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Narcotraficantes intentaron envenenar a cura de Parrita Los agresores depositaron sustancia tóxica en su dormitorioPrédicas contra la venta de drogas en la comunidad sería la causa, según OIJ Ronny Soto y Diego Carrillo Corresponsales Puntarenas y Parrita. Las frecuentes prédicas del sacerdote José Luis Infante contra las drogas podría ser la causa por la que varias personas intentaron envenenarlo en la casa cural, en barrio Nuevo, Parrita. El religioso, de 43 años, es cura párroco de la iglesia San Antonio de Padua, ubicada en ese vecindario, a 500 metros al noroeste del centro de la ciudad de Parrita, en el Pacífico central. El viernes en la noche , a Infante lo trasladaron al hospital Monseñor Sanabria, de Puntarenas con una fuerte fiebre, tos persistente y mareos, consecuencia de la inhalación del químico. Ahí se mantiene en condición estable.
Las autoridades no dieron detalles sobre el tipo de sustancia que se utilizó contra el religioso. El médico Carlos Alvarado, especialista en medicina interna del hospital Monseñor Sanabria, indicó que todo hace presumir que es un herbicida granulado altamente tóxico. "Eran unas pelotitas como de cebo y de color verde fosforescente", expresó Infante en una entrevista con este diario. La acción de los delincuentes produjo la muerte del perro Fray (pastor alemán), mascota del cura, después de que el animal ingirió parte del químico. Ayer, oficiales del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) visitaron al sacerdote en su lecho del hospital para entrevistarlo sobre el suceso. El caso se investiga como una tentativa de homicidio cuyo móvil sería una venganza por parte de narcotraficante. Por ahora, no hay personas detenidas.
"Yo creo que el veneno que me pusieron no era para dormirme sino para matarme, por la lucha contra las drogas. Aquí hubo mano criminal", sostuvo Infante. Un fuerte olor. El sacerdote inhaló el olor de la sustancia mien tras dormía en la noche del jueves y la madrugada del viernes. Según relató el afectado, el jueves en la noche, al llegar a la casa cural, observó que Fray tenía síntomas de envenenamiento. "Me extrañó ver unas pelotitas verdes en el suelo en varias partes del patio y en mi habitación", manifestó el cura párroco. A las 11 p. m. -agregó- fue a su cuarto y percibió un olor parecido a químicos que se usan para fumigar. "En la madrugada me desperté cuatro veces por el fuerte olor". Tos y fiebre. Según Infante, el viernes temprano salió a visitar las comunidades de Bambú, Subres y Sardinal de Parrita para realizar confesiones, pero le empezó una fuerte tos, acompañada de fiebre. Puntualizó que cuando regresó a la casa cural, a las 7 p. m., los síntomas se intensificaron, al mismo tiempo que encontró a su mascota muerta. Añadió que llamó a unos feligreses para que percibieran el fuerte olor, pero al rato todos corrieron porque sentían una gran picazón en la garganta.
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