|
|
|||||
|
|
Un equipo de trabajo Los nuevos presidentes ejecutivos y directores de autónomas, sin excepción, deben obedecer a los mismos criteriosEl presidente electo, Óscar Arias Sánchez, presentó ayer formalmente a los integrantes de su gabinete o, como lo llamó, a su equipo de trabajo, a partir del 8 de mayo próximo. Fue un acto sencillo, pero significativo, no solo por la trascendencia de la labor que a cada uno compete, sino por las razones que motivaron la selección de los ministros y la vinculación con los ocho compromisos enunciados por el presidente electo en su campaña política y en los días posteriores al triunfo electoral. Debe destacarse en esta oportunidad el tiempo dedicado al escogimiento de los integrantes del gabinete, lo que, según sus palabras, obedeció a una labor cuidadosa de consulta y análisis de los atestados de las personas designadas. La reacción de diversos sectores del país, en semanas anteriores, conforme el presidente electo fue dando a conocer a los escogidos, ha sido de complacencia y esperanza. Corresponderá ahora a los miembros del gabinete demostrar que la orientación de la solvencia moral y de la meritocracia, exaltadas en el discurso de ayer del presidente electo, quedarán plasmadas en hechos fehacientes en sus tareas diarias, a fin de "recobrar la confianza entre gobernantes y gobernados". En estos cuatro años pasados, la incompetencia alcanzó niveles insólitos. Es preciso, a toda costa, recobrar la autoridad intelectual y moral de la función pública. La conexión o consonancia de cada ministerio o de la afinidad de varios ministerios con cada uno de los ocho compromisos enunciados por el presidente electo tiene sentido y brinda una perspectiva de coordinación y rectoría, esto es, de orden, autoridad, eficacia y exigencia, desaparecidos también de la función pública en estos cuatro años. Nuestra reiteración sobre estos ocho compromisos se funda no en la pretensión de que todo lo dicho o prometido en una campaña política debe llevarse a la práctica, sino en algo mucho más sustancioso y lógico: la calidad y oportunidad de los compromisos, no su mera enunciación, como condición de su cumplimiento. Creemos que los expuestos por el presidente electo -la integridad en la función pública, la reducción de la pobreza, la dinamización de la economía, la reforma del sistema educativo, la seguridad de bienes y personas, la modernización del Estado, la restauración de la infraestructura vial y todo lo concerniente a obra pública y el prestigio internacional del país- constituyen un clamor nacional. Su cumplimiento cabal compromete no solo el prestigio del próximo gobierno, sino la reconquista de la confianza del pueblo en las instituciones públicas y en el sistema político. El déficit en esta materia, esto es, la discordancia entre las palabras y los hechos, ha recibido, de parte de los votantes, una dura sanción en las tres últimas elecciones. Sería atentar contra el sistema democrático continuar por este sendero de fracasos y de irrespeto a la voluntad de los electores. El gobierno próximo se encuentra en la frontera entre la disconformidad y el incumplimiento de años anteriores, y las elecciones del 2010. Su responsabilidad es histórica. La selección esmerada del nuevo gabinete constituye un buen anuncio de cambio y reconversión. Esperamos que con igual tino y coherencia se proceda en el nombramiento de todos los presidentes ejecutivos y directores del resto de las instituciones públicas, sin excepción alguna. La magnitud del desafío es de tal naturaleza que una sola falla en este proceso de selección, en los cargos estratégicos, puede ensombrecer el camino recorrido y las esperanzas puestas en el nuevo equipo de trabajo.
|
Enlaces comerciales: |
|||
|
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Número telefónico: (506) 247-4747. Fax: (506) 247-5022. |