|
|
|||||
|
|
En Vela Julio Rodríguez envela@nacion.com Ayer, 11 de abril, celebramos, en la figura egregia de Juan Santamaría, el segundo gran capítulo, en 1856, de la Campaña Nacional contra los filibusteros que, junto con la batalla de Santa Rosa y la toma del río San Juan y sus fuertes, completa la trilogía de la libertad de Costa Rica y de Centroamérica, bajo la égida de Juan Rafael Mora. Las investigaciones e interpretaciones de los especialistas en la materia sobre esta gesta homérica han sido abundantes e inspiradoras. ¿Por qué no agregar a estos desvelos históricos uno de orden político y psicológico? Lo resumimos en la siguiente pregunta: ¿Cómo habrían actuado, a la sazón, los presidentes de Costa Rica, los candidatos a la presidencia (vencedores y vencidos), los diputados (los que han ocupado con más frecuencia el proscenio de la información) y todos aquellos y aquellas que, en algún momento de sus vidas, figuraron en la política nacional en primera fila? Y ¿cuáles serían las consecuencias? Juan Rafael Mora advino a la presidencia de la República en 1849, fue derrocado en 1859 y fusilado en 1860. A él buena parte del honor y de la gloria. Como los grandes de la historia, vio a tiempo, actuó a tiempo y nos salvó a tiempo. En un país pobre y expuesto a todos los vaivenes, internos y externos, les imprimió disciplina y cierto profesionalismo, a cargo de instructores europeos, a nuestras escuálidas mili- cias, de menos de 3.000 hombres, en 1830, para elevarlas, como nos enseñan los historiadores, a más de 7.000 en 1854, a los que dotó de rifles ingleses "minnie" y de algunos cañones. Sin esta previsión y estas provisiones, Walker nos habría arrollado y hoy la historia sería otra. Pues bien, ¿qué habría pasado si, en vez de Juan Rafael Mora, el presidente hubiera sido otro, de los vivos hoy o de los muertos en estas décadas? He aquí un ejercicio político y psicológico interesante. ¿Cómo habrían actuado? Y, mejor aún, ¿cómo habrían reaccionado ciertos intelectuales, profesionales, profesores y políticos de hoy? (Por decencia intelectual y moral no relaciono la Campaña Nacional, como han procedido algunos, con las jugarretas, hoy, del TLC). Previsión, planeamiento, coraje, liderazgo, patriotismo, valores éticos, sentido de la historia, abnegación, honor, contra vacilón, improvisación, pusilanimidad, patrio- terismo, populismo, ideología y relativismo. Una u otra escala define el tipo de país. El papel de un líder -de todos los líderes en cualquier campo- es ver, pensar, deliberar, dar cuentas, persuadir, pero ejecutar; guiar, pero decir la verdad. ¿Cuántos tenemos hoy?
|
Enlaces comerciales: |
|||
|
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Número telefónico: (506) 247-4747. Fax: (506) 247-5022. |