|
|
|||||
|
|
Tres razones para el optimismo .las sombras se disipan en el momento en que las luces aumentan su potenciaFernando Araya Son muchas las razones para cultivar un optimismo crítico, razonable y bien fundado, en torno a la evolución de la sociedad costarricense. Menciono tres: En primer lugar, existe en el país una larga tradición, profunda como la conciencia, de apego a la libertad de prensa y al sistema de libertades públicas y de lucha, desde los medios de comunicación, contra la corrupción. Es aquí donde se sitúa, por ejemplo, el mérito histórico principal de un periódico como La Nación, en cuyo seno confluyen diversos intereses y pensamientos, unidos por ese sentido trascendente de la dignidad, que solo es factible cuando el respeto a la libertad personal y a los valores se convierte en un esfuerzo permanente, maduro, cotidiano, de crítica y autocrítica. En segundo lugar, el actual paralelogramo de fuerzas políticas permite hablar de un nuevo escenario al interior del punto medio de la interacción social, que desplaza, hacia la periferia, las posiciones más extremas, confrontativas y decadentes. El desarrollo de esta nueva configuración se ha hecho evidente al consolidarse el Partido Acción Ciudadana, cuyo aporte histórico, por lo pronto, es haber sintetizado diversas corrientes de pensamiento, al tiempo que ha canalizado buena parte del descontento ciudadano con la política tradicional, no hacia el despeñadero del infantilismo insurreccional, aislacionista, sino hacia la madurez de una visión estratégica, compartida, del desarrollo costarricense; a esto debe unirse su explícita pretensión de combinar, no en las palabras, sino en los hechos, ética, conocimiento y acción, con lo cual ha introducido, en la cultura política del país, plagada de mañas, mitologías y egos atolondrados por el deseo de figurar, una sensibilidad distinta, más cercana a la cotidianeidad de la gente, de menos pose y de más, mucho más sentido del autocontrol, la transparencia y la sinceridad. En tercer lugar, la Estrategia Siglo XXI presentada por un destacado grupo de costarricenses -humanistas, científicos y tecnólogos- posee el indudable acierto de centrar el tema del desarrollo en torno al conocimiento. No se trata solo del conocimiento formalizado en los sistemas educativos, sino también de aquellos saberes, implícitos y no teóricos, imbricados en la experiencia. El conocimiento escolarizado presenta cuatro insuficiencias: su inercia es mayor que su ritmo de crecimiento, separa la teoría de la práctica, es poco efectivo en la solución de problemas empíricos y tiende a la construcción de modelos ideales sin referencia o con poca relación a la experiencia. Estrategia Siglo XXI, al postular el conocimiento como motor del cambio social, sostiene una visión que tiende a erradicar esas insuficiencias al propiciar una estrecha vinculación de la educación con los sistemas productivos, la ciencia y la tecnología, estimulando, en consecuencia, como lo indican Alejandro Cruz y Gabriel Macaya, la vocación científica, el espíritu emprendedor y el desarrollo del país sobre la base de sus condiciones específicas y en total coordinación con las tendencias globales. Cuando se combinan las tres razones mencionadas, se reconoce la presencia de un núcleo humano en crecimiento permanente, distribuido en distintos movimientos y corrientes de pensa- miento, cuyos actores se combinan, convergen o se distancian, haciendo posible vincular diálogo y ejecutividad, diálogo y evolución efectiva. Las sombras se disipan cuando las luces aumentan su potencia. En el país hay diferencias de enfoque, relevantes unas, otras no tanto; pero ¿acaso no es a través de las diferencias como se construyen las mejores historias? ¿Cuándo las visiones monocromáticas han sido exitosas? ¿En qué parte del mundo la uniformidad mental es sinónimo de triunfo? No, el problema no son las diferencias, sino el irrespeto; es imperativo respetarnos más y aprender a unirnos en la diversidad.
|
Enlaces comerciales: |
|||
|
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Número telefónico: (506) 247-4747. Fax: (506) 247-5022. |