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Papa desea ser pastor bondadoso pero firme Ciudad del Vaticano. Reuters. El papa Benedicto XVI celebró ayer el primer aniversario de su pontificado recordando su sorpresa al ser elegido y diciendo que deseaba ser un líder firme y bondadoso de la Iglesia Católica. El cardenal Joseph Ratzinger, un experto teólogo con reputación de ser un duro tradicionalista, llegó al papado después de la muerte del papa Juan Pablo II. "¡Cómo vuela el tiempo!", dijo el Pontífice a unos 60.000 peregrinos reunidos en la soleada plaza de San Pedro durante su audiencia general semanal. "Ya ha pasado un año desde que los cardenales del cónclave, en lo que para mí fue absolutamente sorpresivo e inesperado, quisieron elegir a mi humilde persona para suceder a aquel amado sirviente de Dios, el gran papa Juan Pablo II", dijo, en medio de grandes vítores. La elección de Ratzinger del 19 de abril del 2005 fue recibida con el repicar de la enormes campanas del Vaticano, pero no todos estaban felices de que el hombre apodado "el rottweiler de Dios" se hubiese convertido en Papa y muchos temían que lanzaría un feroz ataque contra los liberales de la Iglesia. "Les pido a todos ustedes que continúen apoyándome, pidiéndole a Dios que me deje ser un pastor bondadoso y firme de su Iglesia", declaró Benedicto XVI. Sin embargo, durante el último año el Papa ha confundido a sus críticos, mostrando al mundo su lado tierno, apareciendo abierto al diálogo con los disidentes y resultando sorpresivamente popular. Gritos y aplausos resonaron en el lugar mientras el Papa era llevado a la plaza y las monjas se estiraban sobre las barreras metálicas para tocar la mano del Pontífice. "Él tenía reputación de ser muy severo y disciplinado, pero ha demostrado ser diferente", señaló Michael Walker, un químico de 51 años de edad que viajó desde Irlanda del Norte. "Benedicto XVIl ha estado escuchando mucho y ha pensado acerca del futuro de la Iglesia Católica. Ha sido un buen comienzo", agregó. Muy delicado. Personas cercanas a la Iglesia Católica esperaban que Benedicto XVI fuera más enérgico durante su primer año y que hiciera cambios radicales, pero él ha hecho pocas reformas hasta ahora y ha tomado un acercamiento muy delicado al atacar los varios problemas de la Iglesia. "Vivimos en una era donde la gente cree que todo tiene que funcionar como una máquina de Coca-Cola. Pones el dinero y de inmediato obtienes algo. Bueno, la Iglesia no es así", declaró Eduardo Fernández, de 38 años, quien viajó desde México.
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