrato original, Alterra habría recibido $122,4 millones, lo equivalente al 0,5% del producto interno bruto (PIB). Este supuesto préstamo era un manifiesto regalo a Alterra, ya que las propias estimaciones de la empresa señalaban que el "crédito" era impagable en los años finales del contrato. Oculto en el modelo matemático del addendum, se variaban las reglas de indemnización del contrato original, al punto de que Alterra hubiera sido indemnizada aun si el finiquito del contrato fuera su responsabilidad, todo esto en contra de las reglas básicas del derecho. ¿Cómo un presidente rebajó la investidura del cargo y se pasó al ámbito de los grupos de presión, usando su firma para influir y legitimar lo ilegítimo? Esta práctica parece común en el señor Arias, quien cuenta con antecedentes en lo que a presionar y saltarse el equilibrio de poderes se refiere. Además, colocó al cargo en la cornisa, por el conflicto de interés que provocaba su intervención, al ser socios de Alterra financistas de su campaña. ¿Con qué autoridad un presidente condiciona su gobierno a la aprobación de impuestos y al mismo tiempo está dispuesto a ser generosísimo ante una empresa con el dinero de los costarricenses? Todo ¿para qué? La modernización del aeropuerto es otro remiendo mientras se construye uno nuevo de Primer Mundo, el que hipotéticamente se haría en Orotina y tendría un costo de $752 millones. ¿No hubiera sido mejor invertir estos millones de Alterra en un aeropuerto planificado a largo plazo? La Contraloría, órgano auxiliar del Congreso, cumplió su deber. El parlamento y ciudadanos comprometidos con la patria hicieron lo propio denunciando las barbaridades del addendum. Pero en la gran tarea se debe seguir trabajando por restablecer el quebrantado equilibrio entre poderes.
|
Enlaces comerciales: |
|||
|
© 2006. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |