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El deseo de jugar fue más que las carencias Saprissa debutó con una victoria a manos de un equipo que luchó con lealtadEl espectáculo creció en el segundo tiempo, cuando se dio un juego abierto Roberto García H. rgarcia@nacion.com Guápiles. En el vestuario, los estrategas plantean sus propuestas. Pero una vez que sueltan el pilot del pizarrón, quedan a expensas de lo que sus hombres logren en el plano de la realidad. Esto, a la vez, depende de tantos factores que por eso y más el futbol encierra tanto la pasión lúdica como el albur del acertijo.
Los "generales" del banquillo plantearon ayer las suyas y ambas fueron válidas, aunque la victoria se la haya apropiado el forastero ante el anfitrión de las manos vacías. Santos 1, Saprissa 3. Hubo un momento del segundo tiempo en el que Hernán Medford, técnico morado, ganaba por la mínima y contaba con una pieza más, por la expulsión del santista Porfirio López (60'). Pues bien, contra la vieja lógica de la mediocridad del que va ganando y entonces se encierra, reforzó la ofensiva y asumió el riesgo de sufrir por el ímpetu del rival, que pugnaba por empatar. Antes, en el transcurso de la etapa inicial, mientras el arquitecto saprissista, Wálter Centeno, diseñaba sus trazos con libertad, Vladimir Quesada, técnico local, decidió archivar el hierro para contrarrestarlo y optó por intentar la creación propia con las luces de Gustavo Martínez. Por eso el encuentro fue bueno, sobre todo en la segunda parte, cuando no importó la pesadez del terreno ni la desventaja númerica para que los equipos se trenzaran en los mejores pasajes de un cotejo que registró cuatro goles y un buen número de alternativas. La conocida ausencia de Álvaro Saborío y de Rónald Gómez, las "antiguas torres" de la artillería morada, provocó que los campeones modificaran su sistema de juego, por lo menos en lo que se refiere a la manera de diseñar sus avances desde el mediocampo. Con el liderazgo de Centeno, acuerpado por Pablo Brenes, Saprissa reeditó el pase corto y el toque para evolucionar y sumar. Luego de que el Pupy López "despintó" la base del poste izquierdo en el marco de Ocampo (15'), en su segunda o tercera aparición, Wálter inició otro avance. Pase a Solís, remate, rebote y dardo preciso de Andrés Núñez. 0 a 1, al 26'. Error y nobleza. Alejandro Alpízar aprovechó una mala salida del arquero Ocampo para el 0 a 2, en el 57'. Al observar a distancia al guardameta desmoralizado, el saprissista Centeno instó a su rival Gustavo Martínez (capitán de Santos) para que lo fuera a arropar y lo levantara en el instante difícil. ¡Nobleza! Crisanto Esquivel generó un buen avance en el área morada y Santos se acercó en las cifras, las que se definieron en el minuto 78 con un penal que resolvió Centeno, tras una falta contra Balladares. Antes, quizás motivado precisamente por el apoyo de su capitán, Harry Ocampo protagonizó dos tapadas electrizantes ante Alpízar y Arrieta, respectivamente. Los "generales" plantean sus propuestas, pero al soltar el pilot del pizarrón, la teoría se disipa y quedan a expensas de sus "soldados", en el terreno de la verdad.
