Búsqueda
Avanzada
Domingo 13 de agosto, 2006
San José, Costa Rica.

  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Campeonato 2006-2007

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Chats
Foros

Especiales Noticiosos
Especial Escogiendo Escuela
Traspaso de poderes
Campeonato futbol 2005-06
Elecciones 2006
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Listado Completo

Ocio y Cultura
Calendario 2006
Su | Do | Ku
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Sitios Costa Rica

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Documentos
Leyes
Informes

Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Opinión:

Foto Principal: 1333092

Ante el terror

En Cuba, frente a progroms y mentiras, tratamos de sembrar la esperanza

Oswaldo Payá Sardiñas


Líder del Movimiento Cristiano Liberación (MCL)y autor de varios proyectos sobre la apertura democrática de Cuba, entre ellos el Proyecto Varela para la convocatoria de un referéndum sobre libertades civiles. En el año 2002, Payá fue galardonado con el Premio Sajarov del Parlamento Europeo y en varias ocasiones ha sido nominado al Premio Nobel de la Paz.

El domingo 9 de julio salimos de la casa, mi esposa, nuestros tres hijos y yo, apurados, para llegar temprano a la iglesia del Cerro, a la que vamos desde siempre, no importa cuando ha habido persecución, miradas agresivas, burlas, vigilancia o indiferencia. Mis dos hijos varones siempre se adelantan en bicicleta, para llegar antes y ponerse los roquetes de prisa para alcanzar al sacerdote que ya sale para la misa sonriendo, pero mirando de reojo a los monaguillos impuntuales. Mis tres hijos son la cuarta generación de mi familia en esa comunidad cristiana. Pero, por mucho que me guste hablar de nuestro pequeño y predilecto mundito, ese no es el tema de este artículo.

Al regresar de la iglesia vimos como frente a mi casa y la de mis padres y la de mis tíos, todas en los alrededores del parque Manila, en el humilde barrio habanero del Cerro, las autoridades habían colocado altavoces y situado a decenas de "ciudadanos". Estaban allí policías uniformados, connotados colaboradores-delatores de la zona y agentes de la Seguridad. Después supimos que muchos militantes del Partido Comunista eran los "espontáneos" congregados. La mayoría tenían brochas en las manos, otros tenían pinceles y pintaban aceleradamente carteles. Cuando yo pasaba frente a ellos (y lo hice varias veces) me señalaban y decían: "ese es Payá", no con mucho cariño, por cierto, y algunos me tomaban fotos en forma provocadora. Parece que el Gobierno decidió trasladar la guerra de carteles desde los alrededores de la Embajada de los Estados Unidos en La Habana, a mi humilde casa, tratando de intimidar a mi familia y al barrio. Colocaron frente a mi casa un cuadro, con caricaturas del presidente Bush y un gusano, y, muy cerca, pintaron dos letreros de grandes dimensiones que dicen respectivamente: "en una plaza sitiada la disidencia es traición" y "socialismo o muerte". Veredicto y sentencia. Mentira y muerte.

Estos son los recursos del terror, en el mismo estilo, de fascistas y comunistas. En eso son iguales los progrom nazis contra los judíos y los "actos de repudio" o las "ferias del terror" contra los disidentes. No pediré disculpas por hablar así, aunque sé que en ciertos ambientes artísticos, políticos e intelectuales es de mal gusto hablar del terror y los crímenes del comunismo. Quizás por eso el monumento de Praga a las víctimas del comunismo es tan modesto y pequeño. Yo creo que la sencillez de ese monumento es una protesta a la hipocresía y a la moral hemipléjica de un mundo que no quiere reconocer que las injusticias no se deben considerar por los colores del verdugo o de la víctima, sino por el dolor humano que causan. Los pueblos necesitan del perdón, como camino de reconciliación y esta no se logrará sepultando una parte de la verdad. Pero se me olvidaba que ese tampoco es el tema de este artículo.

"Valiente gesta". La fecha de esta "feria" de carteles y cuadros instalados en los alrededores de mi casa coincide con el quince aniversario de otro progrom. El 11 de julio del 1991, mi esposa y yo teníamos solo dos hijos nacidos, el tercero estaba en camino. Habíamos convocado a los ciudadanos para que fueran a mi pequeña casa para apoyar con sus firmas un proyecto de diálogo nacional que íbamos a presentar a la Asamblea Nacional del Poder Popular apoyándonos en el artículo 88 de la Constitución. Proponíamos una vía pacífica, reconciliadora y cubana para los cambios que Cuba necesitaba tal como lo necesita ahora. Una turba organizada y trasportada por la Seguridad del Estado realizó un progrom o "acto de repudio". Asaltaron mi casita, destruyeron muebles, robaron las firmas ciudada- nas, voltearon camas, rompieron armarios y, finalmente, pintaron letreros con pintura negra en la fachada: "Payá, gusano", "Payá, agente de la CIA" y "Viva Fidel". Así se mantuvo mi fachada durante unos siete años.

Es posible que la feria del 10 de julio del 2006 celebrara la "valiente gesta" realizada contra mi hogar el 11 de julio del 1991. Aquella vez fue contra el Proyecto del Dialogo Nacional. Después, en el año 2002, cuando entregamos el Proyecto Varela apoyados en 11.020 firmas de ciudadanos, el Gobierno convocó a una ridícula y forzada recogida de firmas para cambiar la Constitución, pegándole frases que establecen como "irrevocable" al sistema político, social y económico que rige en Cuba.

