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Campaña Nacional y estatuaria La función pedagógica de los monumentos es servir de ejemplo a las generacionesGuillermo A. Brenes Tencio Educador Bien es cierto que, en las dos últimas décadas del siglo XIX, los políticos e intelectuales liberales costarricenses rescataron la Campaña Nacional de 1856-1857 como una guerra de independencia sustituta y sacralizaron la figura de Juan Santamaría como máximo héroe nacional. El objetivo perseguido en ese sentido radicaba en construir una memoria histórica homogénea, seleccionando los acontecimientos y personajes que más provecho les traerían en la cristalización de sus objetivos. Y los monumentos desempeñaron un papel fundamental en ese proceso. Consecuencia inmediata será la develización de la estatua al soldado Juan, el 15 de septiembre de 1891, y cuatro años después la del Monumento Nacional, también un 15 de septiembre. Valga destacar que necesariamente Santamaría debió ser "blanqueado", porque su apodo de El Erizo delataba su procedencia mulata. Tal proeza retórica la realizó el periodista y literato liberal Pío Víquez Chinchilla en 1887, cuando afirmó que el cabello "encrespado y rudo" que cubría la cabeza de Santamaría era "no poco semejante al de la raza africana, pero en su tipo se descubrían los rasgos característicos de la nuestra". A la luz de lo anterior, Juan Santamaría fue ensalzado y entronizado como el héroe supremo y definitivo del panteón cívico de una Nación-Estado liberal victoriosa. La estatua del héroe Juan -colocada en el Parque que lleva su nombre en la ciudad de Alajuela-, fue realizada en París por el escultor Aristide Croizy, y fundida por Eugène-Antoine Durenne. En la representación estatuaria, Juan Santamaría, con vestimenta militar y sin dejar el fusil-bayoneta, levanta la antorcha en actitud de incendiar el Mesón de Guerra. Ciertamente, el énfasis en el tamborcillo alajuelense se produjo porque su imagen de trabajador humilde y de defensor de la Patria, permitía a los liberales relacionarlo con los grupos desposeídos y propugnarlo como el modelo ideal de ciudadano. Un héroe que se precie debe tener, de algún modo, la cara de la nación. La materialización de la memoria de Juan Santamaría encontró no solo en la estatuaria una de sus expresiones aparentemente más duraderas sino que también la inserción de la efemérides del 11 de abril en el calendario patrio permitió su presencia reiterada, año con año, en el recuerdo de los costarricenses. Cual libros de historia. Por su valor estético y significado histórico destaca el Monumento Nacional -colocado en el Parque Nacional de San José-, obra del escultor, también francés, Louis-Robert Carrier Belleuse. Homenaje a la gesta heroica de 1856-1857, los antecedentes del monumento se remiten a los años siguientes de los hechos, en que se decretó su erección. Empero, no fue sino hasta 1888 en que comenzaría a cumplirse lo dictado en el Decreto N.º XVIII del 26 de octubre de 1857. Dos años después, en 1890, se firmaba el contrato con el artista. El complejo escultórico conmemorativo de la Campaña Nacional tiene un carácter "centroamericanista", debida cuenta no solo de su iconografía que muestra en su parte superior a cinco mujeres guerreras vestidas al modo clásico (las repúblicas centroamericanas) enfrentándose contra el filibusterismo yankee, sino también en el hecho de que réplicas en bronce de la maqueta del grupo escultórico fueron donadas a los gobiernos de cada uno de esos países. El Monumento Nacional incluye cuatro relieves narrativos, cual libros de historia expuestos al público, vinculados a la guerra de 1856-1857 como son: las batallas de Santa Rosa y Rivas, la toma de los vapores en el río San Juan y la capitulación de William Walker. En suma, los gobernantes liberales de las últimos años de la decimonona centuria plasmaron en la estatuaria cívica una imagen de la nación costarricense, provista de un caudal de símbolos, "lugares de memoria" y emblemas nacionales. Al eternizar en el bronce y el granito a los héroes, se cumplía así con la función pedagógica de los monumentos, que servirían de ejemplo a las generaciones presentes y futuras.
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