El Saprissa tiene un nuevo rostro Johan Umaña V. jumana@nacion.com Guápiles. Si se compara la alineación de Saprissa de la temporada pasada con la que inició este torneo, no se aprecia mucha diferencia. Lo más notorio es la presencia de Alejandro Alpízar, quien sustituye al goleador Álvaro Saborío. Sin embargo, si lo que se coteja es el estilo de juego de esa "S" campeona con esta que le ganó ayer al Santos de Guápiles (1-3), resaltan otras diferencias. La principal es que ya no hay un futbolista fuerte en el área esperando centros y pivoteando -Saborío-. El equipo de Hernán Medford ahora se acomoda a jugar con un ariete más veloz y encarador -Alpízar-, lo que hace que el resto del conjunto se dedique a tocar el balón y jugar más en corto. La partida de Sabogol y de Rónald Gómez de la casa morada cambió la fisonomía del equipo, aunque no el estilo, según dijo Medford. "El estilo de Saprissa nunca cambia. Ha sido el mismo estos tres años. Nuestra forma de jugar es efectiva, es de ganar. Es el mismo equipo efectivo de siempre", reiteró el estratega después del partido. Lo cierto es que con Alpízar el equipo cambia y se dedica más a "enviar balones al espacio y ponerla al pie", comentó Walter Centeno, quien empieza a acostumbrarse a las nuevas condiciones. Ni mejor ni peor. Sin Saborío y Gómez, Saprissa extraña una amplia cuota de goles, un norte seguro para las jugadas con balón detenido y dos excelentes rematadores de jugadas frente a la portería. Empero, a Álpízar no pareció quedarle grande el uniforme y el cuadro no luce mal con un futbol más ágil, vistoso y rápido. "Siempre hay una responsabilidad importante al llegar a un club nuevo y sobre todo ahora que me toca sustituir a buenos jugadores y que dieron tantos resultados. Sin embargo, creo que tengo la madurez suficiente y me sobran las ganas de demostrar lo que yo puedo aportar y hacer en el Saprissa", comentó Alejandro. "Mi estilo es diferente y por eso cambia la forma de jugar. Todavía nos estamos acomodando, pero me parece que nos complementamos bastante bien", agregó. Además de cambiarle la cara al Saprissa, el exmanudo también debutó con gol, tras aprovechar el error de Harry Ocampo. Una anotación que fue un premio para la entrega y mucha gana del ariete. "Claro que debutar con un gol es importante, es motivante y da fe de que estoy haciendo las cosas bien", complementó Alpízar. Todavía es temprano para sacar conclusiones, pero si los vientos no cambian de dirección y los tibaseños siguen por buen camino en el torneo de Apertura, habrá que darle la razón a Medford: "El Saprissa es el mismo equipo efectivo de siempre".
Vladimir apuesta por el espectáculo Roberto García H. rgarcia@nacion.com Guápiles. Por primera vez, Vladimir Quesada se sentó en el banquillo de la máxima categoría para enfrentar, con la indumentaria del Santos, al equipo de sus amores. De inmediato al pitazo largo, los jugadores del campeón nacional se acercaron a saludarlo y el nuevo estratega respondió con nobleza, un valor habitual en su personalidad. Cuestionado sobre las libertades que tuvo el saprissista Wálter Centeno para activar los hilos del mediocampo morado, Quesada fue claro y enfático. "Yo pude haber planteado un esquema donde, si lo hubiéramos querido, el Saprissa no tocara el balón, que no hubiera futbol, pero esa no es la idea. "La idea es que los muchachos adquieran experiencia y que comiencen a ganar, pero con buen futbol, apostando por el espectáculo. "Si hacemos lo contrario, todo lo que hemos criticado nosotros los directores técnicos, y ustedes los de la prensa, volvería a los viejos moldes, con partidos cerrados, donde los equipos llegan solo a defenderse. "Nosotros seguiremos afrontando los riesgos y proponiendo el juego desde el pitazo inicial de cada encuentro, porque si no estaríamos contribuyendo a "matar" al futbol. "Siento que hoy (ayer) perdimos por nuestros propios errores, por malas decisiones que se adoptaron en momentos claves del partido, como el segundo gol, que lo recibimos mientras manejábamos las acciones y buscábamos el gol del empate, pero eso es futbol y siempre puede suceder. Y, sobre todo, siempre se puede aprender. "Hubiésemos querido empezar de otra manera, pero dejamos los primeros tres puntos en casa, lo que nos obliga a redoblar esfuerzos para reflejar en la tabla lo que queremos plantear en la cancha". |
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