Sentenciaban así a los cubanos a vivir eternamente sin derechos. Solo unos meses después, en marzo del 2003, la Seguridad del Estado detuvo y sentenció a altas condenas, en juicios sumarios, a decenas de líderes del Proyecto Varela y a otros disidentes y periodistas. Aún cumplen prisión injusta y son sometidos a trato cruel, solo por defender los derechos humanos. El 10 de mayo de este año 2006, proclamamos el Programa Todos Cubanos, después de realizar un dialogo en el que participaron miles de cubanos.

El gobierno ahora reprime y amenaza nuestros activistas y despliega sus carteles, aprovechando el argumento que le ofrece un informe de una Comisión del Gobierno de los Estados Unidos, sobre una posible transición en Cuba. Es paradójico que nuestro Movimiento no ha estado de acuerdo con esta Comisión y ni con la realización de este informe y, sin embargo, el Gobierno cubano nos reprime, a nosotros, hablando públicamente del informe norteamericano, pero sin decir una palabra sobre nuestro Programa Todos Cubanos. ¿Por qué? Porque este Programa Todos Cubanos, para lograr los cambios pacíficos, producido en Cuba y entre cubanos, propone un referendo, para que, en un ambiente de reconciliación, se institucionalicen los derechos humanos, se conserven la salud y educación gratuitas, se les respeten a los cubanos los derechos económicos y sociales y no se les excluya en su propio país, y se transformen las leyes para establecer un estado de derecho. Todo esto, sin intervenciones extranjeras y sin corrimientos hacia ningún extremo de capitalismo salvaje y sin piñatas como las ocurridas en Rusia y en Nicaragua.

Programa Todos Cubanos. Es decir, el Programa Todos Cubanos propone el proceso que quisieran todos los cubanos, una verdadera alternativa pacifica en medio de tantas sentencias sobre el pueblo de Cuba y de tantos presagios de sucesiones, continuismos, caos, intervenciones y confrontaciones. No se puede ocultar, porque es público y muy notorio, que un reducido sector de cubanos, que no representa la mayoría del exilio, usa su poder desde Miami, para silenciar este Programa Todos Cubanos y restar apoyo y solidaridad en el mundo, a todos nuestros esfuerzos, tal como lo hizo contra el Proyecto Varela. Este fuego cruzado contra nosotros es contra las posibilidades de un cambio pacífico en Cuba, especialmente ahora que el Gobierno parece querer cerrar las puertas del futuro, aumentando así el peligro para Cuba.

Sabemos que la mayoría de los cubanos, cuando vayan conociendo el Programa Todos Cubanos, lo apoyarán. El Gobierno que nos persigue y los otros que nos boicotean también lo saben. Mientras unos tratan de ahogarnos con terror y carteles y otros con su silenciamiento, seguiremos sembrando la esperanza y construyendo la posibilidad de un cambio pacífico. Y este es le tema del artículo, el de la esperanza para Cuba. Por sembrar esa esperanza permanecen injustamente en la cárcel centenares de cubanos.

En cuanto a la situación que se vive en estos días, tras conocer que ha habido una transmisión de poder temporal, consideramos que es un asunto serio, pero no debe llevarnos a la especulación. Y mucho menos debe ser usado para provocar que el orden y la serenidad sean alterados. Hacemos un llamamiento a la calma y de apoyo para evitar un escenario de violencia. Sobre la eventualidad de un cambio democrático en Cuba decimos que este proceso debe ser conducido por los propios cubanos.

La Cuba real. En estas fechas veraniegas muchos visitantes extranjeros -inclusive políticos y otras personalidades- llegarán a la isla. Ojalá que esta vez, no sea como tantas otras en las que esos "ilustres visitantes" se mueven, dentro del programa oficial, entre palacios, casas de protocolo, balnearios y actos preparados para que aplauda mucho y hasta lloren de emoción. Es como si quisieran sentir el placer morboso de poderse parar frente a una multitud que puede aplaudir y gritar consignas, pero no votar ni decidir libremente.

Algún día esas multitudes darán gritos de liberación. Los sentimientos verdaderos de la mayoría que forma esas multitudes y de la mayoría de los cubanos, no se manifestara, hasta un día, en esas plazas y esos actos, sino en los barrios marginales y poblaciones rurales, hambrientas y llenas de pobreza, en las iglesias, en los camiones atestados de personas que son transportadas como ganado, en los bordes de las carreteras, exhaustos de esperar, en las calles de las ciudades mirando hacia los lados por si los están vigilando, en las cárceles donde la crueldad se aplica sobre presos políticos y comunes.

Ojalá, por el bien de ellos, que estos visitantes, tengan el valor de acercarse a la Cuba real. En nada ayudan al pueblo cubano los que justifican la opresión o los que niegan el camino del dialogo y la reconciliación para lograr los cambios hacia la democracia que Cuba quiere y necesita.

Mirando el panorama mundial, de guerras y tensiones, pregunto: Si antes de estallar los conflictos sangrientos y los que llenan de calamidad a las comuni- dades humanas, en vez de optar por una u otra parte, todos optáramos por ser puentes de dialogo sincero y de entendimiento para buscar soluciones justas: el resultado ¿sería la guerra o la paz? Todos tenemos la responsabilidad de optar por ser puentes de diálogo hacia la paz.

Y yo pregunto: ¿Se levantaran voces entre los ciudadanos del mundo para pedir la libertad de los prisioneros políticos cubanos y para apoyar el camino de la reconciliación y la paz hacia la libertad, que quiere recorrer el pueblo de Cuba?

Sala de Redacción
Costa Rica Hoy
Centroamérica Hoy
Latinoamérica Hoy
Mundo Hoy
Futbol en Costa Rica
Futbol en América
Futbol en el Mundo
Otros Deportes
Economía en América
Economía en el Mundo


Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento Metro
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Enlaces comerciales:
  • Empleo técnico
  • Costa Rica Negocios




  • Obituario
    Diario Oficial La Gaceta